Sad Beautiful Tragic.

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Había viento, las hojas caían unas tras otras, era una noche de otoño cuando una corriente de frió se hizo presente, pero solo recorrió un cuerpo. Su cuerpo para ser exacto. Él estaba parado observando confuso a la chica castaña que tenía enfrente. 

—¿Cuando lo decidiste? — Hablo él, su voz era tensa. ¿Y como no iba ha estarlo después de lo que la chica había confesado?

—La semana pasada. — Su voz era normal. Para el... Su voz eran como cuchillos enterrándose uno a uno sobre otro en su ya destrozado corazón.

—¿Por qué, Lily? — Estaba herido. Por ella.

—Se acabo, James. — La chica miro los ojos de él, no quería herirlo más. — Mi vuelo sale mañana a la una de la tarde.

Y sin más dejo al pobre chico parado en medio del parque.

¿Por que tenía que ser de ese modo? Se preguntó el chico.

¿Por que tenía que ser tan cruel con él? Se preguntó la chica. Ambos estaban en sus respectivas casas. Ambos estaban pensando. Él pensaba en ella. Ella pensaba... en su futuro. El chico se atormentaba con recuerdos y fotografías. La chica solo empacaba las cosas más importantes. No le había dicho al chico cúal era la verdadera razón por la cúal ella se iba. No podía destrozarle el corazón: Ya no lo amaba.

¿Por que no lo amaba? O más bien... ¿Cuando dejo de hacerlo? Ella no lo sabía. Dejo de sentir esa “chispa” que el provocaba cada vez que lo veía. Ahora ella solo veía a un hombre más. Sin... importancia. No podía mentirle más. No podía engañarle de esa manera. ¿Que hubiera pasado si el chico le propusiera matrimonio? Ella sabía que era un error estar con alguien a quien no amas. La tarde y la noche se pasarón más rápido de lo que él pensó. No durmío nada. Las palabras de aquella chica le retumbaban en la cabeza. “Se acabo, James.” ¿Se acabo? ¿Sin más? ¿Se acaba su relación de 5 años? ¿Y todo el amor que ella juraba donde estaba? ¿Se había desvanecido? ¿Estaba oculto? ¿Cómo podía echar a la basura tantas cosas? Sus ojos se llenaron de lágrimas. Pero no derramo ninguna.

Cuando vío el reloj, eran las once y media de la mañana, y se levanto.

La chica jalaba su equipaje por la entrada del aeropuerto. Se registro y fue a esperar su vuelo: Londres.

Se odiaba. Se odiaba mucho por haber herido a James. Ella lo quería. Lo estimaba. Y haberle lastimado así, no podía soportarlo. James era importante para ella. Pero no del modo que él esperaría. Ya no más.

—Te encontré.— Susurrarón detrás de ella. Esta se tomo un tiempo para voltear. Sabía perfectamente quien era. Sospechaba que James haría algo así.

—Lo hiciste. — Dijo ella, volteo lentamente. Él estaba ahí. Viéndola. Como si su vida dependiera de ello.

—¿Por qúe te vas así?

—Tengo que hacerlo.

—¿Por qué no puedo ir contigo? — Dijo él acercándose a ella. Un escalofrió recorrió su espalda.

—Por qué no. Hoy nos separamos, James. — Dijo quedamente.

—¿Podrias decirme la verdad? — Cuestionó. Ella al ver sus ojos, sintió lastima por él. Y por ella. Se acerco a él. Paso su brazo por su cuello. El la tomo de la cintura, esperando un beso. Ella siempre le pasaba el brazo para besarlo. Ella acerco los labios a su cara... pero no fueron a su boca. Si no, a su oreja.

—Perdóname. Ya no te amo. — Dijo en un susurro. Cuando se separo. El chico tenía los ojos abiertos. Y negaba ligeramente.

—No... no... — Cerro los ojos con fuerza.

Sad Beautiful Tragic.Where stories live. Discover now