Una chica de Oaxaca se enamora de un joven de la Ciudad de México, el regresa a México sin ninguna explicación, pero ella nunca espero lo que el tenia para decirle.
Era un día soleado y tranquilo; perfecto para salir a montar un par de olas en mi tabla antes de ir a trabajar al club de la playa "Mermaid Beach Club", en el turno de 19:00 a 00:00. Me relaje un instante debajo del muelle antes de entrar al mar. Y de pronto me encontré esa hermosa sonrisa y esos ojos dorados como la miel; era un chico alto, castaño y de piel perfectamente bronceada.
Se me hacia tarde para ir al club, así que me fui corriendo a darme una ducha para empezar a trabajar. Cuando llegue al club todo estaba muy tranquilo, a si que le dije a Pati, la camarera del lugar, que me hiciera unos sandwiches; ya que a mi no me gusta mucho la comida del mar. Mas tarde comenzó a llegar la gente y empece a servir los tragos, dieron las 10:40 y alguien grita,-"HEY CHICA DEL MUELLE". Volteo la mirada y era el chico de ojos color miel.
Sonrojada solo le dedique una sonrisa un poco tímida; continue trabajando y el se quedo en la mesa 17, justo enfrente de la barra, pidió un par de tragos y se retiro. Terminando de trabajar me dirigía a la salida y me encontré con el, sentado en una banca de la calle; le pregunte que era lo que estaba haciendo ahí y el me dijo que estaba esperando a que saliera de trabajar para irnos a caminar a la orilla del mar.
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Caminamos durante varios minutos en silencio, hasta que empezó a cantar para romper ese silencio incomodo, me senté en la arena para prestarle mas atención a su gruesa voz con un pequeño tono de suavidad al pronunciar cada una de las palabras de esa hermosa canción, yo no se hablar ingles pero estoy segura que trataba de amor; mientras llenaba mis oídos con la dulce melodía, el jugaba con mi cabello revuelto y lleno de arena.
No paso mucho tiempo cuando le dije que estaba cansada y necesitaba dormir; ofreció llevarme a mi casa, pero le dije que no, a si que decidio llevarme a su hotel que quedaba a una cuantas calles de la playa. Cuando llegamos al cuarto lo primero que vi fue una guitarra recargada sobre una pared y varias letras de canciones sin concluir; puso una película en Netflix y me quede dormida al instante.
A la mañana siguiente, cuando desperté, había una rosa roja sobre la cama; me dirigí a la entrada para tomar mi bolso, y la guitarra ya no estaba, ya no estaban las maletas en la habitación; solo había un sobre, una nota y la llave de la habitación. Cuando llegue a casa abrí el sobre y contenía un CD con una sola canción en ella y una nota que decía "Llevo medio verano observándote y nunca tuve el valor de acercarme. Siempre serás mi amor de verano."