Las personas entraban y salían de aquella sala, las flores adornaban el lugar y su vista se detenía en un solo punto. La foto de quien fue su novio desde la adolescencia, diez años juntos para terminar así. YoungJae lloraba sin expresión, solo las gotas que brotaban de sus ojos dejaban notar la pena y angustia que sentía en ese preciso momento.
–YoungJae, debes comer algo... –YongGuk apareció por la puerta, y solo al escuchar su voz fue que pudo desviar su mirada. ¿Cuánto llevaba ahí? El tiempo pasaba lento y rápido a la vez. –DaeHyun no querría que pasaras hambre así... Lo sabes...
–No lo nombres... –Susurró YoungJae, poniéndose de pie con dificultad. Sus piernas estaban dormidas y dolían.
Terminó saliendo de la sala, encontrándose con la mirada de todos sobre él. Podía escuchar los murmullos, "Pobre de él".
Camino a casa fue inútil sus ganas de eliminar los recuerdos de aquella noche, YoungJae había trabajado hasta tarde, alrededor de la medianoche fue cuando pudo tomar su móvil y revisar por primera vez antes de salir de la empresa. Sus mensajes no eran muchos y siempre se dirigía primero al de su novio, sin embargo, ese mensaje no era el que esperaba.
"Perdóname."
Era extraño, sabía que habían peleado en la mañana, dijeron un par de estupideces y dejaron de hablar durante todo el día, pero no imaginaba a DaeHyun pidiéndole disculpas de esa manera. Normalmente era una caja de chocolate, unas flores, un beso gigante cuando llegaba a casa, ambos lo hacían así. Pero desde ahí todo fue una pesadilla.
Una vez entró al departamento que compartían, una vez que vio a DaeHyun en el suelo de la sala junto a un montón de pastillas supo que sería una pesadilla. DaeHyun había muerto una hora antes que YoungJae llegara a casa, ni los paramédicos, la ambulancia, o sus gritos desgarradores podían traerlo de vuelta a sus brazos.
La depresión es algo que siempre estuvo presente en su relación, temporadas de alegrías, tristezas, peleas y reconciliaciones, pero siempre juntos.
–¿Qué hago ahora con todas nuestras promesas? ¿Con nuestra vida hasta abuelitos juntos? No es tu culpa... No te odio... Solo, quiero que descanses ahora...
Comer fue inútil, todo lo que intentaba meter en su estómago terminaba siendo vomitado. Y como si el tiempo no hubiese pasado lo suficientemente rápido, en un par de días DaeHyun estaba bajo tierra.
YoungJae creía que lo peor había sido despedir a su amor, a su vida entera, pero no. Los días siguientes fueron el infierno vivo. La soledad, el vacío que el mayor dejó en su vida era insoportable. Cada vez que creía sentirse mejor, no prestar tanta atención a la necesidad de tenerlo cerca, la culpa se hacía presente. No era sano, la casa estaba totalmente sucia ¿Qué sentido tenía limpiarla si cuando lo hacía era para que DaeHyun no lo hiciera cuando llegara cansado del trabajo? ¿De qué servía cocinar si iba a comer solo?
Dos semanas, dos semanas bastaron para que YoungJae decidiera acompañar al amor de su vida en el más allá. De la misma manera, quería sentir lo mismo que había sentido él.
Mensaje de texto para: YongGuk Hyung
"Lo siento... No puedo seguir sin él..."
Dejó la puerta abierta y bebió de esas pastillas con dificultad. Solo esperaba que hiciera efecto antes de la llegada del mayor. Su único consuelo era pensar en los cálidos brazos de DaeHyun, esperando por él y regañándolo por seguirlo.
