Salí de mi bachillerato y mi mente estaba llena de dudas sobre qué universidad elegir, había enviado solicitudes a varias de ellas para aplicar a una media o completa beca, y ahora debía tomar una decisión. Me senté en la cama y tomé mi teléfono, que descansaba sobre la mesita de noche al encenderlo, me sorprendí al ver que la alarma no había sonado.
Hoy tengo una entrevista muy importante en Drawons Company, una empresa de renombre cuyo dueño, el multimillonario Constantyn Drawons, era conocido no solo por su fortuna, sino también por su influencia en el mundo empresarial. A sus treinta idos años era una figura imponente, famosa por su físico atractivo y su personalidad reservada. Nadie podía negar que poseía una elegancia fría, aquella que lo hacía parecer inaccesible. Siempre rodeado de mujeres deslumbrantes en los medios, él mantenía una actitud distante, casi sin emoción, lo que solo aumentaba su misterio y atractivo.
Con el tiempo en contra, corrí al baño para darme una ducha rápida, pero reconfortante. Mi récord de velocidad fue mejor que nunca, y mientras me secaba, no pude evitar cantar unas cuantas canciones al ritmo de Beyoncé. A mi madre le molestaba que bajara al comedor con el cabello mojado y desarreglado, siempre corriendo por la casa como si el tiempo fuera mi enemigo. Me regañaba constantemente por llegar tarde a las reuniones y compromisos, pero nunca entendí por qué insistía tanto en la perfección.
Aunque mis padres gozaban de una gran fortuna, siempre intenté ser lo más sencilla posible. Nunca me sentí superior a los demás por el dinero que tenían, Ayudaba en fundaciones y visitaba a los más necesitados cuando podía. Esa era mi forma de contribuirles, aunque a veces sentía que no era suficiente.
Después de buscar entre toda mi ropa, opté por una falda de tubo negra y una camisa blanca de manga larga con escote en V, acompañada de medias transparentes y tacones negros. Me maquillé ligeramente, aplicando un toque de rímel, un poco de rubor en las mejillas, y me arreglé el cabello lo mejor que pude para verme más formal.
Bajé rápidamente hacia la cocina, donde ya estaba mi familia. Pero mi mirada se dirigió primero hacia mi nana. Ella no era solo una empleada en casa, sino una segunda madre, una amiga incondicional que me había cuidado desde que tenía cuatro años, y siempre había estado a mi lado, igual que lo había hecho con mi hermana pequeña, Catrina.
Se que a mis padres les fastidia mi inquietud de andar corriendo por la casa para poder estar a tiempo en una de sus tantas ceremonias lo que me genera cansancio el estar en cada uno de esos eventos literalmente escuchando el mismo discurso de superación y agradecimientos para la multitud.
me dirijo a la mesa principal y a lo lejos puedo a ver a mi nana preparándonos el desayuno.
saludo a mis padres y a mi hermana.
— Buenos días, familia — exclame alegremente.
—Buenos día cariño – mi mama se levanta de su silla para darme un abrazo.
Yo simplemente le sigo.
Mi madre ha sido una mujer muy cariñosa la cual su sencillez ha llegado a conquistar a muchos.
Ella me ha demostrado ser una mujer fuerte y capaz de luchar contra la adversidad.
Salgo de su abrazo para ver a mi nana poner unos panqueques sobre la mesa y llevarme una porción velozmente a la boca.
Me despido de todos, para tomar las llaves que estaban en mi bolsa que había dejado la noche anterior sobre uno de los enormes sofás de la casa, para ir rápidamente en busca de mi auto este rugió al encenderse y, minutos después, llegué al estacionamiento de la empresa. Antes de entrar, un leve nerviosismo me invadió; Esperaba que no estuviera estacionada en el lugar de otro empleado, lo que podría crear un malentendido.
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AMOR SIN EDAD
RomanceESTE NO ERA UN AMOR ALGO FACIL PARA NUESTROS PROTAGONISTA DONDE LA JOVEN MANUELA CLARK De 19 AÑOS UNA CHICA SENCILLA , APASIONADA POR LAS COSAS INOCENTE , CON UNA SORINSA DE ANGEL Y CON ASPIRACIONES A LOGRAR SE VE INVOLACRADA EN LA VIDA DEL HOMBRE...
