Historia

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Era un sábado a las 7pm. Los Elliot estaban preparando la cena familiar, como todos los fines de semana. Los tíos y tías, abuelas y abuelos, primas y primos, absolutamente todos estaban invitados.

Marlene y Darío, los gemelos adolescentes, estaban haciendo de las suyas, cambiando tenedores de lugar y poniendo platos al revés. Su madre, Ágatha, no estaba muy contenta con ello, pues las cenas familiares de los Elliot eran la parte más importante de la semana.

En su habitación, Ariadne la pequeñita, jugaba con sus muñecas mientras estaba en su mundo. Imaginaba a su padre Félix y a su madre Ágatha como Barbie y Ken.

Entre florero y florero se hicieron las 9pm y la famailia comenzaba a llegar. Se escuchaba de fondo una música clásica, y toda la familia vestía con la mejor ropa.

Ariadne sabía que ya debía bajar a saludar a sus familiares, pues si no sus padres se enojarían y no le permitirían jugar más.

▬ Miren quién llegó, la dulzura de la familia...▬ dijo el tío Gaspar mientras abrazaba a Ariadne.

Ari estaba cansada de su familia. Lo único que hacían con ella era abrazarla, darle besos, muchos besos y regalarle ropa que, a Ariadne, no le gustaba mucho.

▬ Pero qué grande está! Parece ayer que Ágatha nos avisaba de su embarazo. ▬ dijo la tía Lillian.

▬ Del cual nos enteramos unos días antes de que se pusiera de parto... ▬ dijo la tía Tatiana.

Tatiana era la hermana de Ágatha. Nunca se llevaron bien ni lo harán. La tía era muy sarcástica, cosa que Ariadne, a su poca edad, no lograba entender, entonces sólo se rió de lo que dijo, causando incomodidad en el ambiente.

Los padres de Ariadne bajaban las escaleras lentamente mientras toda la familia los observaba. Todo lo que Ariadne escuchaba eran cumplidos sobre el "fascinante encaje" del vestido de su madre, y cumplidos por el peinado de su padre.

Los mayordomos llevaron a la familia a la mesa, la cual estaba repleta de flores y candelabros con velas que olían a caramelo de fresa, el favorito de Ariadne.

▬...No,no,no, es una vergüenza que un restaurante tan mugriento como ese se coloque justo en frente de nuestra casa, inaceptable. ▬ dijo la tía Tatiana

▬ Tatiana, agradece que la gente de este país se busca la forma de ganar su dinero...▬ dijo el abuelo Roque.

El abuelo Roque era el único familiar que hacía feliz a Ariadne. Cuando tenía hambre, el le daba dulces, cuando estaba aburrida, él le leía un cuento, con solo su sonrisa Ari era feliz. Pero a la familia no le agradaba el carácter de Roque, pues no era tan refinado como el resto.

▬ Buenas noches a todos y todas. Como entrada tenemos un Caviar Almas y un fino vino del '82. Disfruten. ▬ dijo el chef cordialmente.

Ariadne y su primo Jaime odiaban el Caviar, en realidad, odiaban la comida lujosa y elegante. No había nada mejor que una hamburguesa o unos fideos. Pero claro, sólo los disfrutaban en cumpleaños de sus amigas o amigos de la escuela.

Eran las 10.30pm y el ambiente se había puesto tenso. El postre ya estaba en camino, y Ariadne miraba el reloj para que cuando den las 11, ella esté obligada a volver a su habitación.

▬ No sé por qué sigues en esta familia, Bruna, tú y Roque son las ovejas negras. ▬ dijo el tío Merlín enojado.

▬ ¿Por qué nadie acepta opiniones distintas? Yo jamás opinaré como ustedes, ni seré como ustedes. Yo no soy una damisela que se baña en oro todos los miércoles como tú. ▬ dijo la tía Bruna.

Ariadne empezó a mirar a su alrededor. ¿Por qué se enojaban tanto? ¿Qué no eran familia? Intentó hablar, pero su pequeña vocecita no era escuchada por nadie. 

▬ Pues eso es porque tu esposo es un flojo que sólo trabaja para tomar cerveza en el bar con sus amigos. ▬ dijo la tía Tatiana en tono de burla. 

▬ Por lo menos pude tener un hijo, no como tú, que tu única ocupación es reservar la peluquería a tiempo! ▬ dijo Bruna ferozmente.

▬ Por favor, todos sabemos que Jaime es adoptado...▬ dijo Tatiana riéndose.

Hubo un silencio tenebroso en la mesa. No se movió ni un pelo. Ariadne quiso alzar la voz para parar la charla y poder hablar sobre temas alegres, como My Little Pony. Pero Roque le tapó la boca negando con la cabeza.

▬ Ari, por favor, no te metas en estos líos...▬ le susurró Roque.

Ariadne hizo caso y se terminó su "Golden Opulence Sundae", o como Ari lo pronunciaba, "Ólden Opulánce Súnde", aunque decidió dejar de lado las láminas de oro porque le daba asquito,

▬ Ejem... Vieron las noticias de hoy? ▬ dijo Ágatha tratando de romper el hielo.

Silcencio total.

▬... Están diseñando muñecas Barbie que van en "contra de los estereotipos de belleza"... Ay mi Dios, ahora hacer a una Barbie gorda o con acné se vé bonito. ▬ siguió Agatha.

Ariadne se preguntaba por qué su madre rechazaba el acné o los kilos de más. ¿Acaso era un delito?

▬ Bueno Ágatha, tu no puedes decir mucho, ya no estás muy en forma... ▬ dijo la abuela Esther.

Los gemelos Marlene y Darío se reían por lo bajo.

▬ Discúlpame? Este mes eh bajado de peso, así que no sé a qué te refieres... ▬ dijo ofendida Ágatha.

▬ Pfff... Eso no te lo crees ni tú Ágatha. ▬ dijo la prima más grande, Camille.

La mesa se volvió un tornado de discusiones. Unos hablando de política, otros de los kilos de más de la mamá de Ari y otros centrados en comer. Ari no podía comer, le dolía la cabeza de los gritos. Ella veía cómo los mayordomos cerraban las puertas de la cocina para que los gritos no los molestasen mientras limpiaban los platos.

Ariadne se hartó y alzó la voz.

▬ ¡BASTA! ▬ gritó Ariadne con los ojos llorosos,

Ari se fue corriendo hasta su habitación y la familia susurraba quién sabe qué.

Ariadne ya no era la dulce niña que era antes. Ahora tenía voz y no se callaría más.


Fin de la historia.

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⏰ Last updated: Mar 19, 2018 ⏰

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