El día comienza normal, despierto a las 5:37, pienso que se me hace tarde mientras trato de comprender donde estoy y que es lo que debo hacer. Al tratar de levantarme de la cama tomo la cobija y la arrojo a un rincón, me deslizo por la cama hasta quedar de lado y sentarme en el borde, levanto la cabeza y veo mi reloj de mano tendido en la mesa, justo donde lo deje la noche anterior. Me levanto y lo tomo para colocarlo en mi muñeca izquierda, veo que han pasado tres minutos desde que desperté y miré el reloj del celular. Pienso alegremente que la veré si me apresuro, así que corro a tomar un par de calcetines y terminar de vestirme.
Salgo de casa a las 5:45 apresurado y en compañía de mi padre, ya que a mi madre le preocupa que estoy saliendo más temprano que de costumbre y aún no hay luz de día. Quizá estaba algo exaltado, pues sabía que era tarde y muy seguramente no la vería al tomar el camión que me lleva a la universidad, ya que ella suele tomarlo a las 5:40, pero estaba un poco esperanzado porque mientras me arreglaba ella me había dicho por chat que se le hizo un poco tarde y aun no salía de casa.
Al llegar al final de la calle en la que vivo tomo un taxi para llegar a la parada del autobús, una vez ahí espero ansiosamente mientras meto la mano a mi bolsillo y busco monedas para pagar al conductor al subir. Veo que un camión pasa, sin embargo no se detiene y pienso "no debe ser mi ruta", pero en una de las ventanas laterales puedo ver escrito el nombre de la ruta, en efecto era el camión que debí tomar. Pasa por mi mente que muy probablemente ella va en ese camión, lo cual me desanima un poco, pero no me queda más que seguir esperando.
Me harté de esperar el camión, así que tome un taxi de ruta nuevamente, trato de no abrumarme y pensar únicamente en la música que suena en mis auriculares, pero la desesperación de todas esas personas que son marionetas de la sociedad y solo se preocupan por horarios se siente en el aire, e incluso se hace notar con un espantoso embotellamiento. Ignoro el hecho exacto que lo provoco, solo quiero llegar a la universidad y encontrar a alguien con quien hablar, matar el aburrimiento y despejar la mente para desaparecer las ganas de dormir que tengo, porque evidentemente no estoy para nada acostumbrado a despertarme temprano y mucho menos para ir a la escuela. Volteo a ver mi reloj, marca las 6:30.
Al fin llegué, sin dudarlo un segundo camino a paso apresurado hasta la cafetería, es curioso, no hay fila para comprar café, puedo pasar sin molestia alguna, hablo por primera vez en el día con alguien:
- Buenos días
- Buenos días, dame un capuchino grande de crema irlandesa, por favor.
- Claro, son $26.
Son las 6:50, tengo mi café matutino, no parece un mal inicio para un jueves. Aún me queda una hora hasta que inicie mi clase, no se que haré hasta entonces, quizá ella este libre, quizá tenga algo de tiempo para mí, intentar buscarla no me cuesta nada, además su edificio no está muy lejos del mío, no me molesta ir, de todas formas tiempo me sobra en este momento, pero no quiero molestarla si está ocupada, así que solo esperaré fuera de su salón.
En efecto salió, solo he tenido que esperar veinte minutos, en los cuales me entretuve jugando con la consola portátil que cargo en la mochila. Sigo tomando mi café y amablemente me ofrece galletas para acompañar la bebida. Charlamos un poco mientras espera a que su siguiente profesor llegue. Después de algunos cinco minutos el maestro llega y entra al salón, y ella detrás de él. Tal parece que ahora sólo puedo devolverme a mi salón.
Pasa el día como de costumbre, mis clases son aburridas por lo general, salvo algunos rato en los que me obligan a pensar y se torna medianamente interesante. Son aproximadamente las 9:30, salí ya de mi segunda clase, la profesora solo termino de explicar el tema de la clase anterior, a la cual no asistí. No estoy seguro que debo hacer, tengo tiempo libre, tiempo extra que perder.
Creo que iré a ver si encuentro a algún conocido en la cafetería, o quizá compre otro café.
Parece que hay mucha gente, creo que solo daré una vuelta y saldré, me sofoca cuando hay demaciada gente extraña. Al parecer no hay nadie conocido aquí, creo que es demaciado temprano para la mayoría de mis conocidos, buscaré en otra parte.
Me doy media vuelta y ahí está ella, caminando junto a un sujeto, excompañero mío de clase. En cuanto me ve, por alguna razón me sonríe y yo a ella, supongo que es sólo amabilidad de su parte, pero me alegra en cierta forma que lo haga, después sólo decido abrazarla, a lo cual corresponde como algo normal.
Al parecer tiene tiempo libre hasta las 11:00, coincidentemente yo también, entonces podemos caminar sin ningún problema. El tiempo se me va volando con ella, platicando de cualquier cosa, todo parece entretenido, o lo hacemos entretenido. Después de caminar por un rato entramos a un café, creo que comprará algo, imaginaba que sería un café, sin embargo termina comprando un té de no se que cosa con miel, estaba sumamente caliente y demaciado amargo para mi gusto. Se quemó varias veces, pero insistía en beberlo aún caliente, tuve que obligarla a darme el té hasta que se enfriase. En tanto esperábamos a que se enfriase su té y a que comenzara la siguiente clase continuamos platicando, y pasado un rato dió la hora de volver a las aulas y nos despedimos después de que terminara su cosa de no se que con miel.
Salgo de la tercer clase del día, son las 11:50. Encontré a un amigo y comenzamos a platicar, unos minutos después me llega un mensaje, es ella, pregunta si estoy libre. Sé donde se encuentra, está tomando clase, así que ir y ver si necesita algo no me cuesta nada.
De camino a su salón un amigo me habla, está sentado junto con algunos otros conocidos en una mesa redonda con tres bancas largas al rededor. Tenía días sin ver a aquel sujeto, así que puedo quedarme y esperarla, de todas formas ya estoy frente a su edificio y la puedo ver cuando salga de su clase.
Algunos diez minutos más tarde la veo salir de su aula, con el cabello hecho un desastre pero aún así me parece muy linda, baja y parece que algo pasó, no se ve de muy buen humor así que sólo la abrazo y me acurrucó sobre sus piernas. Continuamos platicando entre todos los que estábamos presentes y después de aproximadamente una hora decidimos irnos, ella a su trabajo, yo a mi casa y un amigo igual. Los tres tomamos el mismo rumbo así que nos fuimos juntos, en el camión me siento junto a ella y tiernamente se acurruca a lado mío y se recarga en mi hombro. Por alguna razón me gusta como se siente y pasó mi brazo sobre su cabeza para colocarlo en su hombro y abrazarla.
No lo sé, creo que comienzo a sentir algo que la gente tiende a llamar amor...
