Primero los colores. Luego los humanos.
Markus Zusak
-La ladrona de libros-
Rojo. Fue todo lo que pudo ver después de ese momento. Un rojo intenso y fulgurante, el cual invadió su visión y le cegó momentáneamente
Azul. El color que le preseguiria más allá, encontrando otros nuevos significados, y recordándole su penitencia
Blanco. El color de la paz, que sin embargo, era el que se presentaba en sus noches, cual invitado no deseado, y que le impedía conciliar el sueño
Violeta. El color que le trajo esperanza, pero que podía quitárselo todo en cualquier momento
Gris. Cómo fue su vida, durante muchos años. El color que marcó su infancia, y le llenó de desesperanza
Naranja. Suave como el atardecer que habría de cambiarlo todo
Café. Como aquellos rizos que le perturbaron a tal grado de condenarle
Negro. Como el color que le vio partir, y en el que se perdería irremediablemente
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Burn
Teen Fiction-¿Me utilizaste? ¿Es eso entonces? -Preferiria decir que eres una pieza clave, y esto un enorme juego de ajedrez.
