||Capítulo 1||

579 36 9
                                        

–Lo lamento joven Balsano.

Matteo tragó saliva, parpadeó y recibió un leve mareo. Contenía fuertemente sus lágrimas. Y negó varias veces. Se intentaba convencer a sí mismo de que ella estaba bien.

–La señorita Valente, se encuentra en un estado, por ahora. Permanente de coma.

Unas horas antes...

–¿Matteo, podemos hablar?, por favor..

–Estoy ocupado, Luna.

–Matteo, no sé que te está pasando pero tú no eres así.

–No me pasa nada, ¿entiendes?

A la castaña ya se le habían cristalizado los ojos.

–Matteo, por favor. Te Necesito. Necesito al chico fresa que conocí. Desde que Bruno apareció eres otro completamente. No sé que te está pasando. Pero te extraño.

–¿Podes meterte en tus asuntos?, es mi vida. No la tuya.-le habló fríamente.-

A Luna se le humedecieron rápidamente las mejillas. Matteo se arrepintió al instante, viéndola tan frágil e inocente se dio cuenta de que la había jodido.

–Luna...-susurró arrepentido.-

La castaña no estaba, ya que había salido corriendo con un dolor inmenso en su pecho.

Matteo corrió con todo el aire que tenía en sus pulmones.

–¡Luna Espera!-gritó.-

Luna siguió corriendo, llegó a la carretera y al mirar a los lados, se encontró con un auto en frente de ella.

–¡¡LUNA!!-gritó desde el fondo de su garganta.-

Cogió a Luna rápidamente, segundos antes de que el auto la arrollara. Pero ella había recibido un fuerte golpe en su cabeza y esta sangraba y sangraba.

Luns, Luna, por favor, mirame.-susurraba el italiano, sujetándola entre sus brazos.-

–Matteo...-susurró ella sin voz.-yo... Te... Amo...-le dijo antes de cerrar los ojos.-

–No, mierda. Luna, no cierres los ojos. ¡No!. Quedate. Luna, no me dejes. Por favor no me dejes...

Actualmente...

Matteo salió afuera, se despeino su cabello frustrado. Se deslizó por la fría pared, y no pudo evitar que sus ojos se volvieran vidriosos y lágrimas cayeran sobre estos.

Su mundo se había derrumbado y no se había dado cuenta.

No paraba de repetirse a sí mismo que todo era su culpa. Sí tan sólo la hubiese cuidado, no habría pasado esto. La trató como basura y todo esto es su culpa. Ella no merecía esto. Siempre supo que no era suficiente para ella. Pero nunca debió descuidarla ni tratarla de esta manera.

Pero de algo estaba seguro, se culparía toda la vida por esto.













•Waiting For You•Stories to obsess over. Discover now