Capítulo 1

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— ¡Una gatita! — Hablo Mikey eufórico, como si de haber ganado la lotería se tratase.

Corrió inmediatamente a acariciarla, por supuesto teniendo cuidado con su herida. La contraria solo ronroneo ante su acertado tacto levantando la cabeza para que la acariciara más bajo su cuello.

— ¿Crees que puedas hacer algo? — Dijo intranquilo Leo, haciendo referencia a su herida.

— Si, pero... ¿De dónde la sacaste?

— Si Leo ¿De dónde? Te pierdo de vista un minuto y vuelves a casa con un fenómeno de circo — Hablo Rapha.

La siamesa le fulmino con la mirada, pero el no le presto atención.

— Estaba perdida en las alcantarillas, no podía dejarla sola, menos aún en su condición

Donnie la cargo con algo de dificultad tomando camino a su laboratorio, pero ella con inquietud se agito apartándose de él, yendo nuevamente junto a Leo.

— Oh hermano, creo que no confía en ti — Bromeo Mikey mientras iba confiado a cargarla, recibiendo sin más un gruñido de la contraria, sus ojos se cristalizaron al ver que tampoco en él.

— Mas te vale que te deshagas de eso, no podemos cuidar más gatos.

— ¡Podría ser la nueva novia de gatito helado! — Exclamo Mikey con entusiasmo — Así no se aburrirá de estar solo.

— No estará mucho tiempo por aquí, le pediré a April que le busque un hogar — La cargo llevándola sin problemas al laboratorio siendo seguido por Donnie.

Narra ___

Leonardo me pareció una buena tortuga desde el primer momento en que lo vi. En cuanto a los demás, aún no estoy segura de que pensar y ¿Quién rayos es "Gatito helado"?

Cuando Donnie termino de desinfectar la herida me dejaron ir, no sin antes vendarme. Mikey apareció de inmediato con una rebanada de pizza. Olía delicioso y con el hambre que tenía podría incluso comérmelo a él.

Me lance a obtener la pizza cayendo en el sofá donde Mikey me abraso mientras ponía una serie en el televisor. Leo se sentó a mi lado junto con Donnie y otra caja de pizza, mientras que Rapha permaneció entrenando con su saco de boxeo.

Aún no podía creer que mi escape había sido todo un éxito, incluso ahora tenia quien me alimentara y se preocupara por mí. Es demasiado bueno para ser verdad... presiento que algo lo arruinara, es imposible que yo tenga tan buena fortuna.

Tome otra rebanada de pizza de una mordida, quedando con la nariz llena de queso. Los chicos rieron observándome a lo que solo me lamí para limpiarme, seguro que si tuviera forma humana no me aceptarían de la misma manera, lo mejor será permanecer así. Sonreí.

— ¿Quién es la nueva invitada? — Hablo amablemente una rata gigante saliendo del dojo.

Mis pupilas se dilataron y mi instinto de caza se encendió inconsciente mente.

«Tantos días pasando hambre, si capturo algo así seguro llenare por un buen tiempo. Pero claro, por su gentileza ¡Lo compartiré con mis nuevas amigas tortugas!»

La mascota de Leo [Leo&Tu]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora