Ahora me pregunto que se siente estar al borde, que se siente la perdición total; la condición humana es demasiado frágil, y el hecho de seguir aquí ya es un milagro. Por ejemplo, esas montañas que todas las tardes convivieron conmigo pero que hasta el día de hoy no había detallado, se muestran resistentes y en calma, y pensar que alguna vez estuvieron bajo el agua, al igual que el hermoso valle en que paso mis días uno a uno sin cuestionarme hasta el día de hoy, qué pasará ahora si todo esto desaparece?, traté de recordar mi día para llegar a una conclusión.
* * *
Pude sentir como mi estómago rugía desde lo más recóndito de mi ser, debí haber desayunado antes de venir a la escuela, a pesar de que no me guste aceptarlo, mi madre siempre tiene la razón, después de todo es ella la que me dió la vida y aún me la da.
Pude escuchar a la profesora hablando sobre todos aquellos conflictos y altercados que se presentan en este pequeño pueblo costero, que por más grande que parezcan para sus habitantes, siguen siendo insignificantes para el resto del mundo e incluso de nuestro país, que no aceptó nuestra reubicación ante un peligro inminente con una fecha caducada hace un par de años, o al menos eso fué lo que escuché en la tv antes de que mi madre lo cambiara para una de sus telenovelas que tanto le gustan.
De camino a mi hogar noté la gran cantidad de carros que salían del pueblo, no se me hacía raro la verdad, por el invierno a la gente le gustaba viajar a otros sitios; la verdad es que el pueblo no es tan interesante en estas épocas.
Al llegar a casa encontré una nota de mi madre en la que especificaba que no volvería temprano para la cena; abrí la ventana y pude sentir una suave brisa que se alzaba en el aire, un fresco aroma de mar, que no estaba acostumbrado a sentir desde mi casa.
Dirigí mi mirada hacia las montañas y lo pude ver, era algo de una magnitud que me hubiera sido imposible imaginar antes, pude sentir su frescura mientras se abría paso a través de las cumbres en total silencio; y aquí estoy, hipnotizado por aquella sustancia líquida, la cual su forma es definida por la del recipiente que la contiene, que en este caso es la falda del monte que baja hasta el valle, noto como las personas se movilizan en todas las direcciones dominados por el pánico y la perturbación, pensé que alguien nos avisaría, pensé que la ayuda llegaría...
Mi esperanza por sobrevivir se desmorona como cada construcción a su paso, pero ahora simplemente me dedico a seguir el ejemplo de las montañas, que aún al encontrarse bajo el agua nuevamente, se mantendrán firmes hasta el final de su tiempo.
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Relatos varios de origen dudoso
Short StoryPues comencé esto para meter historias cortas que se me vienen a la mente de vez en cuando, lo más probable es que me este copiando de alguien sin querer, pero trato de hacer algo original. Disfruten. PD: Saló me inspiraste a escribir más weya.
