C E R O.

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Leer su cartas era lo mejor, con su hermosa letra, los halagos y los chocolates. Claro que no era de recibir todos los días sus cartas pero me conformaba con eso, podía sentír que a alguien le interesaba y era cierto.
Fue lo mejor que podía hacer en las tardes además de dibujar y cantar, pero....luego sus cartas se volvieron más densas, con su vocabulario fuera de lo común como si ya no lo escribiría el, no solo eso ya no recibía sus chocolates si no que ahora eran fotos de mi con mis mejores amigos.
Decidí mejor no darle importancia, mi mejor amigo dijo que así se cansaría y dejaría de molestar.
Eso fue lo que creí pero nunca pensé que una simple carta podría cambiar mi vida.

¡Una Mierda de ODSESIÓN!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora