Prólogo

31 0 1
                                        


–El equilibrio lo es todo. Es armonía, belleza, pureza. Es dejar que el tiempo fluya por su caudal hasta llegar al inevitable final– dijo una áspera y calmada voz...

–Eso de lo que hablas, no es posible. Todo puede ser controlado, ¿te lo muestro hermano? – le contesto una segunda voz, más joven y engreída.

–El tiempo y las fuerzas no son algo que pueda ser controlado, el flujo de la energía debe permanecer inalterable hasta que esta se agote– insistió el primer sujeto, parecía ser un anciano.

–No hermano, quiero que mires, no todo debe tener un final... podemos ser, infinitos, si lo deseamos podemos ser inacabables, inquebrantables, inmortales. ¡Nada puede detenernos! – le respondió con picardía la voz más joven.

–La alteración del equilibrio natural de la vida, no solo te llevará a la perdición, si no que agotará la existencia de todos antes de tiempo, te prohíbo perturbar la armonía celestial, hermano.

–Pero... ¿por qué?... ¿por qué no puedes ser como yo?, ¿es que acaso no quieres ser eterno, indestructible? – le respondió alterado.

–Hay cosas en las que no puedes intervenir, y esta es una de ellas. Estarás aislado de la humanidad hasta que entiendas lo que te he dicho– dijo con un tono de disgusto el anciano, un poco alterado.

–No puedes hacerme esto, no siempre seré yo quien esté equivocado, y lo veras con tus propios ojos– advirtió el joven engreído.

–El equilibrio y la paz no son algo que puedes controlar. Siempre habrá un desbalance, no lo olvides hermano, no lo olvides– continuó el insistente individuo, mientras era arrastrado a un rincón oscuro. Su voz se perdía mientras se alejaba, sus quejidos e insistencias cada vez se escuchaban menos, hasta por fin detenerse el zumbido que dejaba atrás mientras era arrastrado.

­–Mientras esté con vida, no permitiré que el balance sea alterado, no puede volver a suceder... el mundo no puede volver al caos, una vez más y todo habrá terminado...– susurró el misterioso anciano, mientras se alejaba de la oscura esquina a la que había sido llevado su hermano. 

El Libro de MiaHikayelerin yaşadığı yer. Şimdi keşfedin