S: Hace tiempo que no venías...
M: Vengo a reclamarte, ya ha llegado tu hora.
S: ¿Mi hora? Pero, recuerda que no pienso irme hasta lograr todas mis metas.
M: No me importa, ahora sí te voy a llevar.
S: ¡No! Te podrás haber llevado a familiares míos, pero no creas que me llevarás a mi, no me iré tan fácilmente.
M: Tengo algo que tú no para llevarte. Ganas de matarte.
S: Tengo ganas de vivir, y pienso dar todo para no irme, mi trayecto será largo, cada que me tientes te pondré un alto, no muerte, no pienso irme hoy ni mañana, pienso quedarme, pienso ayudar a la gente que lo necesita.
M: Ellos no lo valoran, no te valoran.
S: ¿Y qué que no lo hagan? Yo me siento bien conmigo mismo y es lo que me importa, vivo para complacerme a mi, para cambiar mi mundo, para ser mejor persona que ellos, vivo para enfrentarte a ti, y bien sabes que cada que vengas por mi te mostraré los dientes y te diré: ¡No! Muerte.
