El primer día de escuela siempre es difícil. Más cuando te acabas de mudar a Texas. E.U, por que tu padre tuvo un acenso en el trabajo. Pero en realidad yo estaba emocionada. No es que no amara a mi país o extrañara a mis amigos, pero siempre he sido una persona que le gusta aventurarse, romper la aburrida rutina del día a día. Además será mi primer día en último grado en la High school. Había visto decenas de películas Americanas, y siempre tienen grandes aulas, comedores, gimnasios, estadios y los autobuses escolares amarillos. No podía esperar ni un día más.
—Buenos días hija -saluda mi madre mientras hace el desayuno-
—buenos días mamá -mi padre tomaba su taza de café matutina-
—¿y ahora de que te disfrazaste? -pregunta para molestar, como siempre lo hace. Miró mi falda tipo escolar plateada holografica y mi crop-top blanco con un estampado de ovni-
—papá, si es tu forma de decir que me veo bonita y genial, gracias -le sonrió-
—mujer -le habla a mi mamá- creo que necesitamos comprarle un espejo más grande, para que vea lo que se pone -pongo los ojos en blanco y me siento frente a él-
—si ya dejaste de burlarte, necesito que me lleves a la escuela -comienza a reírse-
—princesa, toma el autobús, no quiero que me vean contigo -ambos reímos, mi padre era muy bromista, algunas veces me gustaba pero otras realmente me hacia enojar-
—¡vamos pa'! Es el primer día de clases, ya todos se conocen, no quiero tomar el autobús -me toco el estómago, estaba realmente nerviosa pero muy emocionada-
—pero ve al baño antes -mira mis manos- no quiero que pasen accidentes en mi auto
—tranquila cariño -mi madre al contrario de mi padre es muy amable y dulce- va a ser un buen primer día
—vamos, se hace tarde -se pone de pie y yo igual-
—¿no vas a desayunar? -pregunta preocupada mi mamá-
—¡no! Si lo hago creo que si pasaría aquel accidente del que habla mi papá -mi madre sonríe-
—iré por ti a la salida -le doy un beso en la mejilla, corro por mi mochila y salgo justo detrás de mi padre, quien me da un leve empujón y cierra la puerta dejándome encerrada adentro-
—¡papá!...
Por fin llegamos, era una escuela demasiado grande, mi estómago parecía lavadora.
—No me digas que quieres que te lleve a la entrada -me saca de mis pensamientos, lo miro molesta mientras quito el cinturón de seguridad-
—nos vemos en la tarde -le doy un beso en la mejilla-
—suerte princesa -salgo del auto- ¡se te olvida tu alíen! -mi mochila era literal el emoji de cabeza de alíen, color verde holográfico, si, tengo cierta obsesión por ese material, casi toda mi ropa es de eso, o de terciopelo. Mi closet es un contraste de colores rosas muy claros, colores llamativos y claro, el negro no puede faltar -
—gracias -la tomo y la cuelgo de mi brazo derecho mientras mi padre arranca-
—¡no hagas nada vergonzoso! -grita y se va, los que estaban alrededor me miraban extraño y otros no dudaron en reírse-.
La escuela era tal como en las películas, con casilleros y adolescentes despreocupados. Busqué mi nombre en una tabla donde estaban asignados los grupos. No me dejaban ver, y el timbre sonó, me empujaron un poco, y de pronto estaba completamente sola, me puse nerviosa. No encontraba mi nombre por ningún lado, cuando por fin lo encontré me doy la vuelta y choco con alguien. Era un señor muy alto de traje-
—¿por que no ha entrado a clase señorita? -dijo frío y con la voz muy gruesa, eso me intimido-
—no me encontraba -contesté nerviosa-
—debe seguir las reglas, ¿usted es nueva? -asiento- para la próxima vez voy a llevarla a detención -trague en seco- así que le recomiendo que lea las reglas o nos veremos muy seguido -asentía a todo lo que decía- ¿por qué sigue aquí? -salí huyendo, fue demasiado tenebroso. Llegué a mi clase, todos se saludaban y hablaban sobre sus vacaciones, la profesora aun no llegaba, todos se me quedaron viendo, fue muy incómodo, pero aun así entré y me senté casi al fondo de la clase. Había un grupo de niñas en frente de mí, me di ánimos y les hable, se veían muy divertidas-
—hola -salude, todas se quedaron en silencio- ¿como están? -mis ojos se cristalizaron de la vergüenza-
—¿tu quien eres? -preguntó al parecer la líder, eran cuatro, una rubia, dos castañas y la que me contesto, una afroamericana muy linda-
—soy nueva...
—eso es obvio idiota -todas rieron- ¿tu nombre?
—me llamo...
—no me importa -se voltea y sigue hablando con sus amigas quienes no dejaban de reírse-
—mala elección -susurra una chica a un lado de mi, era una castaña de lentes- ahora no te dejaran en paz -sentí demasiada tensión- por cierto soy Sofía -le tomo la mano y la profesora llega, puso orden y comenzó a preguntar por nuestras vacaciones-
—creo que tenemos una chica nueva -dice al verme, comienza a buscar en sus hojas- ¿cual es tu nombre? -lo digo tímida, las molestas chicas no dejaban de reírse de mi- creo que te equivocaste -todos comenzaron hacer sonidos extraños, como si dijeran eres una tonta, pero sin decirlo, mis mejillas estaban rojas- ¡silencio jóvenes! venimos más rebeldes cada año -dice molesta- ven conmigo cariño -me levanto avergonzada-
—nos vemos -dice amable Sofía y yo le sonrío. Camino hacia la profesora quién estaba casí afuera del salón mirando hacía el pasillo y saludando a alguien, sentí un pequeño jalón, miré hacia atrás, las malditas chicas me decían adiós con la mano, seguí caminando, de repente mi mochila se cae de mi hombro, todos ríen, vi el tirante y estaba cortado, ni siquiera roto, si no alguien lo había cortado con unas tijeras, miré a la profesora, ya no estaba, me pongo de pie y de repente llega con el señor tenebroso-
—mira, encontré al señor Smith, el monitor escolar -mis nervios estaban al tope-
—¿otra vez usted? -todos parecían tenerle miedo- vamos -caminó hacía la salida, humillada y con la mochila rota por las mean girls de aquella aula-.
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El Chico Asiático 2.5
RandomCuando me mudé a Texas conocí a Haruka Nanase en mi nueva escuela. Es un chico asiático misterioso lleno de tatuajes y secretos. Todos saben su nombre, más de una chica esta enamorada de él y más de un chico le teme. Por casualidad coincidí con él...
