Narras tú
Cada vez la búsqueda de víveres es más difícil, cada vez me siento mas y más sola. Perderlo todo en cuestión de semanas...ya casi no recuerdo como eran las cosas antes de este caos, antes de huir de los muertos, los caminantes.
Refugiada en una casa del árbol desde hace meses...¿A quien deberé agradecer por dicho refugio? Seguro a algún padre lo suficientemente preocupado por la diversión de alguno de sus hijos... "Como extraño a mis padres..." pensaba mientras pisaba la enorme raíz de una árbol mientras reviso una de mis trampas esperando que algún conejo atolondrado haya caído en ella hace casi dos meses que no pruebo carne...Solo duraznos en conserva, estoy tan harta de esas porquerías...Harta.
Nada, absolutamente nada...Ni una sola criatura cae en las trampas que dejo, ni hablar, a comer duraznos un día más.
El sol esta cayendo ya, debo volver a casa...
Solo el sonido de mis pasos me acompañaban, junto con el cantar de algunos grillos y aves del bosque, aveces olvido el desastre que me rodea y aun intento disfrutar de estas pequeñas cosas.
De pronto, disparos y gritos rompieron la vaga paz que me rodeaba, de inmediato me tire al piso y comencé a arrastrarme respirando entrecortadamente
-¡Por allá! ¡Por allá!- escuche a una voz gritar dejando un eco escalofriante en el vacío del bosque.
"Salvadores..." pensé aterrada.
Una ráfaga de balas se impacto en un árbol que estaba a metros de mi seguido de pasos apresurados y jadeos. Yo recargue mi espalda en la raíz de un árbol intentando ocultarme lo más posible, prácticamente intentaba no respirar no moverme...Si los salvadores te encuentran...Estas muerta.
Los gritos y detonaciones poco a poco se alejaron de mi...¿Hacia donde fueron? No lo sé, lo único que se es que todo este ruido atraerá caminantes y debo estar en casa cuanto antes. La noche me había alcanzado en tierra...mis sentidos están alerta ante cualquier sonido...Siento un vacío permanente en el estómago...De verdad ya quiero llegar a casa, se que estando ahí arriba los caminantes no son problema...Ellos no trepan.
Al fin llego, por fuera luce como aquel lugar al que jamas entrarías por voluntad propia...Pero es la idea, eso me mantiene a salvo la mayor parte del tiempo, por dentro he logrado poco a poco hacerlo acogedor.
Bajo la cuerda por la que me ayudo a trepar, y poco a poco empiezo a subir, ya me siento a salvo.
A la luz de la luna alcanzo a ver que algo brilla en la cortina que hace de puerta en mi choza, parece como si estuviera mojada, lo que me parece extraño...ya que no ha llovido.
Acerco mi mano a la extraña mancha, y mi corazón da un vuelco cuando me doy cuenta de que es sangre...-Los caminantes no trepan...- susurro para mi misma. De mi cinturón desenfundo un pequeño bate que robe de una van hace tiempo y lo tomo con fuerza lista para lo que venga, con sigilo recorro la cortina, esta oscuro como siempre, pero justo en medio alcanzo a ver a una figura encorvada y el aroma de los duraznos en conserva golpea mi nariz, al dar un paso el piso rechina provocando que esta figura tire la lata al suelo y gire abruptamente hacia mi, yo solo alcanzo a agarrar aire y de un rápido movimiento le suelto un golpe en la cabeza, lo escucho gruñir seguido del golpe sordo de su cuerpo al caer, iba a golpearlo de nuevo...Pero al ver la ropa que traía puesta, sentí un vuelco en el estomago...Este hombre lo logro, logro escapar del "Santuario"...No puedo matarlo.
Tiene una apariencia terrible, cabello largo y sucio, golpes en la cara, sumado al hilo de sangre que escurre ahora por su sien debido al golpe que le di...No puedo matarlo, yo no soy esa clase de persona, no lo soy.
Narra Daryl.
Logre escapar de ese infierno disfrazado de refugio. No podía tolerar esa maldita canción una vez mas, ni esos sandwiches de porquería que me arrojaban cada día...Tenia que salir de ahí, Rick y Alexandria me necesitan ahí...No puedo rendirme, no ahora.
¡Mierda! Han notado mi ausencia, deben haber notado el cuerpo de el celador al que mate antes de salir...Bastardos, vienen por mi.
Corro lo más rápido que puedo, ellos están armados y disparan sin parar...Necesito esconderme, de seguir huyendo podrán rastrearme fácilmente, necesito un refugio...Necesito hacerlos perder mi rastro. ¡Mierda! Siento un dolor agudo en uno de mis costados, creo que me rozo una bala.
La noche ya casi cae...Eso me ayudará. De noche la sangre no se nota tanto, aún así no puedo permitir que sigan mi rastro.
Como caída del cielo, alcanzo a ver una asquerosa casa de árbol, luce hecha mierda...Pero me servirá por esta noche. Intento trepar, pero tendré que esforzarme al triple, el dolor es agudo...y empiezo a sentirme débil.
Al fin logro llegar...Esto no luce para nada abandonado a como creí que estaría.
Entro con sigilo en caso de que alguien pudiera estar aquí adentro...De ser así...Tendría que matarlo, no puedo correr riesgos.
Nadie...Solo el silencio del bosque, el lugar luce bien, espero que haya algo de comida por aqui...
Justo en medio del cuarto hay una puerta en el piso...es de bueno tamaño...Será que hay alguien ahí dentro...Tomo un arco que luce en buenas condiciones que se encontraba colgado en la pared...y decido abrir la puerta de golpe...Nada, solo un montón de cobijas y tela...los recorro con la punta del arco, latas...enormes latas, tiro el arco al piso y me hinco para sacar una de las latas...Duraznos en conserva, no precisamente lo que esperaba...Pero tengo hambre.
De entre las cobijas veo un abrelatas, abro salvajemente la lata y empiezo a comer...El dolor de la herida me hace gemir.
De pronto, escucho rechinar el piso detrás de mi, me vuelvo de inmediato para defenderme pero un golpe me hace cerrar los ojos, y siento como mi cuerpo pierde fuerza...Caigo al suelo...
*Hasta aquí el primer capitulo, espero que les guste, comentarios bienvenidos!*
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Solo Corre. Daryl y tu.
FanfictionUna breve novela, que constara de 4 capítulos, en los que tu y Daryl serán los protagonistas.
