Capítulo 1. El mapa

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"Todos morimos alguna vez. Estamos destinados a morir. Nuestra vida pasa volando como si en un abrir y cerrar de ojos vemos todo hecho y que ya todo terminó".

Nuestra historia comienza en un poblado llamado Pinket. Es un pueblo separado de cualquier civilización pero con mucha naturaleza, animales y azucenas.

En ese pequeño pueblo – en una de las pocas casas que había – se llevaba a cabo un pequeño funeral, un funeral tan pequeño dónde estaban solamente amigos, familiares y unos cuántos conocidos.

Se estaba lamentando la muerte de una mujer, una tan buena, que dicen que tenía tres hijos y unos terrenos muy grandes en las afueras del pueblo.

Entre toda esa multitud, existían poquísimos nietos, por supuesto. Pero nos vamos a concentrar en solo tres de ellos. Cabe mencionar que estos tres adolescentes jamás se llevaron bien.
El adolescente más grande llevaba por nombre Dante, después le seguía Bernardo y por último Luis.

Dante por ser el más grande siempre quería llevar la delantera, a dónde fuera y a dónde él quisiera. Su familia ya no lo soportaba, solo bastaba con que "Tronara los dedos"  y todos se moverían con tal de que el "niño" estuviera feliz. Pero a éstas alturas todos se preguntarán: ¿Quien tiene la culpa? Y muchos responderán: "Los padres" seguro, pero la cruda realidad es que nadie la tiene, muchos le dan la razón porque es que lo que la mayoría de las personas se la pasan diciendo es: "Es que está creciendo", "Es la testosterona que apenas se le está desarrollando", pero no, la verdad es que no es así. Él mismo forjó su propia personalidad.

El caso siguiente es uno un poco más peculiar. Luis o "Chucho" (cómo le dicen), su caso más relajado pero a la vez más desastroso. Es un "Todas mías", a Luis solo le importa lo que piensen de él y nada más. Apenas está empezando su adolescencia, eso quiere decir que es un "Puber". Aún no sabe lo que quiere hacer con su vida y mucho menos el camino que va a tomar, pero, ¿Qué es lo hace a Luis especial?, bien, pues lo que lo hace especial es que él es el hermano menor de Dante, así de simple.

El último chico del cuál vamos a hablar es Bernardo, bueno, no hay mucho que decir sobre él. Es creativo, audaz, y muy decidido con lo que hace y lo que está por hacer. Solo que piensa que él universo está para él y nada más para él.

Todo comienza cuándo, un día, él padre de Dante y Luis, sucumbido de tanto dolor por la pérdida de su madre, decide mandar a su hijo más grande por unas cervezas para aliviar su gran dolor. Por consiguiente el padre de éstos, mandó a Dante por dichas bebidas.

— ¡Hijo! Quiero que vayas y me traigas unas cervezas —aclamó el hombre mientras las lágrimas salían por sus ojos.

— Pero papá, ¿Por qué yo?, manda a tu otro hijo —respondió Dante enojado.

— ¡¿Cómo voy a mandar a Luis?! ¡Si él apenas sabe manejar! —reclamó el padre.

— ¡Pues no voy! —gritó mientras se cruzó de brazos.

Justo en ese momento,  Bernardo escuchó a éste par discutir y él decidió meterse en la discusión.

— Si quiere, yo voy por ellas tío —dijo Bernardo tratando de calmar las cosas.

Como era de esperarse, el tío de Bernardo accedió muy alentado. Así que el mismo le dio las llaves del auto para que pudiera ir por las cervezas. 

HOKEBORDEWhere stories live. Discover now