Introducción

14 1 0
                                        


...Evelyn se dejó caer en el frío sofá. Agarró su teléfono, lista para intentar arreglarse con Mathew, pero se le hizo imposible, el ardor que sentía en el pecho la dejó inmovilizada unos pocos segundos.

«Cuánto me arrepiento», pensó, llevando una mano hacia su pecho.

El respirar cada vez le costaba más, hasta se ahogaba. Ya era su hora, ya estaba lista para irse de aqu..."+

Dejé de leer mi libro por un chico que me lo había arrebatado de las manos.

—¡Mira Kaneki! ¡Es el mismo que lees tú! —Gritó aquella persona de cabellos naranjos y voz irritable.11

Carraspeé, llamando su atención: —¿Me podrías devolver mi libro? Estaba en la mejor parte, gracias.

—Oh, claro —se disculpó, devolviéndome mi libro y rascándose la nuca.

—¿E-en qué parte vas? —Preguntó el otro chico de cabello negro y un parche en el ojo, ruborizándose.

—Dónde Evelyn muere —respondí, parándome de mi asiento y retirándome del lugar.

Vi que el chico de cabello negro se sonrojaba y reía.

—Ella no muere —murmuró lo suficientemente fuerte para que yo, en específico, escuchara—. ¡Lo siento!24

—Gracias —agradecí, cerrando el libro.

(...)

«No debí, no debí, no debí seguir a ese estúpido gato», pensé, mirando hacia todas partes asustada.1

Había seguido a un gato hasta un callejón pensando que era el mío, hasta que me di cuenta que no lo era. Y, cuando me di cuenta, ya estaba perdida.6

Más ahora que anuncian muertes por todas partes por culpa de los estúpidos Ghouls.

—Estúpido callejón —mascullé—, estúpidos Ghouls, estúpido mundo.

—Así que estúpidos —una voz algo macabra se escuchó detrás de mí.10

Inmediatamente me giré, encontrándome con el chico de cabello negro de antes, a no ser por una máscara extraña que llevaba media puesta.

—¡Oh, eres tú! ¿Me ayudas? No encuentro el camino de regreso y...2

Paré de hablar, dándome cuenta que no era buena idea, el chico no era el mismo de antes.1

—Por favor vete —pidió, llorando—, no quiero matarte, por favor...7

—¿Qué? —Pregunté, sin entender—. ¿M-matarme?

Nada más se escuchó que mi grito de miedo cuando vi una cosa roja salir de su espalda.2

—¡Dios mío! —Grité, corriendo por el callejón, hasta que llegué al final y toda mi vida se vino al suelo—. ¡Ayuda! ¡Auxilio, por favor!9

—Gritar por tu vida no servirá de nada —murmuró, caminando hasta mí, riéndose.4

Cuando estuvo lo suficientemente cerca de mí —lo cual yo estaba botada en el suelo abrazando mis piernas—, comenzó a toquetearme.24

—¡No! ¡Por favor! —Chillé golpeando su rostro.

No quería morir, aún no.

—Shh... —susurró en mi oreja, lamiendo mi cuello haciéndome cosquillear—. Sabes tan bien...7

Y, de un momento a otro, comencé a sentir cómo me mordisqueaba el cuello, sacándome la carne. Lloré, lloré por mi vida.

Ya era el fin.

Broken_Tokyo GhoulTempat cerita menjadi hidup. Temukan sekarang