Capítulo 5.

45 10 12
                                        

SIENTO HABERME RETRASADO TANTO SUBIENDO, ES QUE TUVE QUE HACER UN MONTÓN DE TAREA Y AÚN ME QUEDA MUCHÍSIMO, PERO AQUÍ OS DEJO EL CAP 5, NO OLVIDÉIS COMENTAR, VOTAR Y RECOMENDARLA QUE ME ANIMA A SEGUIR ESCRIBIENDO. DECIDME QUE OS PARECE Y TAL :3 

------------------------------------------------------------------------------------------------

-¿Qué? ¿Enserio? Si parece un buen chico

 

-Parece, seguro que está usando sus artimañas para engañarte, Lorena, aléjate de él.

-Terra, gracias, gracias por decírmelo, ni siquiera me había dicho que tenía novia, pero es que parecía, no sé…

-Te entiendo, cariño, te entiendo, sube a descansar, pareces cansada, te subiré ahora un vaso de leche y un croissant para que te tranquilices un rato y me cuentes cosas tuyas, así te distraes ¿vale?

-Sí, gracias Terra, gracias, muchísimas gracias.- Subí las escaleras rápido, muy rápido, casi me caigo pero da igual, no quería que nadie me viera con lágrimas en los ojos,  ¿qué por qué lloraba? No lo sé, seguramente porque no me lo esperaba de él, era demasiado, no sé, es que parecía tan bueno, el chico perfecto, pero me equivoqué sólo me quería para echar un polvo, como a las otras chicas, si es que soy idiota, pero a partir de ahora, lo trataré como uno más, como un veneciano conocido, sólo eso, sólo eso…

Abrí mi habitación, la número 13, tampoco estaba tan mal, pero 13, bueno, da igual, me cambié de ropa, me desmaquillé y me puse un pijama nuevo que me había comprado, cogí mi cámara y me puse a mirar las fotos que había echado hace un día, todas preciosas, pero una, en una salía él, furtivo entre el muro del canal del río y estaba…, estaba mirándome, ¿por qué? No lo entiendo, no entiendo nada, joder, todo me pasa a mí, quizás si hubiera elegido Grecia todo esto no estaría pasando, quizás si estuviera allí ahora no estaría amedrentando mi cabeza con tantos pensamientos inútiles, tal vez si… toc toc, sonó la puerta, seguro que era Terra, abrí la puerta y allí estaba ella, una señora mayor, con cara entrañable y pelo gris, una señora que de verdad valía la pena conocer, alguien noble, alguien como, mi abuela.

-Hola Lorena, ¿cómo vas?

-Bien, Terra, gracias por preguntar, uhm que buena pinta tiene ese croissant

-Toma, comételo, te sentará bien, bueno cuéntame, ¿a qué has venido a Venecia?

-Gracias, Terra. He venido a despejarme, en España estoy demasiado… cómo decirlo, agobiada, encarcelada, sí, encarcelada, y también porque allí no puedo progresar con mi vocación así que decidí probar suerte aquí, pero no encuentro trabajo, bueno en realidad es que no he buscado, necesito también una tienda para revelar las fotos que he sacado y me estoy quedando sin dinero, no podré pagar todas las noches que esté aquí Terra, tendré que buscarme un apartamento.

-Oye Lorena, tú por el dinero no te preocupes, mira, trabajo, creo que en el periódico de la ciudad buscan gente, allí puedes trabajar, tienda para revelar fotos hay a dos manzanas de aquí, en la plaza Porte Toute, y bueno, respecto al pago del hotel te lo puedo dejar como un apartamento, es decir, el alquiler de un apartamento, pero las comidas las tendrás que pagar tú, ¿trato hecho?

-Claro, pero una cosa, ¿me podrías cambiar de habitación? No es que no esté agusto, es que no me gusta el número.

-¿Eres supersticiosa?

-Un poco, pero tengo mis razones para odiar ese número con toda mi alma

-¿Por qué?

- Un día 13 murió mi abuela.

SEMPRE NEL MIO CUORE.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora