Capítulo 1 "Nuevo Empleo"

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¿Qué tan servible puede ser un pincel? Será solo hacer obras maestras, o bien, bañarse en pintura, y en otros casos... hasta de goma.

Pero siempre hay un pincel especializado para su uso, como los finos lo son para detalles, los gruesos para pintar más rápido en espacio grandes.

Cada pincel tiene su lugar en el mundo, pero... ¿qué pasa cuando un pincel es inservible para lo que fue hecho?

La historia de un inigualable pincel. Astur.
No, no es un pincel grueso, ni delgado, no tiene pocas ni muchas cerdas, demasiado alto para un artista, demasiado deforme para cualquier pintor, despreciado por el mundo del arte.

En una ciudad donde se siente solo, y lo han juzgado.

...

Una tarde, Astur, estaba leyendo el periódico en la cocina de su pequeño departamento en la cuidad, un lugarvtan pequeño que apenas podía moverse, no tenía lujos, solo lo necesario: su bañera, una pequeña manta donde pasar las noches frías. Un pequeño televisor donde solo entraban dos canales, y una refri donde poner sus latas de aceite de oliva, su favorito.
Aún así, no tenía como pagar la renta del siguiente mes, pues; lo habían echado de su trabajo, con una excusa poco convincente: "No tienes manos para poder limpiar las mesas, y los clientes se quejan de que las limpias con tus cerdas, las que por cierto pasan por el suelo."
-¡Qué ridículo! Mis cerdas tienen mejor higiene que las manos de sus cocineros cucharas. -pensaba Astur.

Mientras echaba una ojeada a la columna de empleos, le llamó la atención un artículo:
"Objetos rebeldes"
¿Usted ha sido objeto de rechazo por sus particularidades?
Pues; lo estamos esperando, somos un grupo reunidos por nuestras diferencias luchando en contra nuestra ciudadanía discriminatoria.

Astur, se emocionó tanto que dejó pasar el anuncio de un empleo en un "Lavacosas".
Cuando recordó lo del empleo, no esperó ni un segundo cuando...
-Buenas ¿Lavacosas Manguera? Llamo por el anuncio de vacantes en el periódico.
-Sí, somos nosotros.
-Quisiera poder tener un puesto en su negocio.
-MAGNÍFICO, podrías pasarte por aquí mañana para hablar. ¿Cuál es su nombre?
-SISIS-II. Con gusto a las 12, le parece o muy tarde, a las 8 estoy ahí, nono, muy temprano ¿Cierto? Sabe qué, a las 11 paso - Astur estaba tan ansioso que le costaba hablar coherentemente.- o bien dígame a qué hora.-Tenía una enorme sonrisa que no podía disimular.
-Ehh, a las 11 suena bien, pero ocupo su nombre, señor.
-Oh, cierto, jaja, discúlpeme, es la emocion, ya sabe, ¿no? Es qu-
-Su nombre ¡Ya! No haga que me arrepienta; señor.
-Cierto, soy Astur Pincelín.
-¿Pincelín? ¿En serio? JAJA ¿Qué clase de apellido es ese?
-Pues, mi apellido... supongo -dijo en un suspiro nostálgico.
-Okey, okey, señor Pincelín, lo espero mañana. Buenas noches, jaja-dijo al otro lado de la línea entre carcajadas mal disimuladas.

-No le veo nada de malo a mi apellido- le dijo triste a su pequeño gato. ¿Mencioné que tenía un gato para el colmo?

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Espero que lo hayan disfrutado tanto como lo hice yo escribiendola.

La historia de: PincelínStories to obsess over. Discover now