Parte 1

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La madera crujía bajo sus pies a cada paso que daba, recorría con tranquilidad los pasillos de aquella casa abandonada. Observaba con detalle los cuadros casi despintados y llenos de telarañas, las paredes viejas y apolilladas, las puertas que rechinaban con el viento o cada que el intentaba abrirlas para revisar el interior de las habitaciones. Sonrió una vez había terminado de revisar por completo el lugar, era perfecto para un demonio sin beneficio como él.

Habían pasado los años y el seguía habitando aquel lugar, era demasiado cómodo y divertido vivir en aquel lugar, asustando a cualquiera que tuviera el valor de entrar en el recinto, haciendo que, al pasar de los años, la gente creara un sinfín de leyendas acerca de la casa por lo que sólo lo muy valientes o los muy idiotas se atrevían a entrar. Reía con fuerza cuando los adolescentes entraban cargados de valor para salir llorando del miedo.

Los años siguieron pasando hasta que la gente dejó de acercarse, ya no tenía nada de diversión dentro de la casa, por lo que decidió comenzar a salir de aquella casa en una forma "humana". Copió un sencillo uniforme de preparatoria de un chico con cara de gato que pasaba seguido por enfrente ahí, se hacía pasar por un pobre chico mudo para jalarlos a la casa y darles el susto de su vida.

Era una tarde lluviosa y gris, un día perfecto para salir a dar un paseo, pensó sonriendo a la vez que salía tarareando una canción que había escuchado hace unos años atrás, tomó su forma humana para salir. Caminó tranquilamente por la calle, fijándose en las tiendas de alrededor la cuales cerraban rápidamente sus puertas al sentir cómo la lluvia empezaba a azotar con más fuerza. Siguió caminando, observando con gracia como la gente corría a buscar refugio, fingió una vez más ser aquel estudiante promedio, comenzando a correr detrás de un chico alto, el cual fácilmente le sacaba unos 20 centímetros de altura. Se refugiaron debajo del techo de una pequeña florería que se encontraba en la zona, el chico maldecía mientras intentaba en vano, secar sus ropas, las cuales sacudía con violencia. No pudo evitar sonreír ante las acciones del chico, él más alto lo miró con molestia, viendo como él se encontraba totalmente seco. Estaba seguro de que el más alto no había notado su presencia y era normal, siempre sucedía así.

- Vas en Seirin, ¿cierto? – comentó el chico más alto, intentando sacarle un poco de plática, el mayor se sorprendió ante aquella pregunta, ¿Seirin? ¿Qué diablos era eso? El pelinegro asintió con duda, no sabía que era exactamente aquel lugar, pero diría que sí, de todos modos. Era extraño el que una persona empezara así una conversación con él. – No te había visto antes por aquí – volvió a pronunciar el alto chico de cabellos morados. Él chico de cabellos negros sonrió con malicia en sus adentros, quizás podía aprovecharse un poco más de ese joven, se veía que era calmado y fácil de manipular, volvió a su posición original compartiendo unas cuantas palabras con el joven.

- Soy Mitobe Rinnosuke, mucho gusto...

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⏰ Last updated: Dec 24, 2017 ⏰

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