Me encuentro sentada en la cama, mirando por la ventana, como la gente vive su día a día con estrés. Algunos no tienen ni respeto por nadie, ni por nada. Hay gente de todo tipo, estamos acostumbrados a juzgar a la gente por su físico, la forma de vestir e incluso por no tener los mismos gustos que nosotros tenemos, cuando pienso que eso verdaderamente no tiene por que ser así.
Pienso que cada persona puede vestirme e ir como quiera sin que nadie la juzgue, pienso que si de verdad nos paramos a pensar un instante y nos ponemos en su lugar, pensaríamos mas en sí juzgarla o no.
Esta sociedad se centra mas en la ropa y en el físico que en conocer a las personas por como son, porque no todo es lo que parece, ni todo lo que reluce es oro.
Decidí levantar de la cama para poder meterme en la ducha, me quite las prendas que llevaba puesto, me metí en la ducha y noté como el agua caliente se desliza por mi cuerpo, esa sensación de relajación y de paz.
Cerré mis ojos y en mi mente solo retumbaba una sola frase, aquella frase que hizo que por fin decidiese con lo que hacer con mi vida.
Todavía recuerdo cuando mi abuelo me sentaba en sus rodillas y me contaba esas historias suyas de cuando era un mózico y tenia la suficiente fuerza para jugar conmigo cuando era pequeña.
Cada vez que lo recuerdo se me dibuja una sonrisa en mi rostro.
Pero por desgracia, esas historias ya no me las va a poder contar mas..
Terminé de ducharme y coji un par de prendas ya que debía ir a trabajar, la verdad no me apetece verle la cara a mi jefe es un poco prepotente y soberbio, sinceramente no creo que dure mucho en este trabajo ya que estoy echando currículum en mas sitios.
Me termine de pintar y coji mi bolso y salí de mi casa, baje al garaje y entre en el coche.
De camino hacía la oficina solo pensaba en cambiar mi vida, en darle un giro de 360° y de ver las cosas maravillosas que dice la gente que hay en ella. Solo que eso no va a poder ser necesitaría mas bien un milagro de Dios para que la felicidad este de mi parte.
Bajo del coche, entro al edificio enorme que tengo enfrente y entro en el ascensor. Cuando llego a mi planta, paseo por el pasillo hasta llegar a mi oficina, lo raro es que la Ariana no este en recepción, me pongo a trabajar cuando llaman a la puerta.
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Espero que os guste, no os olvidéis de botar y comentar💪💋
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Gracias por leer la novela
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-Novela juvenil-
Y llegaste tú.
No plagiar ni adaptarla, todos los derechos reservados.
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Y llegaste tú (Editando)™
Teen FictionNunca pude imaginar que sucediera aquel suceso para poder darme cuenta que no sirve de nada encerrarse en sí misma, que lo maravilloso de la vida no es lo material si no el cariño de las personas que de verdad te quieren. Nunca llegue a pensar que...
