-Gracias por venir!!
-Para eso están las amigas.
-Lo sé. Pero aun asi, gracias. Necesitaba alguien aquí hoy, alguien que confirmara mis sospechas y que me dijera que no estoy perdiendo la cabeza.
Sonreí.
Ambas caminábamos por la calle central de la Capital. De noche todo se veía más hermoso; Los negocios, las personas caminando por la peatonal, las luces que daban la sensación que te indicaban un camino, un camino luminoso. Era reconfortante; a pesar de que había faltado a mi entrenamiento para estar aquí no me afectaba, después de todo uno hace cosas por los amigos.
-¿Quieres ir a tomar algo antes...?
-De acuerdo - esbocé una sonrisa.
Seguí a mi amiga por la gran ciudad. Lo cierto era que no me ubicaba demasiado en aquellas calles, tal vez si estuviera caminando sola de seguro me perdería. Pero tenia a mi amiga, ella sin duda tenia un sentido de la orientación mucho mejor que el mío y además confiaba en ella.
Ambas no éramos de la gran ciudad ni mucho menos. Vivíamos en un barrio mucho mas tranquilo que este pero no tan lejos; era una ciudad tranquila, donde todos se conocían con todos, donde había unos pocos negocios, que de seguro eran menos de la mitad de los que había aquí pero aun así era reconfortante, teníamos lo justo y necesario. Había supermercados, clínicas, un hospital, una iglesia, un banco, plazas, escuelas, entretenimiento, clubes, actividades deportivas. Desde luego no era como aquella ciudad y de vez en cuando me preguntaba que seria de mi si viviera en aquellos barrios, en aquellas ciudades híper pobladas, en plena capital. Desde luego mi vida seria completamente distinta.
Entremos a la cafetería. Estaba lleno de gente, no me sorprendía. Después de todo era viernes por la noche.
Agradecida, no tardaron demasiado en atendernos y para cuando esto sucedió ambas sabíamos que pedir.
-Un batido de naranja y unos tostados por favor - pidió mi amiga.
Para cuando la camarera me miró dude por un instante. Después de todo era la persona mas indecisa del planeta.
-Em...Unos cupcakes de chocolate y un batido de leche por favor.
-¿Con chocolate? - Preguntó la camarera.
-Si - respondí sin vacilar.
La camarera sonrió a modo de respuesta y se alejo con su pedido. Note que mi amiga me miraba.
-¿Qué? ¿Qué pasa?
-¿Batido de leche? - sonrió - ¿En serio?
-¿Y...? ¡A mi me gusta! - replique satisfecha con mi decisión.
-De acuerdo...
Ambas bajamos la vista y luego reímos.
Megan Faith y Cassie Holt, esas éramos nosotras. Mejores amigas, nos conocíamos desde que teníamos diez años pero en ese entonces no éramos amigas. Solo cuando crecimos y estuvimos juntas en la preparatoria supe que seriamos amigas inseparables. Teníamos quince años cuando nos conocimos y nos entendíamos a la perfección, nuestros gustos eran similares pero no idénticos y al mismo tiempo cada una tenia su grupo de amigas. Desde ese entonces y hace tres años atrás que somos mejores amigas.
Estábamos en quinto año de preparatoria. Todavía no nos entraba en la cabeza que el año entrante nos graduaríamos y en ese entonces cada una tomaría su camino. Y tal vez aquello era lo que mas nos asustaba.
Megan era una chica divertida, responsable, deportista, competitiva y leal; Le gustaba mucho el deporte, tal vez por eso jugaba hockey desde los ocho años y su pasatiempo era ver jugar a su hermano mayor baloncesto; Josh Faith, el cual jugaba en la universidad, tenia veinte años.
Yo, por un lado era divertida, también era responsable pero no tenia el promedio diez que tenia Faith, era extraño por que aun así ninguna de las dos nos etiquetábamos como chicas "nerds"; no era para nada competitiva pero si me gustaba el Hockey, de hecho ambas jugábamos en el mismo club pero en distintos equipos; Yo desde luego, tenia mucha menos experiencia que ella, a decir verdad hacia solo un año que jugaba pero aun así me gustaba. En mis tiempos libres amaba mirar películas, leer infinidades de libros, sobre todo románticos, y escribir. Desde chica sentía una cierta pasión por el mundo del cine, teatro; Siempre había querido ir a comedia musical e incluso a teatro pero nunca tuve la oportunidad, pues donde vivía no había demasiado de ello.
No teníamos demasiado en común, pero si lo suficiente y lo necesario y tal vez por ello nos complementábamos bastante.
-Como te decía, él es fantástico, asombroso, perfecto, atractivo
sonreí
-¡Cassie lo tienes que conocer, ¡Ya veras! ¡Te encantara! - suspiró. - Su mente vagaba por recuerdos que ni yo comprendía, por sensaciones que nunca me habían ocurrido...- ¿O tal vez si?- pensé
-Encima juega muy bien - comentó Megan emocionada, con una sonrisa inmensa y su mente distraída.
-Estoy segura que es un buen partido para ti Megan - sonreí. - Me resultaba gracioso verla tan enamorada, según ella, aun no era amor pero por la forma en la que hablaba estaba mas cerca a pedirle matrimonio a aquel pobre chico que a sentir solamente atracción. Ella no era enamoradiza ni mucho menos, pero cuando aquello le pasaba a Megan, y me refiero a flecharse así por un chico, bueno, podría estar hablando de él por semanas e incluso meses mientras que yo lo único que hacia era escucharla.
Yo tampoco me consideraba enamoradiza. A decir verdad muy pocos chicos me gustaron a lo largo de mi vida y ¿Amor? Bueno, tal vez uno, solo uno, hizo que me enamorara. Pero aun así ya lo había superado y desde ese entonces, no me había enamorado nunca mas. Me gustaba el romance, me gustaba leer libros sobre ello, leer sobre amores imposibles, inesperados, trágicos -como Romeo y Julieta - e incluso me gustaba escribir sobre ello; Historias imaginarias, que muy dentro mío, una parte de mi deseaba que algún día todas esas historias me ocurrieran. Pero era solo eso, imaginación, libros. Era realista, era completamente realista y sabia perfectamente que aquello solo existía en las películas; Tal vez por eso me fascinaba tanto el cine, tal vez por ello mi sueño era ser actriz. Quería meterme en un personaje, quería ser uno de los cientos de personajes que existen en los libros, esos que se enamoran de maneras inexplicables, esos que siente sensaciones inevitables, de esos en donde todo es posible y había finales felices, donde existe el amor a la antigua y no el amor del siglo XXI donde estaba prácticamente perdido el romance. Me gustaría vivir en esas historias, en esos dramas, en esas aventuras que solo ocurren allí o que solo lees en los libros. Y es por eso que tenia muy claro mi futuro y lo que quería ser.
-¡Por fin lo conocerás! - dijo Megan con una sonrisa inmensa.
Yo también sonreí.
Miro el reloj, había estado hablando de él por prácticamente treinta minutos. Sin darme cuenta ambas habíamos terminado nuestras bebidas y nuestra comida. Y aquello recién empezaba.
Sabia perfectamente en donde me metía cuando acepte venir aquí. Lo hice por ella, desde luego, mi mejor amiga. Y hoy por fin seria el día en donde lo conocería.
Hoy conocería al "famoso" Adam Parker.
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evitando al amor.
RomanceEvitando al amor es una historia atrapante donde trata de la vida amorosa de Cassie Holt. ¿Cómo uno sabe cuando el amor es correspondido? ¿Cuándo uno se da cuenta que esta enamorado? ¿Cuáles son las señales ? ¿Cómo saber si es correcto? ¿Cómo amar...
