Estaba aturdido.
¿Cómo era posible que unas simples palabras pudieran sacudir un mundo entero?
A pesar de que por dentro sentía que una inquietud crecía dentro de mi pecho,seguía sosteniendo una amable y resplandeciente sonrisa, como si aquello no me hubiera afectado...no quería preocupar a mi acompañante y mucho menos que él se enterara de que sus palabras pudieran herir o mover mi corazón de aquella manera... Me había prometido a mí mismo que esto no saldría a la luz, que estos pensamientos estarían encerrados dentro de mi para siempre, ¿qué necesidad había de que las palabras brotarán de mis labios? ¿querían ser libres en contra de mi voluntad? tal vez se trataba de eso... o tal vez, sólo tal vez, muy en el fondo, yo mismo deseaba decirlas y tirarme al vacío de lo desconocido que me esperaba, porque eso es lo que sentía en estos momentos, como si alguien me hubiera empujado allí.
-¿Me estás escuchando?
-Ah, si, perdón, estaba distraído, ¿qué decías? - mi mejor amigo me había sacado de mis pensamientos.
-Te decía que me tienes que acompañar a una fiesta, quiero intentar hacer un "movimento" con la chica que te conté la otra vez.
-No lo se, los exámenes se están acercando...
-Oh, vamos, sólo será un rato, no seas aguafiestas. - me dió un pequeño codazo en el brazo. - Seguramente encontrarás a alguien con quien divertirte tú también.
Desvíe mi mirada de él mientras seguía caminando y le respondía con una risa nerviosa, rogaba por el momento en que nuestros caminos se desviaran para llegar a nuestras respectivos hogares. Nunca hubiera imaginado que querría eso en todos estos años que lo conocía, si me lo hubieran dicho, juraría que es mentira.
-Bueno, acá nos separamos, pensalo y después mándame un mensaje.
-Si.
-...y no te preocupes por lo de antes, seremos amigos pase lo que pase, lo prometimos.
-Seguro... - y tras decir aquello, mis labios se curvaron en la sonrisa más falsa que he dado en toda mi vida.
Lo observé mientras se alejaba, eso era todo lo que podía hacer en aquellos momentos, hasta que mis pies se dignaron a moverse y recorrer lo que me faltaba para llegar a mi destino. Aunque me sentía de alguna manera afligido, mis ojos seguían secos y perfectos, parecía un mecanismo de defensa que mi cuerpo había creado para no sentirme ridículo frente a las personas que había a mi al rededor, -aunque nunca las volvería a ver o a reconocer en mi vida - sin embargo, parecía que aquella protección tenía un límite, cada vez que me aproximaba más a mi casa, me sentía más débil.
Cuando llegué a la puerta, un vacío apareció dentro de mí, sentí como mis ojos habían abandonado algún rastro de felicidad, estaban perdidos, sin luz.
Mis mascotas corrían al rededor mío, mientras yo pasaba distraídamente a su lado; entré a la cocina y luego a mi cuarto, ¿qué es lo que buscaba? ni yo mismo lo sabía, sólo caminaba sin rumbo alguno, hasta que llegué a la puerta trasera y observé el extenso jardín que había allí, levanté lentamente mi vista hacia el cielo y sentí algo recorrer mi mejilla, una y otra vez, ahogué un sollozo mientras tapaba mi boca y caía sentado en el suelo. Uno de mis amigos de cuatro patas me golpeaba con su hocico mientras que él otro apoyaba su cabeza en mi regazo tratando de consolarme a su manera. Como pude, miré a los ojos a ambos, parecía que podían sentir mi...¿dolor? ¿Era aquello lo que sentía? ¿o esto es lo que las personas llaman "amor"? Nunca había experimentando algo igual.
Me había jurado de que nunca sentiría algo semejante, de buscarme ese dolor tan extraño que la gente quiere sentir tan desesperadamente.
"-...Nunca... creí que pudieras sentir algo por mi...
-...No necesi-
-No lo digas. - me cortó - No digas que no lo necesitas, ¿prefieres quedarte con nada a cambio de tu valentía y tus sentimientos?
-No es eso.
-¿Entonces qué es?
-Ya sé el resultado de esta conversación, no es necesario que te fuerces a decirlo.
-... Nadie me está forzando, creo que sería grosero de mi parte el no responderte... lo menos que quiero en mi vida es lastimarte o verte sufrir, pero... siento que debo decírtelo.
-...
-...Perdón, pero no puedo corresponderte, eres una de las personas más geniales que he conocido... pero no puedo. Perdón."
Cada vez que recordaba esas pequeñas pero grandes palabras, más lágrimas derramaba; mi mente estaba repartida en un 90% de negatividad pero en el fondo, todavía estaba ese 10% de probabilidad, mi corazón y mi alma lloraban por esa pequeña esperanza de la cual se habían aferrado con desesperación pero que se había esfumado en una milésima de segundo.
Un sollozo se escapó de mi control, estaba solo en mi casa, ¿qué importancia tenía? A la mierda con el estereotipo de "los hombres no lloran", lo necesitaba. Después de todo, me había dado cuenta de algo muy valioso en mi vida, por primera vez, me había "enamorado" de alguien... Y me habían roto el corazón, no de una manera vil y cruel como dicen las personas que es, sus palabras habían sido gentiles y pensadas con cuidado, al menos, quiero darme el placer de creer que no quería que nuestros caminos en la vida se separaran, quiero creer que él todavía me quiere en su vida, que este junto a él a pesar de que mis sentimientos se hayan distorsionado de esta manera. En algún momento seguramente volveré a aquellos tiempos en los que solamente lo veía como mi mejor amigo, claro, todavía lo seguía viendo de esa manera, pero hay algo más que ni yo mismo me había percatado desde cuando empezaron a habitar en mi interior y creo que es uno de los misterios más grandes que una persona distraída como yo puede experimentar en su vida; pero a pesar de tener estos pensamientos, no me arrepiento, definitivamente estoy feliz de haberme enamorado de una persona como él.
YOU ARE READING
First time
Short StoryTodos tenemos miedo de salir lastimados y por esta razón algunos prefieren encerrarse en una burbuja protectora personal, pero algunas veces las emociones son tan fuertes que antes de que te des cuenta, ya estás pinchando aquella burbuja y te arries...
