OS- nada dυra eтernaмenтe

25 7 4
                                        

|| Narrador omnisciente ||

Cada mañana era igual, la de una chica perfecta, arreglada, guapa, glamurosa, lo tenia todo, hasta su propio estado físico era impecable, Toddy provenía de una gran familia con mucho poder adquisitivo, sus riquezas ponían de envidia a rebosar a todas las otras familias vecinas que vivían por ese barrio, ella, no podía ser menos de no aprovechar esos momentos de celos para hacerse lo mas presumida posible y captar la atención de todos. Y así era cada uno de sus días, desayuno en la cama, mayordomos pagados por su padre, ropa de la última moda, montones de halagos día a día... Era la chica mas envidiada de su escuela, no necesitaba consejos de otros, no quería oír opiniones de inferiores a ella.

Caminaba con gran soltura y muy esbelta, mirando al frente con su sonrisa picara que de vez en cuando, se desvanecía en la nada y daba una vuelta a ser lo contrario. Se dirigía hacia la escuela como de costumbre, no tenía ninguna preocupación, a pesar de su gran poder Toddy no se esforzaba en los estudios. En los exámenes, siempre se dedicaba a copiarse de los demás, a pesar de todo ello, nunca la descubrían. Su suerte era grandísima, todo le salía bien, mucha autoestima, tanta que llegaba a los cielos, muchos la admiraban, otros la odiaban, pero bueno, a quien le importa eso, ¿A ella? Ni se le pasaba por la cabeza.

Llegando a las entradas de la escuela todos siempre se quedaban a sus lados para observarla detenidamente, hacían un barrido de arriba a abajo, normal, cada día llevaba un look diferente al resto, camisetas ajustadas, pantalones largos acabados en campana, bordados en camisetas con hilo de oro y plata, vestidos entallados con mucho escote... De todo. Quién sabrá todo ese montón de prendas de donde sale, en efecto, absolutamente todos sabían que su padre era un jefe de una gran compañía de seguros, los cuales se dedicaban a vender por todo el país; incluso fuera, seguros de la vivienda, coche, luz... Pero no solo eso, también era parte de una compañía de vuelos, la cual, se dedicaba a organizar viajes para todo el mundo, tanto del país como para el extranjero, sus días entre semana él se dedicaba a la compañía de seguros, y en fin de semana, a la de vuelos, estaba todo el día fuera de casa, pero al tener mas de veinte mayordomos a su disposición, no le importaba mucho su pequeña, su madre era la directora de su escuela, por ello, no le daba importancia a las calificaciones. De ahí proviene todo ese gran poder económico, el cual ella siempre comentaba.

Entró a la escuela, todos le hacían un pasillo en medio de todo, como de costumbre entraba a su clase se sentaba y acomodaba su material escolar de última tendencia en la mesa, y ahí pasaba todas las horas de aburridas explicaciones, normal, para ella sería mejor estar arreglándose las uñas o peinando su cabello. Las clases terminaban y en su ida a casa, para que contar, totalmente igual que el resto de días, pero... ¿Quien diría que este sería el día en el que todo esto acabara? Nunca jamás se le había pasado por su mente que todos estos privilegios podían tener un cierto límite, todo era infinito para ella, eterno.

Toddy caminaba mirando hacia algo que le había llamado un poco la atención y que además, en su regreso a casa se había llevado la total distracción en su camino.

—¿Que es aquella cosa?–Se preguntaba ella en su mente, intentando obtener posible respuesta mientras se acercaba a aquello.

No quitaba la vista de ello ¿Que podría ser para que le llamase tanto la atención? ¿Dinero, un billete, una tarjeta? No, nada de eso, al estar en el suelo aquello tenia una forma extraña, pero de lejos brillaba como si de un rayo de sol se tratase, no se movía para nada, era pequeño y... ¿Sucio? Fuera lo que fuera a Toddy le llamó la atención demasiado, por su gran resplandor que emitía, ya tenía que ser algo valioso para que le llamase la curiosidad de algo de la calle tirado sin razón. Continuaba acercándose hasta llegar a un punto de reconocer a esa distancia de que se trataba.

OS- nada dυra eтernaмenтe ✖Opowiadania do pokochania. Odkryj je teraz