Un Suspiro.

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Es una historia un poco depre si no les gusta no lo lean.

Sakura se encontraba sola en su gran casa, completamente sola y en silencio. Miraba con melancolía una ya vieja fotografía familiar Sasuke, Sarada y ella, una foto que había deseado con toda el alma, desde el nacimiento de su pequeña, aunque hubiera deseado tener montones de ellas, con agradables recuerdos. Por desgracia eso no fue así.

Esa fotografía era el único recuerdo que guardaba como un tesoro y al mismo tiempo la atormentaba. Ya que no tenía nada más que le recordará su sueño, no existía ninguna otra prueba o recuerdo de lo que consideraba familia.

En su mesa de recuerdos, habí fotos de su hija, de ella y ninguna de una boda, de alguna cita, o de pareja, jamás tuvo esa dicha de tener ese recuerdo. Sonrió amargamente al ver en un rincón olvidado la foto de su antiguo equipo.

¿Cuánto había pasado de aquello? Ya había perdido la cuenta.

Regreso su vista a la foto anterior donde su hija había dudado de sí ella era su madre y el gran misterio de su padre, donde su pequeña tuvo más valor para enfrentar al Uchiha en busca de respuestas, donde emprendió un viaje en busca de esa mujer de anteojos, misteriosa y en busca de ella misma.

Una sonrisa se formó en su rostro acompañada de una lágrimas, de tristeza e ironía, gracias a su pequeña tenía ese recuerdo.

Su pequeña hija ahora una mujer tenía ya otras preocupaciones que una simple foto, ahora otros eran sus tesoros, un marido e hijos que cuidar, su sueño de ser Hokage quedó atrás cuando decidió ir tras un hombre que la flecho. Quizás su culpa por darle un mal ejemplo, por tradición la había abandonado por completo, cortando lazos con la familia como ella lo hizo con sus padres, la ironía era que de igual manera su supuesto marido, la abandono.

¿Realmente había tenido una familia con él Uchiha? La respuesta era un claro no. Sasuke siempre la había dejado sola, desde que eran niños, no importó cuanto esta le rogara para estar a su lado, en aquel tiempo lo justifico por la pérdida de su clan, la venganza era su prioridad, pero odio no poder ir con él, le perdonó sus malos tratos e intentos de asesinato. ¿Después de todo el amor siempre perdona todo no? Incluso perdono que deseara matar a Naruto, el único que demostró apoyarla y quererla de corazón.

A veces se sentía estúpida por averlo dejado ir, pero no podía ser una mala mujer y dejar todos sus sentimientos por Sasuke a un lado. Había sufrido como ninguna y merecía ser feliz ¿no?

Se esforzó tanto para poder estar con él Uchiha, que no le hubiera importado traicionar a toda la aldea con tal de estar a su lado. Incluso lo persiguio al ver que este tardaba mucho en volver y que quizás otra mujer pudiera robarle su amor.

Aún ahora en su vejez, se cuestionaba aquello ¿Era amor?

Renunció a todo por Sasuke, se hizo rival de su mejor amiga, aunque Ino nunca la dejó de considerar su mejor amiga, cosa que después razón que era estúpido tener a Ino de rival, y se sentía muy mal por aquello, le escondio la verdad del pasado de Sasuke a su hija, se alejo de su único amigo Naruto, creyendo que Sasuke se podria celoso o se molestaría si se veía ya fuera con el u otro hombre, rompió lazos con sus padres y levantó una casa alejada del centro de la aldea, así podría tener intimidad familiar, ya que Sasuke seguía siendo un criminal para los ojos de muchos. Dejó de laborar para ser una ama de casa y poder pasar tiempo con Sasuke y Sarada, ya que eran tiempos de paz.
Pero todo apuntaba que el Uchiha tenía otros planes, seguía con sus viajes, cada vez con escusa más grande para no volver a casa.

En un principio culpó a Naruto por aquello, misiones y misiones, que alejaban a su amado esposo de casa, pero después se dio cuenta que no era el rubio quien lo mandaba aquellos viajes, era él el que buscaba aquella rendición ante el mundo.

En un principio lo acepto, creyendo que algún día regresaría al notar que ya había echo muchas cosas por la aldea, que ya había sido pedonado, que si ella se esforzaba en tener un hogar donde este pudiera regresar, él volvería gustoso, con su familia, que lo amaba, que el uchiha tenía un lugar para él. Pero no fue así, era pocas las veces que lo veía ya que este solo pasaba a ver a Sarada y ella quedaba sobrando.

No importó que esta levantara una casa sola, que no le exigirá dinero para la manutención de su hija, que siempre mantuviera un hogar cálido con el símbolo Uchiha como estandarte, de sacar sola a Sarada, como madre soltera, y de esperarlo cada noche, hasta altas horas de la madrugada. Nada de eso valio.

Había sentido celos de sus otras amigas y sus esposos, incluso de Tenten que aunque nunca se casó consiguió una pareja que estaba con ella y le daba cariño. De Ino que tenía a Sai y este demostraba ser gran pareja para ella, de Hinata que a pesar que Naruto estaba ocupado hacia lo posible de estar ahí con clones.

Una parte de ella pensando en el hubiera, si se hubiera esforzado mucho más.

Siempre soñó que Sasuke llegaría a casa y la abrazaría, para decir de cómo le fue en la misión, que cenarian con Sarada y platicarian de sus anécdotas del día, después de qué su hija se fuera a dormir, irían a la cama amarse. Pero eso nunca pasó Sasuke nunca volvió a casa desde que Sarada emprendió aquel viaje llena de dudas, donde sólo Sasuke comió, se tomó la foto y volvió a irse en un solo día y el tiempo pasó y Sarada creció, para dejarla. Primero eran los viajes escolares, después las misiones, luego la adolescencia y después busco su independencia como adulto joven. Se enamoró de Boruto pero su relación no pudo ser e irónicamente, se volvió a enamorar de Metal lee, hijo de Rock Lee al hombre que había rechazado. Sarada ahora   solo era esposa y madre, tiempo completo que no tenía tiempo para su vieja madre.

De Sasuke no supo más, sólo supo que como siempre estaba en una misión donde no se podía comunicar y jamás se supo de él. Lo buscó con Orochimaru, quizás estaba con el y su antiguo equipo, incluso creyó que esa pelirroja, que decía ser su amiga algo tenía que ver, con que Sasuke no regresará pero no solo descubrío que ella era madre de un par de gemelos y estaba con Suigetsu su compañero de equipo.

Ambos parecían muy enamorados y orgulloso de sus hijos. Cosa que le dolió mucho, ya que ella deseaba aquello. Solo supo que Sasuke estuvo en el nacimiento de sus bebés.
Sasuke si había tenido la desencia de estar en el nacimiento de esos niños, quizás en agradecimiento de que Karin estuvo en el de su hija, pero después de eso ni ellos sabían dónde este podría estar.

Naruto hacia mucho, había falleció y Kakashi ni decir. Sai también junto con su amada esposa. Yamato nunca volvió de su misión y ahora solo ella era la única persona que quedaba de su antiguo equipo 7

Ahora con 90 años sola en su gran casa, con el símbolo Uchiha como único compañero, se arrepentía brutal mente, de a ver esperado toda su vida a un hombre que nunca la amo verdad, solo la usó. De su hermosa hija no se arrepentía, pero si de esperar a ese hombre que jamás volvió. Deseaba poder remediar el pasado tener a Sarada y conseguir alguien que si volviera a casa, que fuera un verdadero padre y un esposo.

Recostó la foto familiar y tomo la de su antiguo equipo la cual llevo a la cama, donde se recostó y miro con alegría. La foto del equipo 7 donde había sido feliz de verdad, siempre anhelo regresar a esos momentos. Donde reía, donde estaba con Ino, donde la vida era más hermosa.

— Kakashi sensei. Naruto y Sasuke. Chicos. — Dice cansada.

Poco a poco, cerró los ojos y se quedó dormida deseando volver a nacer.

— ¿Sakura? Sakura.. —La voz de Kakashi la hizo despertar.

Se encontraba en una misión con el equipo 7 sin poder evitar comenzó a llorar de felicidad.

Sakura había muerto, de soledad..

Gracias por leer :'v no me odien

Soledad. Stories to obsess over. Discover now