Pongo mis pies fuera del auto, eh aterrizado en Londres hace 20 minutos, maldigo en voz baja cuando una de mis maletas cae con fuerza sobre un charco de lluvia y moja mis pantalones, respiro profundo y avanzo.
Estoy a punto de perder la paciencia, me fui de los ángeles como un acto de rebeldía contra mis padres, traje suficiente dinero como para sobrevivir un mes aquí, el problema es que no sé a donde ir, no conozco esta ciudad lo suficiente, vine con mi familia las vacaciones pasadas, pero aún así, no logro ubicarme.
Miro a todos lados pensando que paso dar, tengo 3 opciones:
1° Buscar un hotel por esta noche, y mañana saldré a buscar departamento.
2° Mi mejor amiga de la secundaria, Lauren, vive aquí, pero no hablamos lo suficiente para plantarme frente a su departamento y pedirle posada por una noche.
3° Regresar a Los Ángeles y humillarme ante mis padres, no, definitivamente no.
Decido que la primera opciones es la más razonable, camino con mis dos maletas en mano, genial ahora solo falta que me roben! Retiro esa idea de mi cabeza, las calles están iluminandas y llenas de gente, espero realmente encontrar algo rápido porque ya se está haciendo de noche.
Han pasado 2 horas, 2 dolorosas horas y no eh encontrado nada, hasta ahora me eh cruzado con dos hoteles demasiado lujosos, no puedo gastar todo mi dinero en una sola noche miro el reloj de mi muñeca, las 8 de la noche!! Joder, el cansancio ah estado presente desde hace una hora, mis manos y pies duelen, tengo adormecida la nariz, el abrigo que traigo es lo suficiente calentito, pero claro, no me abriga el rostro.
Miro a todos lados, autos vienen y van y las calles poco a poco se van quedando vacías, entro en pánico, debo encontrar algo ahora o me quedaré a dormir en un parque.
No puedo seguir caminando porque las calles no se ven tan seguras a mi alrededor, pienso rápido, una cuadra atrás vi un parque, decido que la mejor opción que tengo ahora es caminar hacia allá.
Llego a una banca y me siento, un jadeo de cansancio se me escapa en ese momento, tengo hambre y no tengo a donde ir, empiezo a reflexionar todo lo ocurrido, no debí salir de esa forma de mi casa, pero no pienso seguir aguantando a mis padres, no soporto sus insultos a todas horas, ellos deben entender que ya no soy una niña, en 1 año me graduare de la Universidad y no eh recibido su apoyo nunca.
Una lágrima escapa de mis ojos y no la oculto, quiero dormir, cierro los ojos, de pronto una gota de agua cae en mi mejilla, abro los ojos y veo las pequeñas gotas de lluvia.
No no no!!!
Maldigo en voz baja y me pongo de pie, agarro mis maletas y busco un lugar donde ponerlas a salvo de la lluvia, debajo de la banca hay un espacio considerable, las acomodo y me siento, ahora las gotas son ligeras, pero temo que aumente y termine empapada.
Al frente hay un lujoso café, no puedo entrar allí y pedir que me dejen estar hasta que la lluvia pare, además moriría de la vergüenza, a mi alrededor no hay mucha cosa, edificios y restaurantes, todos tienen el mismo aspecto, «pero claro Abby, tenías que quedarte justo en esta parte de la ciudad!!»
Cierro los ojos y vuelvo a llorar, pero ahora de frustración.
No sé cuanto tiempo ah pasado pero la lluvia ah agarrado intensidad, llevo mis rodillas al pecho y lloro, que patética.
Un auto se estaciona frente mio, se queda allí por varios minutos, supongo que están esperando que la lluvia pare un poco.
La luna del piloto baja lentamente y me deja ver a una chica, muy bonita, tiene el cabello rubio, y ojos castaños grandes, me observa con curiosidad y creo que con pena, ya no estoy llorando, pero debo lucir fatal, sigue observandome y me empiezo a incomodar, se lo dejo saber y ella voltea, está hablando con la otra persona a su lado, ahora las dos me miran.
La chica baja del auto y empieza a caminar en mi dirección, quiero salir corriendo pero no puedo.
- Hola, que haces aquí en plena lluvia, no tienes a donde ir?- Su tono era amable y cálido.
-Ehm... bu- bueno, no.- odio que la voz me falle en estos momentos.
-Soy Gemma, necesitas ayuda? Puedo llevarte a tu casa.-
La miro y no sé que responder, tampoco puedo contarle toda mi desdicha.
- Mira hagamos algo, te invito un café y me dices cuál es tu problema.- solo atino a asentir con la cabeza y ella me regala una sonrisa, guardamos mis maletas en su auto y nos dirigimos al café de enfrente tan lujoso, Gemma si podía permitirse tomar algo allí.
Tomamos asiento en una de las mesas y pide un café para las tres.
Olvidé mencionar que también está su madre, Anne, es tan linda como su hija, pero sus ojos son de un verde esmeralda preciosos, nunca había visto unos así antes.
Agradecía mentalmente a Dios por este café y por mis salvadoras, pensé que esta noche dormiria en la calle.
Les cuento todo lo ocurrido, omitiendo porque salí de Los Ángeles, era un tema muy personal que no podía ir comentandolo con todo el mundo.
- Lamento todo lo que te pasó querida, pero te pido por favor que aceptes quedarte en mi casa, al menos hasta que encuentres un departamento, puedo ofrecerte que te quedes todo el tiempo que estés aquí, pero es tu decisión.-
las palabras de Anne trajeron alivio a todo mi cuerpo, no podía creer que esto esté sucediendo, sonreí y acepté, les di las gracias una y mil veces.
Al salir del café la lluvia ya había parado, la casa de mis nuevas amigas se encontraba a 20 minutos.
En el camino me hablaron un poco sobre ellas, Anne amaba los gatos, y al parecer tenía muchos, Gemma estaba comprometida y terminó su carrera hace dos años, eran muy divertidas.
Al llegar contuve la respiración, su casa era preciosa tenía un jardín enorme y ya se vivía el espíritu navideño, la decoración era elegante, de película, había olvidado que ya era diciembre y faltaban pocas semanas para Navidad.
Bajamos y ayudé a Gemma con mis maletas.
Entramos y nos recibió una señora regordeta con rostro amable, la casa era aún más hermosa por dentro.
-Help, ella es Abigail, por favor ayudame a instalarla en el cuarto de huéspedes- sonreí por su nombre tan peculiar y nos dirigimos las tres a las escaleras.
Al llegar Gemma me explicó los pasillos y las habitaciones, eran demasiadas espero no perderme.
Al llegar a "mi habitación" no pude oculta mi cara de asombro, le di las gracias una vez más a Gemma que dio media vuelta para dejarme acomodar mis cosas.
Esa noche no pude más y caí rendida en la maravillosa cama.
~*~
Al día siguiente desperté temprano, me duché y vestí, debía buscar departamento, no podía abusar de la amabilidad de Gemma y su madre.
Al caminar por el pasillo escuché música, Abba, amaba ese grupo, me recordaba a mi abuela, bajé las escaleras y no encontré nada, la música provenía de un salón, me daba vergüenza acercarme, esta casa no era mía, no debía aparecer así nada más, pero la curiosidad pudo más y avance con dirección al salón despacio, ahora sonaba "S.O.S" cada vez más cerca.
Al llegar a la puerta no tuve el valor de girar la perilla, esperé unos segundos y la música se detuvo, el entendimiento llegó a mí tarde, la puerta se abrió antes de que pueda salir corriendo.
Ojos verdes esmeralda igual que los de Anne me miraban con curiosidad.
Primer capítulo!!
Aún no sé que días actualizaré, pero será una vez por semana.
Ahora si, me largo a ver los #MTVEMA!!!
Ash.
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Meet me in the Hallway °HS°
Novela Juvenil«Abigail llega a londres, una ciudad desconocida para ella, todo va mal, hasta que encuentra a sus salvadoras que la llevaran hacia el otro extremo de su hilo rojo, Harry Styles, juntos vivirán un amor indestructible. Terminarán encontrándose en el...
