Dicen que el amor es el sentimiento mas hermoso del mundo, capaz de hacerte sentir tantas emociones juntas. incapaces de retenerlas en un cuerpo mortal, es por eso que cuando el corazon nos comienza a doler demasiado, confundidos y deseados de que esa persona sienta lo mismo le ofrecemos entre manos inquietas, dudas exageradas y un nerviosismo poco controlable las muchas palabras que quisiéramos expresarles, pero, que sucede si esa persona no siente lo mismo?
Esa noche ambos logramos que la sonrisa de Mori-san regresara, que retomaran nuestra música en las emisoras,que las personas conocieran el nuevo dúo que renacía entre las cenizas del desamor y que el gran Chuuya Nakahara se echara a llorar en presencia de dos jóvenes novatos, pero lo que nadie sabia es que esos jóvenes no estaban cantando, solo estaban llorando por dentro.
Unos días después del gran concierto de Nakahara Chuuya la música que se había perdido de cada rincón de Yokohama había regresado, muchos artistas fueron completamente olvidados con el nuevo fenómeno que acababa de resurgir, el muchacho lo había conseguido, pese a que muchos otros artistas buscaron en la productora formar contratos para cantar con el, el gran jefe de la misma Ougai Mori se negaba a estos, su estrella estaba ascendiendo, su compañía comenzaba a renacer una vez mas recibiendo nuevos ingresos de todas partes tanto monetarios como de propios artistas en busca de hacer escuchar su talento. Aunque como todo en la vida, la felicidad no dura para siempre, en uno de los escenarios de aquel enorme edificio se escuchaba una leve melodía proveniente del teclado puro y perfecto de un piano, la segunda estrella de la compañía, Ryuunosuke Akutagawa, hacia tocar aquel instrumento como todo el prodigio que era. La melodía inundaba el amplio salón mientras su ahora compañero, un joven albino de la misma edad del mencionado intentaba encontrar las letras correctas para su debut como dúo, si bien Mori no les había dado una fecha limite a ambos,había un poco de prisa en el proceder del albino, como joven novato al fin, quería cantar lo antes posible, a pesar de que su compañero solo entonaba la misma melodía melosa y triste, que cada día practicaba sin encontrarle una continuación que lo animara a terminarla.
Akutagawa era un joven sumamente callado, difícilmente hablaba de mas ante otras personas, pero con el tiempo se había vuelto casi invisible a los ojos del mundo,su propio estado de animo lo envolvía en aquel silencio tan dañino para su alma, la soledad era su mejor amiga y su corazón, aquel corazón roto en pedazos era quien a pesar del dolor encontraba alivio en aquello que tanto amaba, la música. Al día componía mas de 3 canciones todas hablando del desamor, aunque la melodía era exageradamente hermosa, contenía gran parte de tristeza en ella, por lo que Mori las rechazaba una y otra vez sin darle oportunidad al joven de hablarle al mundo de su dolor. Día y noche el gran empresario rogaba porque el chico encontrara una salida y no tener que prescindir de el como le habían recomendado en varias ocasiones.
Aquella mañana comenzaba como cualquier otra, los jóvenes intentando buscar aquello que tanto necesitaban para que Mori los aceptara, pero la verdad comenzaba a anunciar una tormenta, una tormenta sin fin.
Como de costumbre uno en el piano y el otro tumbado completamente en el suelo con un lápiz sobre su nariz y sus ojos mirando al techo en busca de una señal que lo guiara, hasta que ambos fueron interrumpidos por dos voces ambas conocidas por los dos.
- Así que..este es tu nuevo compañero Akutagawa -interrumpió aquella estrella de roja cabellera -
- Chu..Chuuya-san - los ojos del azabache buscaron asombrados aquella voz que tanto anhelaba escuchar una vez mas -
-Chuuya-san encantado de conocerte - saltó el enérgico muchacho incorporándose justo enfrente de su superior y su ídolo - soy Atsushi
- Tienes un buen aspecto, no he escuchado tu voz pero por las cosas que me ha comentado Mori-san creo que serán un buen dúo, solo recuerda cantar con el corazón - energía sobraba entre ambos y al parecer se comprendían bien -
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Bien sabes tú
Non-FictionAkutagawa y Atsushi son puestos a cantar en duo por Mori, pues las canciones de Akutagawa aunque eran muy hermosas pronto comenzaron a hablar del dolor de un amor perdido y aunque la melodia era hermosa y transmitia no siempre es agradable escuchar...
