Una vez estaba jugando en el jardín, como cualquier niña de 5 años pero no sabía que en algún momento esa paz y tranquilidad se transformaría en una constante guerra por tratar de escapar...
La razón fue porque mi papa nos abandonó cuando era una bebe y mi mama colapso por todo lo que tenía que hacer para poder mantener la casa y a mí. Eso la hizo caer en depresión y al mismo tiempo en algo aun peor: Drogas, alcohol y juegos. Mi guerra por escapar era porque a esa tierna edad tuve que conocer cosas que normalmente ni siquiera alguien mayor tiene que pasar, me lastimaron en lugares que ni siquiera sabía que existían, se suponía que tenía que ir al colegio y tener muchos amigos... Pero no fue así.
Tuve que estar encerrada en el sótano esperando a hombres que mi mama les llamaba "Clientes" y tenía que hacer todo lo que ellos decían. Sí, mi mama me vendía por drogas, supongo que jamás signifique algo para ella ya que hizo de su hija una mercancía para satisfacer su sed de intoxicarse.
Tenía cada parte de mi cuerpo llena de moretones, tantas cicatrices que ya no podía más, me dolían las entrañas de tanto sangrar. Pensé que moriría ahí aunque por dentro ya estaba muerta y sentía que no valía nada, pasaba las noches en vela porque si dormía estaba segura que tendría pesadillas que no eran solo eso porque las vivía en la vida real.
Mis piernas temblaban, ni siquiera podía levantarme y pocas eran las veces que la que llamo "Mama" me daba de comer. Una vez le pregunte – "¿Por qué haces esto?" a lo que me respondió que ella no quería pero debía hacerlo. Era demasiado joven para entender el porqué de cada cosa, y aún más cuando lo único que me preguntaba era el porque me había entregado a manos de personas desconocidas, al despertarme con personas que ni siquiera podía entender y escuchar del todo bien... Teniendo asco, estaba sufriendo.
Me habían despedazado a esa corta edad, como si se tratase de un ángel convertido en demonio o una simple basura... Un objeto.
Lo único que podía decir al llegar cada hombre era "Por favor, no me toques"... Eran demasiado sucios, supongo que vivían de ese morbo. Mi madre no me quería y ella tampoco se quería a sí misma, estaba arruinada desde que nací por ese simple hecho. De haber visto el futuro evitaría demasiadas cosas o simplemente una; Nacer. Eran hombres viejos, a los cuales la piel se les desprendía sola y el color de su cabello era más blanco que la nieve.
Yo estaba creciendo y mi cuerpo era un sendero de cicatrices a causa de los promiscuos juegos que ellos me hacían jugar. Salte la etapa de los juegos infantiles, mi mente y cuerpo se sentían cansados de todo. Mis ojos sentían la necesidad de dormir por años y años, podría decirse que morir era una opción.
Al cumplir los 10 años aún tenía la esperanza de salir y conseguir amigos, pensaba que eso era algo normal pero luego cuando salí (Solo por una hora) me encontré con los hombres que me hacían daño, todo se veía a colores muy tristes, un zumbido en mi oído me causaba dolor de cabeza y parecía que las cosas pasasen lentamente, yo corría y las personas no entendían. Fue entonces cuando me dije -"Nunca seré normal"... Volví a ese sótano oscuro que había sido testigo de todas mis desgracias y donde acabo mi infancia.
Tenía que pensar bien lo que haría, a donde iría porque aunque ese momento que había vivido minutos antes ya me parecía un trauma yo tenía sed de ser normal, humana, porque hasta ese momento solo era un animal... De aquellos que torturan sin piedad. En ese momento mire a la parte izquierda del sótano o infierno como yo le decía, me di cuenta que la madera estaba podrida y sabía que sin mucho esfuerzo podía escapar y por fin tendría una vida y no sería propiedad de nadie. Si tenía que pasar hambre no me importaba, si tenía que dormir en el suelo no me importaba, si me tocaba estar bajo la lluvia no me importaba ya que solo conocía su sonido el cual me encantaba, si tenía que esconderme no me importaba porque siempre lo hice ¿Qué podía ser peor?. Trate de romper todo eso con las fuerzas que me quedaban y pues cuando estaba a punto de salir, con las manos llenas de sangre y mi cuerpo sudado ella me vio...
- "¿¡QUE HACES QUI!? Sabes que no puedes salir del sótano, es lo único bueno que sabes hacer y ahí morirás ¿Me oíste?, es más creo que ni para eso sirves ya. No me pagan igual que antes"
- "No sé cómo pueden pagar por estar con una niña, algún día ellos tendrán hijos" (Le con voz quebrantada)
Y fue entonces donde su mirada te torno más oscura que nunca, ella no tenía piedad de nadie porque tal vez también le hicieron daño y estaba cegada totalmente, pero yo no podía compadecerme de ella y baje la cabeza en señal de que mi derrota había llegado. Me golpeo tanto que termine en el hospital y siendo sincera fueron los mejores días de mi vida, incluso, le llegue a pedir a las enfermeras que si me podían llevar a su casa.
Le conté a una de ellas, recuerdo que se llamaba Mary y me dijo que no entendía, que era una gran historia la que yo contaba pero que mi mama me amaba y se veía muy atenta...Era lo que les hacía pensar con su atención de madre buena estando en el hospital si ellas estaban presentes porque cuando salían de la habitación se respiraba odio, ella vivía un infierno o tal vez ella era el infierno. Llore hasta mas no poder y fue cuando la enfermera Mary se dio cuenta que todo era verdad, pero su pregunta fue:
- "¿Desde cuándo?"
Y le dije que tenía 5 años escapando de ese monstruo que se suponía tenía que estar bajo la cama, o al menos eso es a lo que los niños le temen.
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La Chica Del Millon De Hombres
Short StoryNarra la historia de una niña convirtiendose en mujer que trata de escapar de su madre quien vive de la depresion y se niega a verla por quien realmente es, su hija en vez de mercancia.
