CARTA DE MARÍA

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Mi nombre es María y te escribo desde un lugar lejano, apartado de todo mal con el bolígrafo firme sobre todo este montón de hojas de papel en blanco, para contarte una historia, no de amor ni de desamor, ni siquiera de fantasía, voy a contarte a ti, ser desconocido, lo que es nacer y vivir en el infierno sin necesidad de pecar.

Los niños siempre serán como pequeñas aves, los esperas con ansias hasta que por fin salen de ese cascarón que tanto anhelaste por meses, son pequeños e indefensos, sabes que no podrán sostenerse por sí solos, si no los tomas de la mano y los guías por la vida. El deber como padre es ser guardián de aquellos sueños de la infancia, ser héroe y amigo, evitar que cualquier mal toque a la vida de tus hijos, pero ¿qué sucede cuando eres el único mal que perturba su vida?

Yo no nací así, yo no nací odiando a cada persona que se cruzaba en mi camino, todo el mundo dice que desde pequeños heredamos las manías o el carácter de algún miembro de la familia, pero la realidad es otra. Llegamos a este mundo siendo felices y con toda la vida por delante, no podría decir que con metas o deseando algo, pero llegamos felices, felices por no conocer nada y serlo todo. Pero es después de serlo todo, cuando dejas de ser una novedad para los que te rodean y te conviertes en un mortal más, en una cifra, en un llanto entre cientos o una risa entre miles.

Me convertí en una cifra, una cifra que creció feliz durante siete años, porque todo giraba alrededor del color rosa y mis princesas con vestidos elegantes. La vida es fácil, sientes que lo puedes todo, hasta que es el rey con todo el cinismo desbordado, quien destruye tu universo rosado y se te desgarra la inocencia, tal y como se desgarran de un tirón tus pequeños calzoncillos rosas, aún con estampados de tu dibujo animado preferido.

Te roban algo que nunca volverá...    

El Pecado de MaríaCerita yang bikin terobses. Temukan sekarang