Única parte

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De nuevo estábamos destrozados, caímos a la mitad de aquel pequeño pasillo para sollozar como si fuéramos bebés. 
-Perdón.
Dijimos en un susurro a el viento para llorar sin parar, volvíamos la soledad y el alcohol; beber y respirar no va con nosotros. Queríamos morir, morir realmente, sentir el frío de nuestro cuerpo y el edor de este nos hacía pensar que ya estabamos muertos.  ¿Como llegamos a esto? La respuesta es muy simple. El; su mirada y ganas de vivir, sus sueños y ganas de ser alguien, era todo para mi.

Podría pasar toda la noche diciéndoles lo que amaba de el pero terminaría llegando a el mismo lugar y siguiendo, siguiendo, siguiendo hasta que se cansen como el lo hizo de mi. Todo tiene tiempo y lugar, claramente no puedo recordar la primera vez que lo vi o la primera vez que le hable, el trago amargo que pase si lo recuerdo y empezare por lo último.

Caminando por las calles de la ciudad se veía un hombre sonriendo con desconocidos, ayudando a vagabundos, jugando con los niños, y buscando las flores que fueran perfectas para la persona que amaba. Juraríamos que mirábamos arcoiris a su alrededor, se veía tan enamorado. "Primero son las flores", pensaba en sus adentros "después recogeré el anillo al terminar la tarde lo llevare a la playa, caminaremos a la orilla de el mar, cuando sea el punto naranja de el atardecer le entregaré el anillo, y por último a la noche lo haré mío" todo su plan armado sorpresas. Si... demasiadas sorpresas, ¿para quien serían?.

El clima estaba perfecto, los nervios en aquel momento estaban en un punto en el cual se podría morir; pero calculando de nuevo el plan no es buena idea no llamar a tu pareja para tener una cita ¿cierto? Quizá si hubiera sido en otro día en el cual las rosas estuvieran recién cultivadas, o el día en el que no se escucharán los sonidos de los pájaros, tal vez a otra hora en la cual estuviera arreglado, o en vez de que ese chico que abrió la puerta semi desnudo fuera su pareja.

"El amor ya no es como antes" le contaba una señora a su nieta, "cuando crezcas no lastimes a nadie, no trates de ser lo que no eres, y no hagas que la gente se equivoqué con tigo" claro que una niña pequeña no podría entender ese asunto. Claro que el no podía entender el porque no dijo nada, ni siquiera fue capaz de darle una ultima mirada, "¿que hice mal?" Un nuevo chico destrozado pensaba "Quizá fue la vez en la que comí en la        cama, no te gustaba que hiciera, perdón. Quizá fue aquella vez que te bese en publico, no te gustaba que lo hiciera, perdón". "Cometí un sin fin de errores pero puedo arreglarlos por ti, si quieres volver yo sigo aquí sólo regresa. Tengo la misma dirección de antes, no cambie nada de él arreglo de la casa como lo dijiste" un corazón roto caía en depresión. Ya los perdones no son suficientes lo entendí con el tiempo. -con una fría mirada mire hacia a el espejo que adornaba el baño, era un espejo opaco ya sin brillo a su alrededor como cuando lo compre- ¿Podemos volver a nuestro color? No. -tome la arma que estaba en el cajón y solo tire el gatillo, esto ya no se llama felicidad.

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⏰ Last updated: Oct 21, 2017 ⏰

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