Otra semana, otro virnes y una noche mas, hoy como es de costumbre voy al bar de siempre a beber un poco para distraerme del trabajo, mientras voy de camino, me encuentro con una fina pasteleria, los postres se ven deliciosos, hechos cuidadosamente, llenos de azucar y de chocolate, son todos obras de un exelente maestro pastelero, dulces, de exelente forma, perfectos... se acaba la vitrina y aun con la boca babeando entro al bar, ignorando todo, incluyendo el dulce recuerdo de la pasteleria, me dirijo hacia la barra de caova limpio, me siento, y distraido le indico con un gesto al cantinero que me de una cervesa, al rato, el cantinero vuelve y me entrega la botella, pero cuando levanto la cabesa de la barra, mi mano suelta la botella cuando veo que tras el cristal una sonrrisa hermosa vislumbra la bellesa de un mujer joven, es presiosa, labios rosas como fresas, cabello dorado, curvas pronumciadas. En cuanto logro quitar la mirada de su rostro, me agacho apresurado para tratar de recoger es cristal roto, al momento ella se hacerca y con vos dulce me indica que me siente y que ella se encargara de limpiar, ella se agacha y despues de recojer los trosos del cristal roto se levanta y me mirabde arriba a abajo, como si buscara en mi una excusa para pasar la noche, despues de eso pasa detras de la barra y desparece en la bodega para volver denuevo con dos botellas en silencio me acerca una y abre la sulla y asi empesamos a beber, el acohol y la musica del bar nos llevaron, a una, dos, tres, 10 botellas acabando hebrios en una de las esquonas del bar, abrasados, casi fundidos el uno con el otro probamos el dulce sabor del placer, a bocados generosos disfrutamos de los labios del otro y trad habernos disfrutado y amado quedamos de vernos el proximo viernes.
Parte 2: Tartte, El Dulce. Proximo sabado
