Por la carretera se podía escuchar a lo lejos el sonido de una moto acelerando, en aquella vieja harley negra iba Jesse con un pañuelo rojo cubriendo la mitad de su cara y lentes oscuros que cubrian la otra mitad, unos viejos jeans negros rotos una playera negra y su inseparable chaleco de mesclilla. traía en sus bolsilllos todo lo que tenia,unas llaves,un encededor,una navaja,un par de billetes y un paquete de cigarrillos viejos,un pequeño mechón de cabello rubio bien peinado caia sobre su frente, el calor era insorportable pero estaba contento de volver a sentir una brisa calida,de manejar su amada harley,de ser libre... Había pasado un año entero desde que Jesse había sido arrestado y 364 días desde que estuvo en prision, su primera parada sería en lo que solia llamar casa y aun que nunca estuvo muy feliz o comvencido de volver tenia que hacer lo, había que buscar si aún quedaba algo que rescatar,si ningun imbecil había entrado llevarse alguna cosa.El camino fue haciendo se cada vez más conocido y cada vez más odiado el aire le molestaba y depronto la brisa calida no era más un placer. Entrar al viejo pueblo donde todos lo habían despreciado y desconocido no era para nada algo que esperará con ansias sin embargo era algo necesario, Jesse seguia su camino en la harley y como si de una epidemia se tratara el ruido que producia se extendio e hizo que tenderos,empleados y amas de casa que caminaban por la calle voltearan, todos conocían la moto,todos sabía de quien se trataba. Jesse por su parte no penso ni por un segundo en subir la velocidad para pasar el tramo lo más rapido que pudiera, al contrario fue más lento, queria disfrutar todas y cada una de las caras de los habitantes,incluso se quito el pañuelo rojo que cubría su nariz y boca y lanzo a todos una sonrisa de burla,justo cuando estaba por llegar al final de la avenida principal acelero y a sus espaldas podía leer se en la parte de arriba de su chaleco “ J. Terror” hacia el final de su camino se podía ver una vieja casa de madera alejada de todas las demás,de las tiendas y de todo... La casa de Jesse por supuesto. Apenas entrabas al jardin podías notar que no había nadie en la casa desde hacía mucho tiempo,había maleza creciendo,las flores y plantas parecian haber sido comidas por el pasto que crecía desmesuradamente,una ventana estaba rota y en la puerta escrito con aerosol rojo se leía "Asesino" ¿Te a ido peor que a mi cierto? Penso Jesse al ver lo deteriorada que se veía la fachada de su casa, estaba preparado para encontrar cualquier clase de cosas dentro. Quiensabe que cosas estaria haciendo la gente en su ausencia ahí,quiensabe que animales habría tomado este como su nuevo hogar. Estaciono la moto y se dispuso a bajar, respiro ondo saco las llaves de su bolsillo y abrío la puerta, sorprendentemente no había grandes daños un poco de polvo acumulado se extendia sobre los muebles creando una especie de velo, había algunos graffitis con la misma leyenda de la entrada en las paredes, botellas por el piso como si quien escribio eso hubiera pasado un rato bebiendo mientras descargaba su ira en las paredes,espejos y las sillas del comedor rotas. Siguio caminando hasta que por accidente pateo el plato de agua de Terri, su querido Terri, un hushki siberiano y el mejor amigo de Jesse.Una lagrima recorrio su rostro al recordar la cruel suerte que había tenido su fiel amigo. Levanto la mirada y camino hasta su habitación aún cerrada con seguro,nadie había entrado ahí desde que el se fue,abrío la puerta y vio sus cosas la ropa sucia aún en el sesto,los discos aún fuera de sus cajas,su cama sin tender y por un momento fue como si no hubiera pasado un año si no unas horas simplemente. Se dejo caer sobre la cama y una nube de polvo cubrio la habitación,no le importo regresar a la casa,los recuerdos,Terri y el viaje eran demasiado para su primer día de vuelta en la sociedad, cerro los ojos y justo antes de quedarse dormido por completo penso... “Mañana será un laaargo día”
