-Hola sé que no me he presentado, aun siendo mi historia la que vas a leer tú, empecemos conociéndonos-
Me llamo Dominic Larson tengo 18 curso el 4to ciclo de preparatoria. La mayoría me llama ''Dominic'' soy aquel chico que todo mundo lo agarra de pavo o lorna, aun así haga lo que haga todos me molestan tal vez porque soy de perfil bajo debido a que si hablo mis compañeros de clase me fastidian.
- Tal vez ustedes piensen ¡Asu estoy a punto de leer la trágica historia de un chibolo lorna!; pues si y asu ves no, esta historia trata de un enamoramiento tal vez algo triste, aunque no del todo -
Todo comenzó un 10 de abril; estaba en mi aula con mis amigos Harold de la Torre, Fabio Wattson y Hector Bryston fue en ese entonces cuando vi entrar a Nicole (ella era prima de Hector) -Aunque ni tenía idea de que tuviera una prima- Ella era ''única'' aunque me daba la impresión de estar en presencia de una ''Diosa''. Dejándola de lado ese día se convirtió en un ''día oscuro'' para mí, debido a que siempre que yo hablara una sola palabra empezaban a molestarme ya que en el pasado hice un montón de tonterías (de las cuales ''yo'' me avergonzaba) ese día regresaba a casa y en el camino me di cuenta que en solo pensar en su nombre me sentía raro.
- ¿Tal vez esto es estar enamorado? - Me pregunte, mientras iba camino a casa.
Una vez dentro de mi casa estaba algo inquieto, tal vez por el simple hecho de recordar su nombre y su rostro, después de almorzar tenía que ir a trabajar, debido a que en casa no había los recursos suficientes.
Había llegado 10 minutos tarde, mi jefa Erika (con un carácter muy ''pasivo'') me había regaño por haber llegado tarde, bueno yo era el único mozo del restaurante (el único que la aguantaba) ya que el resto de los postulantes se espantaron al tener la entrevista con la jefa, salían diciendo que habían visto y presenciado al mismo ''Anticristo''. Por lo general en el trabajo no pasan tantas cosas importantes ya que solo atiendo al público y después me meto a la caja a cobrar a los clientes que se retiran.
Al día siguiente, me había propuesto algo ''Tratar de conseguir el corazón de Nicole'', ya que sino me daba prisa sentía una sensación de que algo iba a poder volverlo más difícil. Siempre paraba con Hector mi amigo por así decirlo.
- ¡Algunos dicen que los amigos te ayudan en las buenas y en las malas! - Pero ese no era el caso de Hector.
Hector es un chico carismático, hablador, bromista, solitario; pero, siempre trataba de no estar así, él es una de esas personas que hace de todo para poder encajar y eso a veces incluía que me hiciera bulling ya que Fabio y Harold lo hacían a menudo para que las chicas del aula se rieran.
Él es uno de mis amigos de aula ya que Fabio y Harold siempre paraban juntos; por el cual, Hector y yo nos acompañábamos, ya que ninguno tenía alguien con el cual platicar. Una vez dado por inicio el primer receso me senté en el comedor donde pude conocer a Steven. Parecía que algo no anda bien con él ya que se veía algo decaído y pensante, a pesar de que no tenía un buen semblante me acerque para ver que lo atormentaba. Al cabo de unos minutos nos hicimos amigos, resulta que el no entendía muy bien los temas de matemáticas, así que decidí ayudarlo.
Saliendo del colegio me fui donde mi abuela Gladys, ella es una de esas abuelas de las cuales se apoderan de tu cariño y no dejan que nadie más lo reciba; sin embargo, sabía que era su forma de demostrarme su afecto a lo que yo era reciproco. Ese día no asistiría al trabajo ya que era mi día de descanso. Saque a pasear a Otto (mi perro) a quien se le había terminado su comida, entonces salí con él para comprar su comida, pero en ninguna tienda había ese tipo de comida que el tanto apetecía, fui buscando y buscando hasta que llegue a parar en una cuadra donde estaban unas chicas jugando vóley en plena pista. Después de que unas personas que estaban esperando a que los atendieran pude comprar su comida, fue entonces cuando la pelota de vóley de aquellas chicas me golpeó la cabeza haciendo que me cayera al suelo dejándome en ese instante inconsciente.
Cuando volví a recuperar la conciencia me había percatado de me encontraba en una casa color amarilla y a mi lado estaba una de las chicas que estaba jugando vóley; vestía un polo blanco con un short jean y unas botas color mostaza, estaba hablando por mi móvil diciendo:
-Él se encuentra bien se quedará aquí durante esta noche-
A lo que respondí - ¿Quién eres?
- ¿Te encuentras mejor? - Me pregunto aquella chica con un rostro de preocupación.
-Si me encuentro bien, pero me duele algo mi cabeza y mi espalda- Dije yo.
-He avisado a tu madre de que te vas a quedar a pasar la noche- Dijo ella, mientras sostenía mi móvil.
- ¡¿Qué?! - Gritaba yo.
Sabía que era imposible que alguien dejara aun extraño quedarse a dormir en su casa aun después de haberle golpeado y dejado inconsciente; pero, al parecer ese no era mi caso.
-Me llamo Andrea- Me dijo, esta vez con una sonrisa cubriendo su rostro.
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Bajo la Sombra de una Esperanza
Teen FictionRelata los esfuerzos de Dominic Larson. Un joven de preparatoria que trata de conseguir el amor incondicional de Nicole una chica extrovertida, inteligente, bella, y culta. ¿Estos esfuerzos llegaran a conseguir el amor de Nicole? ¿O toda su vi...
