La realidad de la vida de la mayoría de las adolescentes se trata de tener todas sus materias escolares altas, un novio casi perfecto para utilizar en tiempos libres, un gran grupo de amigas y una familia llena de problemas pero que aparenta total felicidad. Mi vida era distinta, de pequeña habia tenido una gran familia de 8 integrantes unidos, festejando cada cumpleaños, navidad, año nuevo y todos los domingos un asado familiares. Claro eso no duro para siempre. Casi a los 9 años todo comenzó a cambiar, mi hermana siguiente a mi, habia comenzado la secundaria, tenia novio, hacia deportes y toda la atención se centro solo en ella. Mi hermano mayor, se habia ido de casa, mi hermana mayor tambien se habia ido. Solo quedamos Lucia de 13 años, Valeria de 15 quien en una semana se iría y Alexis de 18 años que solo le quedaba un mes en la ciudad. y también estaban Mamá y Papá, que parecían querer tomar diferentes camino, sin siquiera ellos notarlo, yo sabía que se separarian tarde o temprano. Yo solo tenia 9 años, aun continuaba en la primaria, no tenia muchos amigos ya que casi siempre me discriminan por mi peso, pero para mi eso no era ningun problema, nunca habia acostumbrado a muchas amistades. Pero mis mejores amigos eran Santiago (mi vecino desde siempre) y Pilar otra niña que habia conocido por el mejor amigo de Santiago, quien era hermano de ella. Estar con ellos 3 jugando al salir de la escuela, era como un escape a la realidad de lo que mi vida se habia convertido, estar en casa ya no se sentía tan bien, ya no era mi hogar.
Al llegar a los 12 años, comenzando por primera vez la secundaria me habia vuelto una adolescente rebelde, tenia 2 novios, uno en mi ciudad y otro en la ciudad donde mi hermana Valeria donde iba frecuentemente cada dos semanas. Mi madre y mi padre ya se encontraban separados pero aun continuaban viviendo en la misma casa, compartiendo la misma cama, la misma mesa, eso no era sano para la mente floja de mi madre. Papá habia engañado a mi madre desde hacia 20 años, incluso antes de que Lucia naciera, y ahora el se habia convertido en todo un mujeriego. Mamá aun continuaba sin novio y solo dedicándose al trabajo. Mis dias se habian vuelto mas negros de lo que eran cuando pequeña, ahora solo iba a casa a comer y dormir, casi siempre escapada de la secundaria o simplemente no iba, mi madre no le importaba y a mi padre tampoco, prácticamente mi vida se trataba de alcohol, novios, marihuana y mi gran secreto, robarle a pobres viejos inocentes. Si mis padres no me daban plata, tenia que encontrarla. Toda la vida de mis padres se habia vuelto una competencia de quien le diera mas dinero a Lucia, despues de todo ella era quien estaba estudiando, haciendo el deporte favorito de papá y quien tenia carácter para exigir. Algo que yo no tenia. Tenia problemas de autoestima a pesar de siempre haber actuado como alguien frio a los sentimientos, mi autoestima estaba bajo tierra, sufriendo de bulimia y frecuentando el hospital con mi propia compañia ya que nadie parecia notar mi bajo peso, era depresiva por lo cual asistia al psicologo del colegio, 2 horas al dia, mis brazos estaban cortados y tenia moretones en mis manos por golpear las paredes cuando tenia ataques de furia o tristeza. Mi vida se estaba yendo a la mierda.
Y entonces los años pasaron, yo ya no estudiaba, la marihuana se me habia echo insuficiente para escapar de la realidad, Lucia habia dejado el deporte por este año, papá ya no vivia en casa y mamá habia fallecido dos días despues de yo cumplir 15. Solo habían pasado 3 meses desde que ella falto, y aun continuaba pensando que cualquier día llegaría a casa y ella estaría allí. Lucia estaba apunto de mudarse con su nuevo novio, y papá había conseguido una mujer con la cual ahora vivía. Tendría una casa para mi sola, era como un sueño, era lo que siempre habia soñado pero simplemente no era para festejarlo, todo se trataba de la falta de mamá, esta casa se estaba derrumbando sin ella, mi vida se habia ido junto con la de ella. No conseguía trabajo por mi falta de estudios, no creía en relaciones por lo cual me encontraba soltera, mi única manera de escapar de la realidad eran un par de amigos, alcohol y cocaína: todos los días desde que mamá se habia ido. Tenia 2 amigas las cuales no eran consumidoras, hasta que empezaron a salir todos los días conmigo y Lucia, otra amiga desde pequeña. Mi mejores amigos de la infancia ya no estaban presentes en mi vida, sus vidas eran totalmente diferentes a la mia, a ellos no les faltaba nada y no lograban entenderme. Había tenido mis intentos de suicidio, 3 para ser exactos, para mi vaga suerte quien siempre me encontraba era uno de los chicos que estaba saliendo, Alex, el me cuidaba mejor de lo que mis padres me habían cuidado en toda la vida, pero simplemente no tenia los mismos sentimientos hacia el como el hacía mi, lo que hacia que el se alejara de mi de vez en cuando. Me encontraba sola, vacía y sin gracia, mi vida era una mierda.
Ya no era una niña, tenia 17 años, 18 en solo 3 meses. Continuaba viviendo sola, me habia enamorado de Alex y el simplemente me habia abandonado luego de que se enterara de mi infidelidad, pero de verdad a pesar de esos chicos, yo solo lo amaba a el pero no hubo una segunda oportunidad hacia mi. Continuaba con mi corazón roto a pesar de haber roto hace un año. La cocaína no se habia vuelto adiccion en mi sistema, por lo cual de vez en cuando seguía consumiendo, la marihuana la consumía todos los días pero tampoco tenia adicción y el alcohol solo cuando salia a bailes. Tenia a mi mejor amiga Camila, quien pasaba las 24 horas a mi lado, su vida era bastante parecida a la mia, su padre habia muerto, ella se drogaba junto conmigo, no estaba estudiando mas a solo 2 años de terminar la secundaria, su hermana ahora era la novia de mi hermano y aunque ella tuviera a su madre, le faltaba el cariño de ella. Ambas estabamos perdidas en esta ciudad, todo el mundo nos miraba como dos drogadictas mal agradecidas a sus familias que siempre estaban rodeadas de hombres drogadictos, estabamos mal vista y fue cuando se me ocurrió la mejor idea de todas. Hablar con Valeria y mudarnos juntas a otra ciudad.
YOU ARE READING
De quem e a culpa?
Teen Fictiona culpa e sua por ter esse sorriso ou e minha por me apaixonar por ele. So isso...
