Karla sonrió cuando su horno/ tostadora hizo el característico sonido de <<pin>>, se levantó y se acercó a la tostadora.
Saco la bandeja cuidadosamente y olisqueó profundamente disfrutando así del olor de la carne recién hecha. Puso la carne en un plato y guardo la bandeja en su lugar, miró la carne quemada de un color negro y sabía que la carne en ese estado sabría mal. Pero eso a ella no le importaba, se echó un pedazo de carne a la boca y disfrutó de su carne.
Su carne quemada finalmente no volvera a llorar nunca más...
