Como es de costumbre, todos los días, me quedo en la escalera con mi mejor amigo Vicente, el normal. A veces, con Sebastián, el asperger. Siempre hablamos estupideces y nunca hay un tema que sea mas importante que el anterior, si bien, es divertido, nada importa en el momento, solo la risa.
El día 29 de Octubre en la primera hora de recreación, mi amigo Vicho (a Vicente lo llamamos así) me dice que se enamoró y lo mantuvo en secreto para evitar burlas y rechazo por su obesidad. Yo solo lo ayudé, diciéndole que en el amor solo importa lo de adentro y lo de afuera, poco y nada si se sabe amar; por el momento el estaba feliz y alegre de pensar en las posibilidades que tenía con la misteriosa afortunada que se ganó el corazón de mi mejor amigo.
A Vicente nunca le dejó de incomodar su obesidad, para mi era normal, para nuestro amigo asperger igual... Le pregunté a Vicente el nombre de la afortunada, con cierta pena, me dijo su nombre... Sofia, Sofia Bustamante. Cuyo nombre no se me hacía nada familiar, poco y nada sabía de ella, es más, ni sabía quien era.
Vicente en poco tiempo logró entablar conversaciones en persona con Sofia, ella era distante con él, nosotros lo notabamos... Sebastián, mientrás golpeaba la mesa y se metía cosas en todos los agujeros de su cuerpo, me comentó: -Es boni-t-a (con tono de retrasado, el que siempre acostumbra, ya que su enfermedad lo hace imbécil). -Si, lo es, supongo.
No dejábamos de observar a nuestro amigo Vicho, quien sufría por dentro y era comido lentamente por los nervios del momento, ya que el no acostumbra a hablar con mujeres, mas bien, a comer.
Nadie sabe como, pero Vicente logró que Sofia se una a nuestro grupo, hablara con nosotros y se haga nuestra amiga en cosa de semanas. Ella solía ser cariñosa con los tres del grupo (Vicente, Seba y yo). Le daba mucha atención a Sebastián, quien siempre hacia cosas estúpidas, su intelecto solo le permitía distinguir de sus amigos y su familia; Sofia lo abrazaba ya que ella sabía que Sebastián era especial, lo sabía de sobra. Yo y Sofia solo hablábamos en el momento en que ella me preguntaba cosas de cultos o me pedía recomendaciones de música (no congeniabamos en nada, cosa que siempre nos hacía reír). Ella me molestaba de vez en cuando, me decía Frankenstein y cosas así, según ella mi cabeza era deforme, pero seguía siendo una persona "linda", cuando dice cosas así, solo asiento con la cabeza... no acostumbro a hablar con mujeres.
La cabellera de Sofia era muy linda, una colorina muy linda a decir verdad, todo en su cara era atractivo... Las pecas en su rostro, sus ojos color café, sus labios refinados como solo ella los tiene, las orejas no eran tan grandes ni tan pequeñas, simplemente perfecta. Fue tarde cuando me di cuenta, re mal me sentí al verme al espejo y pensar en mis sentimientos y en los de Vicente..., pero yo y mi mejor amigo, nos enamoramos de la misma mujer.
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Su simple belleza
Teen FictionOtra historia más, con poca trama, poco novedosa, poco creativa y poco interesante. Al igual que todos los libros de esta app ♡. Espero lo lean hasta el final, pubertitas. Y como reto: no se toquen al leer esta historia.
