—No quiero verte —aclaró—Cuando me vaya...—tragó saliva—. No pienses por nada del mundo que me detendrás..
Estaban uno frente al otro, uno de ellos, el más bajo, solo miraba el suelo y apretaba los puño; el otro, se mantenía firme, pero su mirada expresaba confusión y rabia
—Todo el tiempo que me debes, Kacchan... —Una lágrima resbaló de sus mejillas lentamente—. Sé el bueno para nada que conozco y vete mientras puedas.
Kacchan estaba paralizado, pálido como el papel y sus ojos estaban tan abiertos de sorpresa como si de luna llena se tratase.
—¿Pero qué dices...
—¿Por qué te importa?
Las gotas resbalaban de las vitrinas de la pequeña iglesia. El intenso olor a lluvia, sentimientos revueltos que se irían con la apenas llegada del invierno.
—Yo... ¡Ya no te amo! —exclamó mientras no una, sino varias resbalaban de sus rojas mejillas.
—Déjate de estupideces Deku y vamos a casa.
Kacchan se acercó para jalarlo de la muñeca, pero éste sólo apartó la mano e hizo distancia.
—Ya no te amo, me voy... —replicó Deku, quien no le miraba a los ojos.
La brisa empujó las puertas detrás de Deku, las cuales se abrieron y le empujaron bruscamente al suelo.
—Me voy.
—No... No—musitaba Kacchan, quien solo se confundía más—¿Es una estúpida broma tuya?
Deku sin levantar la cabeza negó con ésta. Amor ya no existía, amor ya no vivía: murió en el momento que él...
—¿Acaso no te importo? —le gritó Kacchan.
Deku pareció temblar, no quería responderle.
—¡Tengo malditos sentimientos!
No hubo respuesta.
La brisa pasaba increíblemente por la puerta. No se podía ver más allá de ésta, sin duda era una tormenta sorprendente.
—Deku, por favor...
Kacchan se le acercó y le tomó suavemente de la cintura para plantarle un sincero y romántico beso, pero sólo fue respondido por el llanto silencioso de la tormenta y de sus ojos.
Sus ojos eran verde esmeralda, siempre brillaban, pero aquel día. Aquel día ni a verde se acercaban, a un verde grisáceo sin brillo propio. Su preciosa sonrisa, como la de hace diez años atrás, había desaparecido. Su amor por Kacchan y más se había disuelto por las lluvias de octubre.
—Deku... Por favor —lloriqueó suavemente Kacchan.
Kacchan lo abrazó por la espalda, besó su cuello y levantó la mirada de Deku. Ahí sólo estaban sus ojos rojos de lloriqueo, cicatrices y ojos muertos.
¿Conocerle no valió la pena? Tal vez hubo odio por años, pero fue superado por los años de amor.
Como aquel día que Deku y él corrían por el campo de flores, donde lloviznaba ligeramente pero no molestaba, más bien dejaba ver un arcoiris entre las montañas y rocío entre las flores.
“Kacchan, me gustas”, “Kacchan, te amo”; “Si... Me quiero casar contigo” ¿Qué fueron de esas palabras? El viento se las llevó. No quedaba nada de ellas, sólo la situación actual.
—Deku... —lloriqueaba Kacchan mientras lloraba, quería gritar mientras lo abrazaba fuertemente—, no me dejes...
—¿Por qué te importa?
Un silencio abrumador invadió. Solo se escuchaba la aterradora brisa que chocaba las puertas y empujaba el agua hacia el interior.
—Dios no escuchó mis plegarias —musitó Deku mientras miraba a la figura de Jesucristo crucificado.
Kacchan chillaba, no soltaba a Deku, lo agarraba más y más fuerte pero éste no le decía nada.
—¿QUÉ TE HICE? —le gritó de rabia Kacchan desesperado.
Deku soltó un trozo de papel arrugado y se zafó del agarre de Kacchan. Sólo dijo:—Perdóname, ya no te amo cómo lo hice ayer. Y se fue por la puerta, a pesar de la tormenta y a pesar de todas las condiciones y razones para quedarse, se fue.
Kacchan sólo resbaló al suelo y cayó en llanto y dolor; ¡Dolor, rabia y tristeza! Juntos en un mismo momento como el óleo en el lienzo, formando una perfecta obra de arte.
•
Sólo quedaba de recuerdo aquel papel de hace algunos años, arrugado como el día que llegó. ¿Qué dirá adentro? No quería saberlo, sólo dolería más, pero la curiosidad de después de tantos años le mató.
“Que me digas que me amas… ya no servirá de nada,
Ayer lo necesitaba, hoy… hoy dime que no me recuerdas más,
Hoy dime que yo fui quien te impidió encontrar lo que tu tanto buscabas,
Y déjame aquí, márchate y no vuelvas.
No hagas que nada te detenga,
Prohíbele a tu mente que comience a recordar,
Dile a tú corazón que hoy tú ya no me amas
Y vete ya…
Despídete con un beso sutil, que mi alma jamás pueda olvidar,
No me esperes más
Porque sabes bien que entre tú y yo nada jamás pasará.
Evita que tus ojos se crucen con los míos
Evita mencionar tu nombre en compañía de tus amigos
Haz que los instantes que vivimos se queden en el olvido.
Camina esa vereda, que desde hace años debiste caminar
Procura no tropezarte con la misma piedra,
Sabes que te puedes volver a lastimar.
Yo no me quebraré en llanto aquí,
Porque sé que te tuve y te dejé ir,
Más si escuchases mi llanto… no regreses,
Que el viento no te engañe y te traiga de regreso,
¡¡NUNCA LO PERMITAS!!
Considérame la equivocación más grande que haya pasado en tu vida…
Más no me odies, porque el odio es un sentimiento
Y recuerda que tú por mí ya no sientes nada.
Yo nunca quise causarte problemas
Jamás quise hacerte daño vida mía
Perdona por entrar como un ladrón en tu vida
Y robarte tantos años.”
—Odiarte fue mi única manera de encontrarte —lloró Kacchan mientras tiraba el papel, quería quemarlo, que ardiera.
Quemar aquel papel sería quemar su pasado y años de vida, ¿tanto esperar por algo que le haría llorar?
—Ya no me amas como me amaste ayer, tal vez no me necesitas más...
El sol irradiaba la ventana de la habitación, pequeña por cierto. Las fotos donde un rostro era tachado decoraban las paredes y las macetas abundaban en el suelo junto a trozos de tierra.
—Pero a pesar de, yo te seguiré amando, idiota.
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No Te Amo
Fanfiction-Odiarte fue mi única manera de encontrarte -lloró Kacchan mientras tiraba el papel, quería quemarlo, que ardiera. Quemar aquel papel sería quemar su pasado y años de vida, ¿tanto esperar por algo que le haría llorar? Para el #KatsuDekuWeek (fic...
