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Ni un solo mechón

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Una tarde de 1988, me encontraba en la peluquería con más onda de la ciudad de Pinkville, ''Dawson and daughters''. Los peinados más groovies y extravagantes salían de ese lugar. Sus asientos de cuero, las tijeras de acero suaves, la fragancia a fijador, y el destello de las luces en mis ojos, son pocas de las cosas que más me gustaban.

Por supuesto, yo no era la más bonita, pero me agradaba sentirme joven y libre. Bueno, supongo que todas amábamos tener belleza exterior, pero algunas chicas exageraban. Jessica Van Houston, por ejemplo, adolescente de unos 16 años, hermoso cabello dorado y terrible egocentrismo, una mala vibra para todas. Jessica era de las populares, siempre solía salir a presumir con sus amigas Amelia y Angelica, quienes, por cierto, parecían esclavas para ella.

Siempre queríamos demostrar cuál de las dos era la mejor, competíamos sin fin, y nuestra relación se basaba en enemistad. Ya saben, las típicas dos jovenes de la escuela, que pelean por belleza y chicos. Tal vez llegábamos a hacer bromas pesadas la una a la otra, pero lo que ella llego a hacer un día, arruino mi vida para siempre.

Llegue a mi escuela una mañana, la preparatoria Milestone, y haciendo mi rutina como todos los días, encontré una carta en mi casillero. Era de Jonathan Green, el muchacho más timido del salón. La supuesta ''invitacion'', empezaba;

''Querida Rose...'' ¡Ah! ¡Querida! Que encantador de su parte, él siempre era tan cerrado y callado con todos que si la carta no tuviera nombre, no sabría de quien era...bueno, retomemos;

''Querida Rose, Seguro habrás escuchado sobre el baile de graduación...solo quería pasar a dejarte esta carta y preguntarte si te gustaría salir conmigo...solo tú y yo, bailando a la par de ''Every breath you take'', ¿captas? Tal vez nos elijan a Rey y Reina del baile. Eso sería genial, digo, suelo no mostrarme mucho al público pero seria romántico...gracias por leer. Con amor y dedicación, Jhonny.''

Nunca nadie me había escrito algo así, fue tan lindo de su parte, no veía la hora de llegar al viernes y dejar que las luces dancen al compás de nuestro baile de amor sin fin. ¿Tal vez exageraba? O talvez era el amor, que se desprendía de mi corazón...

Jueves por la mañana, me levanté a lavar mi pelo, lo estaba preparando para el día siguiente, pensé que el fijador ''Good Looking XV'' no era suficiente para mi cabello, así que fui a dar un paseo con mi mejor amiga y de corrida, pasar por ''Dawson and daughters''. Mi amiga se llamaba Yannel, fue una hermana de corazón, adolescente hippie,  una guardadora de secretos experta. Lo que le contase, me lo devolvía con consejos y compañía, pero algo raro ella escondía, no sabía lo que era, seguramente era algo malo. Siempre la veía con las otras muchachas, como Jessica y sus amigas, susurrando cosas al oído, mientras las mismas se reían. Le gustaba creer en la actividad extraterrestre, puede que ella le contase a las demás sus teorías conspirativas, aunque solo eran suposiciones. No podía explicar su simple naturaleza.

Al llegar al salón de Dawson, me senté en uno de los sofás a la espera de una llamada por parte de Alice, la asistente en moda del lugar. De pronto, un grito desde afuera me llamo la atención. ''¡Rose!'' escuche, pero imagine que otra muchacha era a quien llamaban. ''¡Rose!'' Nuevamente mi oído alerto. Bueno, no soy la única Rose en el mundo, ¿Verdad? ''¡Rose!'' por última vez, me gire a ver que pasaba. Y era ella, era Jessica de la mano de Yannel, gritándome por afuera de la vidriera de pelucas. Salí a confrontar el problema y me dijeron que tenían ''Buenas Intenciones'' Que no tendría problema con ellas. Caminamos con silencio hasta Auron Park, y una vez alli, desde atrás Amelia y Angelica me sostenían mientras mi adorada enemiga, sacaba de su cartera una tijera multicolor, se acercó hacia mí, y empezó a sacarme pedazos de pelo, mechón por mechón, cada uno dolía más que el otro, y entre mis lágrimas y mi ojo, se podía ver como la belleza y mi amistad con Yannel se salían de mí, como arena en las manos. ''¿Te crees muy lista verdad? Tu cita esta arruinada, quedaste demasiada horrible para el'' Decían, cortando el poco pelo que me quedaba, mientras mi mejor amiga se alejaba. Esa tarde, fue el ultimo día que la vi. Ya todo estaba arruinado para mí, no solo mi apariencia, sino mi ridícula reputación, y mis amigos. Todos lo sabrían, incluso jhonny, y no sería capaz de hacer que alguien me amase otra vez.

Y así me vi, por primera vez en un espejo, horrible, como nunca me había visto. Pocos mechones salían de mi cabeza, se sentía tan terrible. No pude dormir esa noche, trate de encerrarme en mi habitación, y dormir hasta que las luces del viernes, se apagaran detrás de la puesta de sol, y de mi amor, quien bailaría con alguien más a la par de mis canciones favoritas.

Viernes, siete P.M. La fiesta de graduación ya habría empezado y mi madre me llamaba a comer, mientras desde mi habitación le gritaba ''Coman ustedes mamá, no me siento con hambre hoy''. Pero entonces, una pequeña piedra rebotó sobre mi ventana. Otra más, Conté 7 piedras en total. Ni más, ni menos. Era el, vestido con un traje bordo, y un elegante moño negro. Su lindo copete castaño, que muy fijado estaba, brillaba entre la oscuridad de mi casa y la calle Aberdale. Salí a decirle la verdad.

''Jhonny, esto no funcionará, mírame, soy horrible, ya todos lo saben, no quiero arruinar tu reputación mas de lo que humille a la mía...yo solo-'' ''Cállate Rose'' Respondió fríamente. ''¿Por qué crees que estoy aquí?'' Pregunto, pero solo me di la vuelta, y comencé a llorar detrás de la ventana ya que seguro era uno de los trucos de Jessica. Pero el me grito, con su dulce voz. ''Yo te amo Rose'' Continuó ''Estoy aquí por ti, no por tu cabello, no me importa tu apariencia, se que juntos, a nuestra manera, podemos ser felices, nos vean mal o no'' Rápidamente mi tristeza se convirtió en compasión, y fui a ponerme el abrigo más cercano que tenía, baje las escaleras, y le grite a mama desde el living ''El me espera mamá, siento mucho haberte gritado'' Ella solamente me sonrió, y me guiñó el ojo. Y abriendo la puerta, el estaba ahí, con una sonrisa de un extremo al otro, con un par de rosas en la mano, y reflejando amor en sus gafas. ''Ven conmigo, vamos a bailar'' Me dijo, y saliendo a la calle, colocó ''Every breath you take'' en su grabadora, y así las cosas ocurrieron, con su mano en mi cintura y mi mirada en la suya, le pregunte '' ¿Enserio me amas sin importar como me vea? ¿No extrañas a mi antiguo pelo?'' Y el, tan sencillo como siempre, me respondió ''Ni un solo mechón''.

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⏰ Last updated: Oct 04, 2017 ⏰

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