Dos caras de la misma moneda

64 2 2
                                        

... Estoy mareado, veo borroso y no se que pasa. No me dormí, estoy seguro, pero..
Son las 04:25 am, un muchacho está acostado en un sillón y no se sabe que esta haciendo a estas horas cuando debería estar durmiendo para recuperar el cansancio del día a día. Que situación extraña la que vive, estar tirado en un lugar donde no es su casa pero prácticamente vive ahí.
Este chico no parece  estar bien, está con su celular a estas horas quien sabe haciendo qué cuando debería estar durmiendo para levantarse temprano e ir a estudiar. Linda sensación me genera escuchar los pájaros cantar en esta hermosa noche que pronto esta por terminar, mientras él esta en su mundo con esos aparatos que lo único que hacen es quitar tiempo y energía a quienes lo usan.
Me pregunto: - ¿ Sabrá de mi existencia? Yo creo que sí, porque para mí yo siempre fui su sueño y una de sus facilidades. Que serán estas imágenes que se me vienen como un aluvión, yo de chico escribiendo mientras mi hermano me ve a mis espaldas.

Qué pasará por la mente del joven que sigue con su teléfono, con los auriculares puestos sin escuchar música siquiera. Pero cómo sé que no esta escuchando nada si ni siquiera se quien soy yo.  Pequeño detalle, estoy diciendo cosas sin sentido y ni yo entiendo lo que quiero recordar.
Si intento hacer memoria, estaba terminando de hacer mis cosas, y recuerdo algo: - ¿ Una carta será? No. Un mensaje tal vez. Mis recuerdos siguen borrosos pero de a poco imágenes aparecen en mi mente. ¿Una Tiara? No se, pero recuerdo un sentimiento muy lindo, que me genera nostalgia.
Él sigue con su aparato, no se movió de ahí y continúa moviendo sus dedos. Empiezo a escuchar ruidos, como si fueran autos mientras los pájaros siguen con su hermosa tonada. Los ruidos se mezclan y no dejan que me concentre, mientras escucho un - ¡TICK! - cada vez que intento pensar siquiera una letra. Me estoy cansando de esto. Necesito saber que hago acá y porque ese chico lo único que hace es acortar sus horas de sueño.

-

El joven acostado en ese feo sillón color verde está tapado con una frazada roja que tiene unos detalles que rozan el dorado. Lo incómodo que se debe sentir ahí. Pero no deja el teléfono un segundo mientras sigue y sigue en su mundo moviendo los pulgares, que son el único signo de vida que parece tener.

-

Me voy acercando de a poco a él. No quiero que se asuste o peor aún, que pierda esa concentración que tiene. Siento que mis pulsaciones se aceleran mientras me acerco, y en ese lapso de tiempo me doy cuenta de algo. No tengo manos, no tengo cuerpo, no  tengo boca, ni corazón, no hay nada mas que oscuridad y al mismo tiempo veo todo con claridad.
Cuando por fin doy mi último paso para acercarme me paralizo mientras todos los recuerdos empiezan pasar delante mío. Me recupero. Inhalo profundo y lo toco.

-
Ya entendí por que no podías verme. Ahora comprendo los sonidos que escucho al pensar, mientras vos seguís moviendo tus dedos. Era hora de expresar lo que está todo el tiempo en tu cabeza.
-
Por fin nos encontramos.
Por fin te animaste a hacerlo.
Ahora no te para nadie salvo vos mismo.
-

El joven estaba con los ojos húmedos a punto de derramar una lagrima, pero no de tristeza, era por algo que no puedo explicar.

Le termino diciendo: - Anda a dormir, ya hiciste suficiente. Ahora me aceptaste y encontraste una nueva plataforma para compartir nuestro mismo anhelo.

Bienvenido a un nuevo mundo.-

Atte. Sib' U.

Sib'UDonde viven las historias. Descúbrelo ahora