Las cortinas blancas rodaban por la grama y volaban cada segundo al ritmo de la brisa por los airé, el aroma de las flores rojas que adornaban la interminable entrada que llevaba en el centro una gigantesca alfombra roja que ocupaba el principio y el final del pasillo, la personas miraban como si fueran bicho raro por aparecerme con una botas deportiva y un vestido jipi en plena boda de mi madre; travesura que me dejo encerrada durante 1 mes sin acceso a nada, bueno únicamente a la
Nevera.
El vestido excesivamente exagerado de 10 mil dólares con adornos en encajes y escote corazón que hacían publico los pechos de mi madre algo que me pareció sumamente vergonzoso,la larga cola que llevaba su vestido de casi dos metros la sostenía hasta que la tire de mala gana al llegar al altar. Los diamantes en collares, aretes y coronas sumamente costoso regalo del mismo lucifer terrícola que llevaba por nombre Roberto. Me pareció demasiado ostentoso me empalagaba la vanidad en ni madre era una nueva adquisición suyas que odiaba con todo mi corazón, no tenía idea de cómo cambió repentinamente esa personalidad que solía tener la enterró junto con la momia en la profunda fosa que se me hacía imposible recuperar.
Durante mucho tiempo me vi envuelta en la burbuja de la soledad, me aleje de todo quedando sola en mi mundo de dolor caída sufrida por la
Muerte de mi padre jean Carlos Brito. Y daba lo que fuera por no ver la cara de lucifer en la casa rodando como si fuera de su propiedad.
Quería devuelta a mi ángel guardián defendiéndome de las oscura vestía humana que se adueñaba de su lugar. Lo odiaba tanto que no le podía ni ver tocar las cosas de la casa cada una de ella me acordaba a jean mi querido Angel, mi cielo, mi agua duele, mi pedazo de corazón.
Ser hija única me hacía la vida aún más sola pues mi madre Ana se recuperó más pronto de lo debido. Tanto que consiguió esposo nuevo (Roberto) un hijo de su madre que me torturaba y lo peor de todo me hacía trabajar como mula en su patética pastelería dulce bocado, sin recibir paga lo que en siglos pasados sería esclavitud en la modernidad sería trabajo gratis por lo tanto no tenía otra salida.
