"Prólogo"

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hola me llamo Jung hoseok. Tengo 23 años. Mido 1.77 Cm, según yo tengo bonitas manos y nariz perfecta. Lástima que no sirvan para nada. Fisícamente soy del montón, más guapo que feo. Tengo la mirada apagada y la piel seca. Llevo siempre el pelo muy corto y he empezado a tener caspa. Es que hace un tiempo que no me cuido nada.
Soy una persona independiente. Estudié economía y siempre fui un buen alumno; creía que eso significaba tener la vida resuelta. Uno se esfuerza y cumple y luego obtiene resultados. En mi caso, acabé los estudios y encontré un trabajo mediocre. Soy administrador de fincas; un trabajo muy aburrido. Podría hablarles de los problemas que tienen las comunidades de vecinos a la hora de poner un ascensor, de cómo tratar a un vecino moroso. Cosas de ese tipo. Al principio pensé que no estaba mal; que progresaría poco a poco. Cuando uno es joven es bastante estúpido y se cree todas las mentiras  que le cuentan.
Mientras mis amigos hacían lo que se esperaba de ellos, yo permanecía estancado. Ellos organizaban bodas y bautizos, firmaban hipotecas, se iban de viaje de novios a china o a Dubái y se hacían expertos en reformas y barbacoas. Tenían una vida rutinaria y predecible de la que se sentían orgullosos. Yo me fui a vivir solo y me compré un perro llamado Mickey y una colección de Hip Hop. Cada vez les veía menos. A veces me daba una vuelta por los bares habituales pero no encontraba a nadie. Entonces me tomaba las copas solo.
Creo que los problemas empezaron en esa época, aunque ya antes me había dado cuenta de que las cosas no iban bien. Me emborrachaba como los demás, pero era el único que al día siguiente estaba destrozado. Pronto me acostumbré a la montaña rusa. Subir y bajar. Así .Una y otra vez. Si quería el subidón, tenía que pagar el precio de una bajada de vértigo. Cuando bebía me animaba, me venia arriba. Era menos tímido, más divertido, que perdía la conciencia. Empecé a tener lagunas Mentales: no  recordaba lo que había hecho, con quien había estado. Eso me producía gran inseguridad. El despertar era terrible. A veces aparecía en la cama,pero otras estaba en el suelo de la cocina o en cualquier otro sitio. No recordaba como había llegado allí. En muchas ocasiones tuve que buscar mi coche, incluso una vez estuve sin él más de una semana. La policía me llamó al trabajo; apareció en una zona que no conocía. En esos momentos de delirio sacaba grandes cantidades del cajero. No sé que hacía luego.
Los domingos los pasaba hundido, no quería ver a nadie. Si salía de casa, caminaba como un sospechoso. Parecía el villano de un dorama, con la espalda arqueada, la cabeza agachada, el rostro oculto. Cuando alguien me llamaba sentía el pinchazo de los nervios, el miedo que me clavaba sus agujas. El terror. No hay pozo más siniestro que una laguna. si no recuerdas lo que has hecho es que puedes haber hecho cualquier cosa. La imaginación es libre y puedes recrearte en mil canalladas.

-Poco a poco volvía a reconstruir mi mundo. El lunes, en la oficina, rezaba
para que no sonara el teléfono y evitaba a toda costa a los conocidos. A medida que pasaban los días me recuperaba. Entre semana no bebía y trabajaba duro. Veía a mis padres, me comportaba como un buen hijo. Tenía una confianza ciega en que los demás olvidaban al igual que me ocurría a mí. Si yo podía olvidar ellos también. En ese mundo que el domingo por la mañana era una ciudad vacía muy fría y el viernes ya era un campo soleado. Yo volvía a ser yo mismo. Sin miedo. Sin complejos. El fin de semana anterior era el pasado. No volvería a suceder.
Pero los buenos propósitos se esfumaban con facilidad y las borracheras se repetían en un ciclo maldito. No había un final el pozo no tenía fondo. Era terrible. Esa inestabilidad ha durado años. Largos años...Todos los fines de semana,sin olvidar las bodas las comuniones, las despedidas de solteros, las cenas ocasionales, las fiestas. Todo tipo de celebraciones en las que yo cada vez perdía la conciencia antes. Cuando los demás tomaban la primera copa, yo ya iba por la segunda. Cuando ellos contaban chistes y tenían conversaciones ingeniosas yo empezaba a mirarme la punta de los zapatos e intentaba mantener el equilibrio. Mientras para los otros esos momentos eran de alegría, yo me alejaba hacia mi propio infierno.
Lo sabía. Quizás ustedes también lo sabían, y al mismo tiempo lo habían ignorado. Se aprende a vivir, o a malvivir, en un acto de soledad total, por que los demás, aunque nos importen, no pueden ayudarnos. Es la lucidez de uno mismo. El reconocimiento. Hay que quitarse la máscara y arrancarse la piel de la cara a tiras si hace falta. Toco la verdad, fría como el hielo, y dejó que me traspase, que me corte en dos. Está ahí. No puedo evitarla. Me ciega,Me ahoga. Me tiro al suelo, me cubro la cabeza, la quiero ignorar pero el momento ha llegado, No puedo esconderme más, He tocado fondo.

Acabo de aceptar que necesito ayuda...

"Broken" [Yoonseok]Histórias para pegar e não largar. Descubra agora