-¡Eres un idiota, David!- Le dice el chico enojado al escuchar las palabras de su mejor amigo sobre no confesarse a la persona que ama. Mientras caminan a casa, se impacienta por saber lo que éste ya sospechaba; sus sentimientos eran correspondidos pero no podía hacer nada hasta que él, David, se confesara. -¡¿Cómo saco esa cobardía que llevas dentro?! Siempre haces lo mismo. Siempre te escondes y dejas que yo sea quien se responsabilice. ¡No es justo! Hablamos de tus sentimientos.- Señalaba Chris con su dedo al corazón de David, cuando notó las lagrimas que salían de sus ojos. -P-por favor, no hagas eso en publico...- Mencionó algo nervioso -...las personas lo van a tomar mal.- Le tomó del brazo y llevó a un callejón en la calle contigua. Detrás de unos recipientes de basura que se encontraban en la parte trasera de lo que era un restaurante en la primera planta de un edificio, y sobre ellos unas cajas vacías que parecían puestas de manera conveniente para que nadie mirase hacía donde se encontraban, le arrinconó a la pared de concreto y puso su mano en ella apoyándose; con la otra tomó la barbilla del chico y levantó su mirada para que estás se encontraran. Inclinó su cabeza ligeramente a un lado y continuo... -Tienes que dejar de llorar siempre por las cosas que te atormentan. ¿Cuántas veces te he dicho que tienes que confiar más en mi? Soy tu amigo. ¿O nuestra relación no es lo suficientemente fuerte como para que me hables de tus sentimientos?-
David no quería decir nada. Incomodo por la situación, secó sus lagrimas con la camisa que llevaba puesta y bajó su mirada. No podía simplemente decirle "Te amo" a su mejor amigo, cuando hace un momento había dicho que las personas malinterpretarían la situación. "Por supuesto que lo malinterpretarán" Pensaba el chico confundido. "Las personas tienen prejuicios. ¿Cuándo en este mundo es normal ver a dos chicos tomados de la mano o besándose, en una cita o tomando un helado juntos como dos enamorados?" Era lo que le preocupaba al joven que pensaba en todas aquellas cosas que quería hacer con Chris pero no podía, simplemente porque estaba mal.
-¿Seguirás ignorándome? David. ¿Cuántas veces me harás preguntarte lo mismo de siempre? Si hay alguien que te gusta quier...- En ese momento David reaccionó tapando la boca de Chris con sus manos.
-No entiendes que no puedo decirte. No debes saberlo. No es fácil, Chris. Hay cosas que no necesitas saber, por favor. No insistas.- Comenta con voz temblorosa.
-David, tú y yo hicimos una promesa...- Libera su boca, aproximó sus labios al oído de su mejor amigo para susurrar -..."Seremos uno" ¿Lo olvidas?-
Un ambiente de tensión bastante fuerte se hizo después de las palabras mencionadas. David se sonrojó al sentir la suave voz y calidez de su aliento ante el susurro que sus orejas enrojecieron tanto como su cara. De pronto no podía mover sus piernas y sentía caliente todo su cuerpo. Sudor comenzó a emanar de cada poro en la piel. De por si el día ya había sido bastante cálido, y ahora Chris lo hacía sentir avergonzado con aquello.
-H-hablamos de cuando eramos niños, Chris. No podemos ser uno ahora que estamos grandes. Todos debemos encontrar nuestro lugar...¿No es así?- Nervioso.
Incorporándose nuevamente y frente a David, dijo: -¿De qué estás hablando? Podemos ser uno toda la vida.-
David no soportó la presión y comenzó a lagrimear nuevamente con la cabeza abajo. Chris que se encontraba impaciente y algo enfadado, suspiro e intentó tomar calma o no lograría nada. David no era bueno bajo presión. Por más que se esforzara, siempre terminaba derrumbándose y arruinando las situaciones, así que al ver a su amigo llorando una vez más, apoyó la cabeza sobre su hombro suavemente, y continuó: -¿Porqué no puedo saber? David. ¿Es tan malo que me entere?-
David, sucumbió. Sus piernas temblaron. Se deslizo por la pared y cayó sentado en posición de conejo. Estiró sus brazos sobre las piernas y ocultó el rostro en medio de ellos para llorar sin mostrar su vergüenza y desconsuelo. Chris también se hartó. Giró un tanto y cruzó su pierna derecha por sobre la espalda de David y también se deslizó por la pared para quedar sentado detrás de él. Enredó las manos alrededor de la cintura de su tan obstinado David y lo forzó a sentarse. David forcejeó pero Chris era más grande y más fuerte. Al final, quedaron sentado en el piso, uno tras del otro.
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No me puedo confesar
Short StoryOneshot David es un chico que vivió a la sombra de su amigo Christopher desde que sus padres los presentaron siendo unos niños. Chris siente afecto hacía David pero no le insinúa nada aunque sabe que es correspondido, solo espera que su amigo se dec...
