Alguien golpeó a mi puerta en el día de ayer.
Nunca supe quien era, nunca quise atender.
Tal vez era una mujer, envuelta en un vestido a lunares y escotado. Lo siento Lady, vuelva más tarde. Hoy no estoy para nadie, ni siquiera para usted.
(Ayer)
Alguien golpeó a mi puerta en el día de ayer.
Nunca supe quien era, nunca quise atender.
Tal vez era un gran amigo, con un montón de cervezas. Perdone, mi hermano, vuelva más tarde. Sigo sin estar.
(Ayer)
Alguien golpeó a mi puerta en el día de ayer.
Nunca supe quien era, nunca quise atender.
Tal vez era mi madre, trayéndome ropa limpia. Lo siento madre, vuelva más tarde. Hoy no estoy para nadie.
(Ayer)
Alguien golpeó a mi puerta en el día de ayer.
Nunca supe quien era, nunca quise atender.
¿Serían los de la luz o por el alquiler?
Perdonen, no tengo plata, vuelvan más tarde. O échenme. Hoy, no estoy para nadie.
(Ayer)
Y perdónenme todos, no es que los odie, o algo así. Pero necesito soledad, necesito un día entero mirando el techo sin nadie más que yo y el silencio. Tener tiempo para nada y no para los demás. Ni para el trabajo, ni la familia, ni las mujeres, ni los amigos.
Soledad y yo, algunos cigarrillos y algo de tomar, pero nadie más.
Evitar a las masas, se me hace irresistible. Cuánta estupidez colectiva. No me hagan uno más, por favor. Sigan sin mí.
Alguien golpeó a mi puerta en el día de ayer.
Nunca supe quien era, nunca quise atender.
Hoy no estoy para nadie como en el día de ayer.
(Ayer)
