Mi habitación estaba desordenada, podía sentir como el aire fresco entraba por mi ventana, un chorro de saliva empapaba las puntas de mi cabello, las cuales necesitaban un lavado; sin duda podía estar inconsciente, no podía ni si quiera mover un simple músculo.
Estaba intacta.
De repente siento que alguien da dos golpes sobre mi puerta, la habitación estaba tan silenciada que aquellos tres toques habían roto la tranquilidad de mi mañana.
—¿Está aquí?- Oí decir detrás de ella, pude ver la textura de la voz que había oído, era dulce y parecía la de; la de Carolina, mi mejor amiga...
—Hola, Alisson- Al entrar confirme mi superstición, era ella; era Carolina.
La observe unos segundos, llevaba una camiseta naranja junto a unos jeans rotos en las rodillas, su pelo suelto y lacio como de costumbre y un saco disimulado gris.
—¿Que haces aquí Carolina?- Pregunté confusa, no era de costumbre que mi mejor amiga aparezca a las 9:30 de la mañana en el último día de verano.
—Supuse que recién te levantabas...- Dijo sentándose sobre mi cama, colocándose así en frente mío.
—Las dejo a solas- Dijo Mamá cerrando la puerta de mi habitación.
—¿Que sucede?
Carolina estaba sería, pareciera que algo grave estaba pasando, uno de sus mechones de pelo adelante, había comenzado a sudar. Se notaba como los nervios la comían por dentro, algo estaba pasando.
—Carolina-Volví a repetir —¿Que sucede?
Fue por fin abrió la boca para expresar a lo que tenía tanto miedo de decirme.
—Te parecerá Loco Alisson, pero no se a quien más contárselo que no seas tú...- Su frente estaba empapada, y se agarraba las manos de los nervios—Hay alguien que me acosa hace días...
No sabía que decir, no entendía nada. Era en plan; me acababa de despertar y llega mi mejor amiga a decirme esto ¿que está pasando?
—¿Que dices? No te entiendo.–Mi mente no sabía que pensar para decir, yo estaba tan nerviosa como Carolina, crei que aún más. Yo siempre fue demasiado miedosa, aún le sigo teniendo miedo a la oscuridad, al silencio.
—Es alguien anónimo ¿entiendes? Me manda mensajes por las redes sociales, me llegan cartas, cajas con fotos mías en ese momento, Alisson esto es escalofriante.
—¿Esto es una joda? Vamos no hace gracia Caro-
—No, no lo es- Respondió.
En ese mismo momento mi piel se puso en gallina, una suave brisa recorría mi cuerpo, la cual venia de la ventana y daba miedo, así que me levante de la cama y la cerré.
—¿De esto se enteraron tus padres?
Pregunté inocente.
—Eres la primera persona a la que se lo cuento, y eso que no debería estar haciéndolo...-
Quedé perpleja.
Esto era demasiado grave, y debía hacer algo para ayudarla.
—¿Es un Acosador cibernético?
—No, porque no sólo usa las redes y los mensajes para eso, si no que también como te dije, entre fotos o cartas Alisson.
—¿Por que dices que no debes decírselo a nadie?
Fue ahí cuando Carolina saco su celular de el bolsillo que traía su saco gris, y me mostró un mensaje muy peculiar:
«No debes decrselo a nadie, todo aquel que se entere de mi existencia está condenado a ser una más de mis víctimas»
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Pequeña Debilidad -
Mystery / ThrillerAlisson tiene 17 años y hasta ahora su vida ah sido normal, durante estoy años Alisson vivió con su madre, ya que su padre nunca está en casa...¿viene todo bien hasta ahí no? Pues aquí empieza lo malo; A los 7 días de empezar en su nuevo instituto...
