Capítulo 1.- Las Lluvias de Agosto

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El día había sido pesado, 8 horas sentada en un banco fingiendo prestar atención a los maestros más una de deporte, durante el camino a casa Sofía se preguntaba porque había tomado deportes si ya no lo necesitaba, entendía el horario desde la 1 de la tarde hasta las 7:30 de la noche pero no el porque quiso entrar a deporte, ¿quizá para conocer gente? No, ella no tenía intereses en eso, "Por pendeja quizá" murmuraba mientras iba caminando por la banqueta viendo pasar los carros a toda velocidad, el camino a casa era largo y cansado, pero eso jamás había sido una molestia para ella, por lo menos no el resto del año, pero en agosto, cuando las lluvias son más fuertes y numerosas se convertía en un problema, hasta principios de septiembre ella tendría que sufrir este martirio de caminar por las calles inundadas rezando porque los conductores no la bañaran al pasar por los charcos, soportando el lodo sobre sus tenís o zapatos y el calor que surgía en las mañanas cuando el sol salía y sofocaba toda la ciudad, pero lo soportaba, total esa ciudad era un desierto y al vivir toda su vida ahí estaba acostumbrada, después de caminar por 40 minutos por calles llenas de agua, temblando como un cachorro mojado porque una lluvia fuerte la tomó por sorpresa a mitad del camino y maldiciendo a medio mundo por no llevar el paraguas que su madre le había dejado en la mesa Sofía llegó a casa, abrió la puerta y como era de esperarse no había nadie, era común para ella, su madre era una trabajadora del gobierno y tenía que salir de la ciudad muy seguido por asuntos delicados y su padre era un arquitecto que viajaba siempre con su esposa, a donde ella iba a tratar los asuntos del gobierno el iba a buscar lugares para construir, eran contadas las ocasiones que se podían ver por más de una semana sin embargo eran una familia unida y fuerte que siempre aprovechaba los momentos juntos al máximo, Sofía comenzó a quitarse la ropa mientras iba a su habitación, estaba sucia por el sudor y el agua sucia que los autos le habían arrojado, si había algo que le gustaba de estar sola era que tenía libertad total, podía andar desnuda por toda su casa si quería, además podía hacer lo que le viniera en gana, aunque realmente era una buena chica, una chica solitaria y con amigos solo de vista, nunca salía a fiestas, no le interesaba convivir a fondo con los demás, ya tenía suficiente con sus traumas del pasado como para hacerse de más. Al llegar a su habitación Sofía solamente se cubrió con una bata y se tiró en su cama con el cabello colgando hacia el piso, tomó el teléfono que tenía al lado de su cama y llamó a su madre, después de media hora hablando sobre las clases y la cantidad de asuntos que tenía que resolver su madre Sofía decidió colgar, no sin antes preguntar cuando volverían, antes de que pudieran contestar la llamada se cortó por un apagón de luz, fue rápido pero no tenía caso llamar de nuevo, Sofía bajo a la sala por su mochila y sacó de ahí su celular, en el había un mensaje de su madre "Creo que se cortó la llamada mi niña, volveremos hasta el lunes porque tu padre está ordenando los contratos para los nuevos edificios, desearía que pidieras venir con nosotros, te amo y nada de fiestas el fin de semana, cuídate de la lluvia" Sofía sonrió mientras miraba el paraguas "Pareceré una loca si te llevo conmigo, prefiero morir por la lluvia" le dijo al objeto, la chica encendió la televisión para hacer algo de ruido en casa, busco alguna película para ver, pero claro, los miércoles por la noche no hay nada bueno, la dejó encendida y prefirió hacerse algo de comer, al estar sola tenía la ventaja de que no cocinaría más que para ella, después de cenar se tiró en el sillón viendo el techo, pensaba en su familia y en su última salida, había sido en vacaciones, hacia hace apenas 2 semanas de ello, pero parecía tan distante, tan lejano...
Se quedó dormida en el sillón de su sala, cuando despertó ya eran las 8 am "Puta madre" dijo mientras se limpiaba las lagañas tenía deporte a las 9:30 y solamente de camino a la preparatoria eran 40 minutos caminando, "Que se vaya a la mierda el deporte" grito mientras se quitaba la bata para darse un baño.
El día paso como normalmente pasaba, las primeras clases eran aburridas y Sofía sólo fingía poner atención mientras esperaba esa media hora de descanso para comer y recuperar sus energía pérdidas en el camino, pero ese día alguien se le adelanto, mientras la chica estaba guardando sus cosas alguien puso una soda en su pupitre "Espero que te guste ese sabor, si no, creo que estamos jodidos porque es el único que quedaba" le dijo un chico mientras se sentaba frente a ella, Sofía lo miro confundida y le agradeció, intentó hablar más pero no salieron palabras de su boca, se ponía nerviosa cada vez que un chico intentaba hablarle, no sabía cómo tratarlos y por lo general se iban al ver que ella era callada pero este no fue el caso, el chico comenzó a hablarle y ella solamente escuchaba, la media hora paso volando y el profesor de la siguiente hora llegó poniéndoles un examen, Sofía estaba preparada para el pero no podía dejar de pensar en el chico que hablaba con ella, parecía nuevo, aunque ya era el 5to semestre y eso era extraño, ponía tan poca atención que no sabía ni su nombre y el no se lo había dicho pero parecía que si conocía el de ella, quizá era más popular de lo que pensaba pero bueno.
Era la última hora y habían salido 30 minutos antes, parecía que la lluvia amenazaba con volver así que Sofía se apresuró en llegar a casa pero justo saliendo de la prepa el chico la encontró y le ofreció llevarla a casa, parecía un lindo gesto pero no le daba buena espina, así que tiró de lado sus nervios y le rechazo de una manera cortes, sin embargo, como si el universo la odiara, se soltó una lluvia tremenda y fría, "Supongo que tengo que aceptar" dijo Sofía mientras abría la puerta del auto.

Fin del capítulo 1

El Diario De SofíaWhere stories live. Discover now