Tocaba levantarse, mi vida no era nada fuera de lo normal, siempre la misma rutina, levantarme, ducharme, desayunar, lavarme los dientes... lo que suele hacer una adolescente antes de salir hacia el instituto.
Un lunes como otro cualquiera, mientras iba hacia clase, sonó el dichoso sonido de las notificaciones de mi teléfono, sabía que no podía ser nada importante ya que, ¿quien iba a estar levantado a estas horas?, asi que desbloqueé mi teléfono y ví en la parte superior izquierda de la pantalla, el pequeño icono de la aplicación Badoo y sabiendo a ciencia cierta, que no me habia escrito el amor de mi vida, solo quedaba la opción de que fuera un chico mas, que le había dado a me gusta a mi perfil, y para mi sorpresa ¡no estaba nada mal!, era un chico bastante atractivo asi que obté por darle a me gusta a ese perfil y poder curiosear más detenidamente ese perfil a la salida del instituto, asique cerré la aplicación y seguí mi camino hacia el instituto, ya que no quería llegar tarde al primer día de clase del grado medio que me había apuntado, que tanto me gustaba.
Cuando entre al instituto entre un poco desorientada, asique me dirigí hacía secretaria a preguntar donde se encontraba mi clase, al llegar a la puerta me encontré con cuatro chicas y dos chicos que no conocía de nada.
Al entrar a aquella clase me quedé observando la estancia y pude ver que había unos veinte pupitres lo que me hizo pensar que no seriamos muchos en clase, al fondo de la clase se encontraba la mesa de la profesora.
Las cuatro chicas cogieron cuatro mesas que habia juntas y los dos chicos cojiero otras dos mesas que habia alfinal de la clase, asique ya que no conocía a nadie decidí sentarme en primera fila para enterarme mejor de las explicaciones de la profesora.
A los cinco minutos de entrar a clase apareció una señora de unos cuarenta años, supuse que era nuestra profesora.
- ¡Buenos Dias ! , me llamo Inmaculada, soy vuestra tutora, para cualquier cosa que necesitéis consultarme.
- ¡ Buenos días! - Contestamos todos a unisono.
- Ahora porfavor presentaros uno a uno para que yo os vaya conociendo -Dijo la profesora.
Uno a uno se fueron presentando y yo me esperé a ser la última.
- Me llamo Elena, tengo dieciseis años - dije mirando hacía mi pupitre.
*******
Pronto llegaron las dos del mediodía, y las clases terminaron por hoy, llegué a mi casa me descalze y me puse mis zapatillas de andar por casa de los minions que mi madre me había regalado las pasadas Navidades, me dirigí hacía la cocina a calentarme en el microondas la comida que mi madre me preparó antes de irse a trabajar, mientras la comida se calentaba, saqué mi teléfono del bolsillo de la mochila, desbloqueé la pantalla de el teléfono y pulsé el pequeño icono de badoo, pulsé el perfil de ese chico que habia dado a me gusta a mi perfil, miré sus fotos, su ubicación, y supe que vivía a menos de veinte kilómetros de mí casa, derrepente sonó un pitido en el microondas indicándome que ya se había calentado la comida, cogí mi plato, y me puse a comer en una pequeña mesa que había en la cocina.
Cuando terminé de comer me fuí al salón a ver la televisión, y como nó me quedé embobada viendo la típica serie que ve todo el mundo la que se avecina, mi teléfono comenzó a sonar y me desperté sobresaltada, no me acordaba que a las cinco de la tarde había quedado con mi mejor amiga Laura, cogí el teléfono y descolge la llamada.
- ¡ Pero donde te has metido que llevo una hora esperándote donde habíamos quedado !- dijo Laura con un tono de voz enfadada.
- Lo siento de verdad,lo siento, me he quedado dormida sin darme cuenta, en cinco minutos estoy allí - dije mientras me levantaba del sofá e iba hacia mi habitación a calzarme.
- En cinco minutos aquí , si no estas, yo me voy - dijo colgando la llamada.
Sin más tiempo que perder me puse las zapatillas, cogí las llaves y mi abono transporte y me fuí a la parada del autobús que hay a dos pasos de mi casa.
Justo cuando llegué a la parada, el autobús que tenía que coger estaba allí, me monté y me dirigí hacia donde había quedado con Laura, eran dos paradas, asique, en apenas cuatro minutos, estaba allí.
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Viviendo con el peso del sí
Teen FictionSoy una chica de lo más tranquila, con las ideas muy claras, con pocas amistades, pero las pocas que tengo son de verdad, con una familia de lo más normal.¿ Quién me iba a decir que con tan solo dieciséis años iban a empezar mis quebraderos amorosos?
