Existen tiempos de nuevos comienzos, lo demás ahora son solo recuerdos; un día estas en Nueva York dándole a señora Richards la consulta del día y ahora estas mirando el amanecer desde un avión con destino a Rumania, el mar mediterráneo con los rayos naranjas se veía hermoso, mi vista no podía apartarse de la ventanilla, esos radiantes colores que se pintaban el mar, como los rayos del sol pintaban el cielo y las nubes lo sombreaban, esa sensación de emoción, esa sensación de alegría que fue tan intensa como la primera vez que lo aprecie, tanto que se robó una sonrisa mía.
Llegamos al Aeropuerto de Craiova, sentía mucho aire de misterio desde que baje del avión, aunque el aire fresco era muy relajante lleno de vida, no por nada Rumania se destaca por un ambiente natural, aquel aire fuerte avisaba que el otoño venia. Lo primero que hice fue buscar un taxi que me llevara al centro para cambiar mis dólares a leu, luego buscar un hotel barato donde pasar la noche, el taxi me dejo en el centro de Craiova, justo en la entrada de English Park, apenas iba apreciar el parque.
—¿Por fin dejaste el nido Zahar? — Escuche de una voz, familiar era grave y estaba acompañada de una risita burlona. Voltee buscando la voz hacia donde esta provenía —No me digas que tu madre vino contigo— bufo contra mí de nuevo, pero no evite sonreír a ese hombre, de cabellos castaño claro, esa sonrisa burlona que lo destaca, vestía muy elegante, un traje azul marino completo de botones dorados, acompañado de una corbata vino, sus zapatos oscuros, una combinación algo extraña a mi estilo.
Se acomodo los botones de su saco, unos lentes oscuros tapaban sus ojos sin embargo recuerdo que eran azul.
—Nunca cambias David— conteste mientras soltaba el mango de mi maleta para ir a abrazarlo dejando libre una risilla.
—¿Que haces aquí?— dije curioso, al soltar de aquel abrazo.
—Tu madre me envió. Para que te vigilara.— Regreso a mofar mi persona.
—¿Que tiene que viva con mi madre hasta los 23 años? Sería más feo que aun tuviera 40 o 50 años y aun viviera con ella— objeté mientras reía un poco y el solo me miraba.
—Me enviaron a Rumania por el sector de Nueva York y el acalde de Craiova quería hablar conmigo— comento mientras señalaba el ayuntamiento que estaba enfrente de nosotros. – ¿Dónde vives Zahar?
—Acabo de llegar a la ciudad, busco un hotel barato para pasar esta noche y seguido una casa donde rentar o un cuarto
—Excelente, tengo una conocida que se mudara a un Departamento de lujo, cerca del jardín botánico a la altura de bulevar Nicolae Titulescu. Es un excelente lugar, creo que le dieron el Ph. Es algo excéntrica
—¿Tienes su número para localizarla?– Comente mientras de mi bolsillo de mi pantalón de mezclilla sacaba mi celular.
—Mejor ven a verme exactamente en este lugar, al medio día. No te vayas lejos. Hay un hotel sencillo, llamado Palace cerca, esta alado de la joyería es fácil ubicarlo.
—Gracias. Te invito un café, es lo menos que puedo hacer.
—Te lo aceptaría, pero ya voy tarde... A las 12:00pm te veo aquí, no vayas a llegar tarde– comento David mientras extendía su mano para tomar un taxi y subió rápido al asiento delantero y mire como se iba.
Me paseé por el parque, no era nada extraordinario, solo que era Rumania y ya no Estados Unidos, la noche se me vino encima, no salí de la manzana, caminaba por el otro lado de la calle de donde estaba, buscando el aquel hotel. Ya en mi cuarto deje mi maleta en la entrada y me lace en la cama, no era tan cómoda pero tampoco tan dura, ahí acostado miraba la noche, puedo decir que la noche era más hermosa que en cualquier lugar, tan misteriosa y tan perfecta para mí, mis ojos se cerraban sin dejar de mirar aquella noche en la ventana que sin darme cuenta caí dormido.
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Overlook:
AdventureZahar es un doctor de Estados Unidos que fue enviado a Rumania para empezar una nueva vida, sin embargo su compañera de cuarto es un poco misteriosa y podría describir rara. Ella es una Detective de un gran prestigio y potencial, en sus tiempos lib...
