Prólogo.

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NARRA:
Antonio

-Marc, ¿que tienes amigo?- le pregunto, a mi compañero de trabajo.

-Es Ana, de nuevo Ana- hace una pequeña mueca y recuesta su cabeza en la cabecera de su silla. En una posición en la cual puede mirar el techo.

-¿A vuelto a enfermar? ¿En que puedo ayudarte?- Marc es una gran persona, gracias a él, eh podido ir superando la muerte de mi esposa.

Su problema, es que tiene una hija pequeña, la niña, es diabética. La pobre no puede disfrutar de la vida como todo niño puede. Se enferma seguido, y siempre hay que tener cuidado con lo que come.

Una vez, la niña, llamada Ana, el día de su cumpleaños número cinco, se canso de que le prohibieran comer dulces. Así, que busco todos los dulces que encontró a su alcance, y se los comió todos.

El azúcar de su sangre, estaba altísima. Tuvieron que llevarla de emergencias al hospital, se quedo semanas en cuidados intensivos. Cuando su familia creía que no iba a sobrevivir, cuando lloraban sin consolación, Ana, comenzó a mejorar.
Prometió a sus padres que no volvería a comer dulces, por el resto de su vida. La verdad, es que últimamente se le ha hecho muy difícil cumplir su promesa. Se ha enfermado mucho. Pero hay que entenderla, solo es una niña.

-Vete, ayuda a tu esposa, yo cubro tú noche- Marc, me agradeció con un gesto que conllevaba su mirada y me dijo un simple gracias.

Llevaba cubriéndolo un par de noches, pero no me importaba, le debo mucho a él.

Terminé mi turno a las diez de la noche, y comenzé el de Marc, a la misma hora. El de el terminaba cerca de las dos de la mañana y era rondando por las calles. Así que, tomé las llaves de una de las patrullas y comenzé a rondar las calles de Nueva York.

Ser policía no es tan fácil como las personas creen, es igual que un trabajo normal, "con esfuerzo se puede llegar lejos", esa era la frase de mi difunta esposa, Angela. ¡Oh! Como la extraño.

Arabella, es el nombre de mi hija, mi única hija. Es idéntica a Angela. Cada vez que la veo, me acuerdo de ella. Arabella tiene 18 años, terminó la secundaria y decidió darse un descanso antes de comenzar con la universidad.

No tengo mucho dinero, por lo tanto, no puedo llevarla a una de esas lindas, grandes y caras universidades. Todavía está buscando una que nos favorezca a los dos.

Mientras voy mirando las calles, me encuentro con lo que parece ser una fiesta, no es en una casa, más bien parece un local de bebidas.

Desde dentro veo salir una chica apresuradamente, me detengo en la acera a ver qué pasa. La chica parece de la edad de Arabella.

Detrás de ella, sale un chico, sigilosamente la sigue por la acera del otro lado de la calle. Los sigo de cerca, esperando a que pase algo fuera de lo común. Y, así pasó, el chico la agarro por los brazos y comenzó a tirar de ella hacía un callejón oscuro. La chica comenzó a gritar y pedir ayuda, tomé mi arma, linterna y esposas.

Agarre al chico por detrás y lo tumbe al piso, la chica salió corriendo y se pudo detrás de mi. Con esfuerzo lo pare del suelo, intentaba darme, no lo pensé más y lo agarre de manos, mientras le ponía las esposas.

-En nombre de la ley y la justicia, quedas arrestado, tienes derecho a guardar silencio, todo lo que digas puede usarse en tu contra- no saben cuánto tiempo esperé paradecir eso.

Lo llevo por el cuello y lo entró en la parte trasera de la patrulla. Me giro hacia la chica, que está totalmente asustada y con una mueca que apela a tener deseos de llorar.

-¿Cuál es tu nombre, niña?- le pregunte con firmeza.

-Cla...Clarissa, señor- respondió con la poco cordura que le quedaba. Al parecer, había bebido de más.

-Sube al auto, te llevaré a tu casa.

Hizo lo que le ordené y subió del lado del copiloto, imite su acción y entre del lado del conductor.

-¡Tiene que sacarme de aquí! ¡No tiene derechos de arrestarme! - gritaba el chico, el cual no sabía su nombre.

-Haz silencio, por favor.

-¡NO! ¡No me voy a callar, hasta que me saquen de aquí!- ya harto de escucharlo gritar en mi oído, y como nadie me va a comprar un tímpano nuevo, subí el cristal que divide los asientos traseros con los delanteros, anti-balas y sonido. También me canse de verlo, así que cerré la cortina.

Paz, linda y bella paz.

Fuimos a la comisaría a llevar al chico, le explique a nuestro jefe la situación y se los deje a ver qué podían hacer con el.

Volví a montarme en la patrulla y abrí la cortina, seguido de bajar el cristal.

-Disculpa, Clarissa. Los secuestradores me caen muy mal. Y veo que a ti también- le dije antes de que hiciera una pequeña mueca y murmurara un bajito gracias.

La lleve a su casa, y tremenda casa, tuve que entrar a hablar con su madre, para explicarle lo que ha pasado.

Todo estaba ordenado y en su lugar. Era de madrugada, pero aún así, se podía apreciar el buen gusto de él o la decoradora.

-¿Clarissa? - bajando la señora las escaleras, que al perecer eran de marmol.-¿amor, que te ha pasado?- termino de bajar rápidamente las escaleras, llegando directamente a abrazar a su hija.

Tenerla más cerca, me permito apreciar su belleza y pensar, que no solo la casa era linda, ella es hermosa.

-Y...¿usted quien es?- me pregunto.

-Mi nombre es Antonio Miller, oficial de policía, un placer, señora.- está me miró de arriba hacia abajo, y no sé si fue imaginación mía, creer ver una pequeña sonrisita traviesa. Como si algún pensamiento le hubiera pasado fugazmente por la cabeza.

-Cassandra, un placer, Antonio- me miró unos segundos antes de continuar diciendo.-¿que le ha pasado a mi hija?

Tuve que explicarle la situación y el relato terminó con ella llorando, desconsoladamente, así que me acerque a darle unas palmaditas en la espalda, siempre hacia eso cuando Marc se sentía mal. Pero, para mi sorpresa, no aguanto más y me abrazo. Un sentimiento extraño me recorrió de pies a cabeza, no sabía que era, pero si sabía, que ese sentimiento lo había sentido con solo una persona antes, solo con Angela.

Cassandra se dedicó a darme las gracias, me ofreció de todo, pero ya tenía que irme, Arabella se preguntaría porque no habría llegado.

Cassandra, al parecer se sintió en deuda conmigo, y decidí dejarle mi número para juntarnos algún día.

Ese día no tardó mucho en llegar. Y no tarde mucho en querer conocerla mejor.
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Buenasss😄😄
Esta es mi primera historia, y si hay alguien por ahí leyendo esto, quien sea, te quiero decir que espero y apoyes mi trabajo. Aunque espero me perdones que no este perfectamente escrito, pues yo no tengo la mejor ortografía😂 pero voy a tratar de hacer lo posible.

Así queeeeee
Bye, nos veremos en el primer capítulo!!!!

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⏰ Last updated: Aug 15, 2017 ⏰

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