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Dicen que el hecho de que me agarren del brazo y me metan adentro de un auto, no es motivo para salir a la calle a manifestar. Que tampoco lo es, si me golpean, agreden, violan, matan, o tiran a un descampado como si fuese basura. Que mi vida para otro, no valga nada, sigue sin ser motivo.
Dicen que está mal si pinto paredes, si grito, si uso mi voz, si hago carteles o me pongo en pelotas. También dicen que si me golpean, agreden, violan, matan o tiran a un descampado como si fuese basura, "algo habré hecho" y se preocupan por saber qué ropa traía puesta. Que el short, incitó a que me violen. Que el top, también lo hizo. Que el jean, el sobretodo, la bufanda, el buzo, la polera, también incitaron a que me violen. Porque manchar una pared es más importante que el hecho de que alguien viole mi cuerpo.
Dicen que "con ese cuerpo, mirá si no la van a violar". Como si el hecho de ser violada, fuese el premio de algún concurso de belleza.
Dicen que si me golpean, gritan u hostigan, seguramente fue porque "me lo merecía". Como si alguien mereciera ser agredido de cualquier forma.
Dicen que si soy mujer, me tengo que callar. Que no tengo que contestar. Porque el hombre tiene la razón, y aunque no la tenga, tengo que hacerle entender que la tiene de todos modos.
Dicen que si soy mujer, me tengo que bancar los "piropos". Porque el hecho de que me digan que "me quieren romper el orto", es un "piropo". Y también lo es si me tocan bocina o me chiflan desde un auto.
Suponen que si soy mujer, es común que tenga miedo en la calle. Es "normal". Para mí no lo es. No es normal tener miedo de que en cualquier momento tu vida pueda acabar o pueda suceder algo inimaginable. No es normal tener miedo de todas las personas a tu alrededor. No es normal llegar a tu casa todos los días y mandarle un mensaje a tus amigas o a tu vieja diciéndole que "llegaste", así sabe que no te pasó nada en el camino. No es normal sentir impotencia constantemente cuando un hombre se te tira encima en la calle, despacio, sigilosamente, y te apoya cuando pasa al lado tuyo, mientras te susurra al oído cómo "te cojería". No es normal caminar rápido, intranquila, mirando hacia todos lados. No es normal querer ver el reflejo en cada vidriera, para saber si alguien viene atrás tuyo. No es normal, tener que reclamar por los derechos que se me deberían ser cedidos y facilitados. No es normal.
La avenida que antes estaba vacía, ahora se encuentra ocupada por personas que gritan y aclaman mi nombre, aún sin conocerme. Que alzan sus voces y piden justicia. Que realizan cánticos en contra del Estado cómplice, que prefiere encargarse del narcotráfico antes que de la trata de personas y de los casos de femicidios y violaciones. Porque es importante ocuparse de lo que nadie reclama, en vez de lo que sí. Reclama al Estado cómplice, que prefiere dar cadena perpetua a las personas que cometen los crímenes (pero no son tan perpetuas, aparentemente), y que en la mayoría de los casos, deja al victimario libre. Golpea las puertas al Estado aún cómplice, que prefiere encerrar a la piba que se defendió de su violador, que encargarse de él. Insiste al Estado, que hay 3.231 pibas desaparecidas actualmente, de las que se conoce. 28 pibas desaparecidas, violadas y asesinadas tan solo en abril (y abril tiene solo 30 días). 1 femicidio cada 18 horas. Pero hay más. Sabemos que hay más. Gritamos frente al Estado que provoca a los manifestantes, por abajo, a escondidas, para que en alguna portada de un diario salga que "las manifestantes son todas brutas" y que "el indefenso Estado fue atacado", cuando las atacadas diariamente son las pibas.
Bruto es el que dice "a esa piba hay que cagarla a trompadas", solo por tener una idea diferente. El que se calentó porque había minas en pelotas frente al Congreso Nacional, pero festejó que pasaron porno en la pantalla gigante de Cabildo y Juramento. La madre que dice que "está mal que se pongan en pelotas", pero mira el Bailando con una felicidad inmensa. El que hace las publicidades de productos de limpieza, cocina, cuidado de los nenes, con puras mujeres. La pareja que no te deja salir al boliche ni vestirte como te gusta. El que dice que marchar es una mierda y que no tendría que pasar, aunque sea por tus derechos. El que dice que las cosas están bien como están, y no pasa nada malo. La "periodista" en el programa de chimentos que boludea y ningunea a otra piba para ganar rating. El que mira para otro costado, el que decide cegarse y negarlo todo.
Caminar con tranquilidad en la calle, no debería ser privilegio de nadie. Vivir, no debería ser privilegio de nadie.
No merezco respeto por ser "hermana, hija, madre, abuela" o "por ser mujer". Merezco respeto por ser una persona como cualquier otra, una ciudadana, un ser humano. Merezco respeto por el simple hecho de existir.

Opinión: Patriarcado y respeto.Stories to obsess over. Discover now