A ti te hablo, sí, tú. Tú que creciste mirando películas de princesas y creyendo ser una, esas películas que terminan cuando la princesa se casa con el príncipe y te prometen un final feliz. Tú que creíste que a ti también te pasaría, a ti te hablo. A ti, princesa, te quiero decir esto:
No, princesa. No va a llegar ese príncipe azul que tanto anhelas, es un invento. Sí, vas a conocer a alguien a quien ames pero, cuidado, no lo confundas con un príncipe si no demuestra serlo. Atenta a quién le das tu amor, tu confianza. Son tesoros más valiosos de lo que crees.
No vivas esperando al príncipe azul, no te pases la vida pensando que él vendrá, sigue tu vida sin él y si encuentras a alguien que valga la pena llamar "príncipe", hazlo.
No, princesa. No te preocupes por ser perfecta. No existe el camino a la perfección, ya eres perfecta. Todos lo somos, perfectos a nuestra manera, con nuestra esencia. Eso nos hace perfectos, el ser únicos. Y tú, eres única princesa.
No, no dejas de ser una princesa si no usas un vestido todo el día, no dejas de ser una princesa si no tienes esa costumbre de usar tacos y caminar moviendo las caderas. No, tú eres una princesa igual aunque uses converse todo el día, aunque andes despeinada por la vida, con cara de sueño porque anoche no te acostaste temprano. Eres perfecta porque eres tú misma, porque a las personas que quieres le regalas tu hermosa sonrisa, y con ella le alegras el día a cualquiera. Que nadie te haga sentir que no eres hermosa princesa, no todos entienden el regalo de la belleza única de una princesa. No eres más o menos linda que otra princesa, y ninguno que se crea un príncipe puede opinar al respecto.
Pero princesa, prométeme que no dejarás de creer en ti, que estás segura y feliz de ser quien eres. Prométemelo princesa. Y que nadie te diga que no vales, que eres menos por estar sola, por no tener a un príncipe a tu lado, que no te hagan sentir débil o inferior, porque escucha bien princesa: NO lo eres. No eres menos que ellos porque ellos no son mejores.
No princesa, no necesitas a un príncipe azul para tener la felicidad para siempre. No necesitas nada más que confianza en ti misma princesa. Él no te va a traer la felicidad, él te va a hacer conocer el amor nomas. Y te va a encantar, pero recuerda, tú eres una princesa que cree en sí misma. Recuerda que eras princesa desde antes de conocerlo, él cambió tú vida pero fíjate si el cambio vale la pena. Confía en ti princesa, vales más de lo que él cree.
Y si después de unos meses, aquel que decías era tú príncipe, cambia, se vuelve agresivo y duda de ti, te menosprecia o te rebaja, recuerda que tú vales, que él no es mejor aunque sea hombre y tenga más fuerza, que el matrimonio no es el final feliz, no olvides que prometiste amarte y no abandonarte, recuerda que eres una princesa. Valórate como tal.
Probablemente no te haya amado, porque amar no es desconfiar, amar no es rebajar o menospreciar. Un hombre que ama a una mujer no se siente mejor que ella, no la hace sentir mal. Jamás lastimaría a una princesa y menos a la que dice amar.
No princesa, él no es tu dueño. Tú eres una persona como tal, libre de tomar las decisiones que quieras para tu vida. Si te ama no dice que eres del él, sostiene que eres su compañera, se acompañan mutuamente.
Un hombre que ama de verdad a una mujer lucha y pelea con quién sea necesario para que, no sólo la mujer que ama sino todas las princesas del mundo, sean valoradas como tal. Como luchamos todas, princesa. Tú también eres parte, cuando te quejas porque a un hombre se le paga más por hacer igual el mismo trabajo que a ti, cuando defiendes a una amiga porque la tratan de "zorra" por querer "estar a la moda" vistiendo como las chicas de la tele, cuando te da bronca y te indignas al ver que otra vez mataron a una princesa, porque te da miedo salir a la calle sola, porque te incomoda salir a la calle con los labios pintados y que te griten cosas obscenas y desubicadas, porque por miedo a que te rapten, te violen y te maten no te vistes como quisieras. En esta lucha estamos todas, y cada vez somos más a las que nos importa no ser menos, que nos importa que nos dejen de subestimar, que nos dejen de acosar, que nos dejen de matar.
Nuestras vidas, princesa, valen más que los 20 años de cárcel que se dan por haber matado a una mujer. Luchamos todas para que no nos maten más, nos ayudamos entre nosotras si alguna vive amenazada o sometida. Porque somos todas princesas y sabemos que no somos menos que nadie. Nos amamos a nosotras mismas y nos protegemos entre nosotras, ya que parece que a nadie más le importa nuestra seguridad.
Princesa, escúchame bien, la vida no es como en las películas que veíamos de chicas. No siempre el primer hombre que conocemos es un príncipe. El matrimonio no es el final feliz para siempre. No importa cuánto lo ames, si te maltrata aléjate.
Y, porque no se puede vivir con miedo, únete a la pelea de las princesas de este tiempo. Para que seamos libres de amar sin miedo a que algún día cambien su opinión y nos peguen. Para que nuestras condiciones sociales y laborales sean las mismas que la de los hombres. Para poder salir a la calle vestida como quieres sin miedo a que te secuestren, te violen o te vendan en tráfico de blancas. Para que si matan a una princesa se los condene con más de 20 años de prisión. Para que se cumpla nuestro derecho más preciado y universal como es el de vivir, vivir en paz. Para que no falte ninguna princesa más en el mundo. Para no ser #NiUnaMenos. Porque queremos experimentar, amar, recorrer el mundo, tener éxito en nuestros trabajos, aspirar a lo más alto y llegar. Queremos vivir. Todas vivas. #VivasNosQueremos.
Ni una princesa menos. Hagámonos escuchar, ya estuvimos mucho tiempo calladas. Alza tu voz por todas princesa, por las que somos, por las que ya no son, y por las que serán. Y algún día cambiaremos el mundo todas juntas, todas vivas.
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No, princesa
Ficção AdolescentePara ti que también creciste mirando las películas de princesas de Disn*y, para ti está hecha esta historia. Para que sepas que tienes valor por ser tú misma.
